Por tanto, Yu urgió a una lucha absoluta contra la camarilla del Dalai a fin de hacer realidad la unificación nacional y el desarrollo y estabilidad de la región tibetana.
Los budistas tibetanos deberán separarse políticamente del Dalai Lama y oponerse firmemente a cualquier acto secesionista que dañe la dirección del PCCh y el sistema socialista, advirtió Yu.