El equipo de Santos venció hoy por 3-1 el clásico contra el Sao Paulo, en partido por la quinta jornada del campeonato paulista que marcó el primer duelo en que los dos amigos inseparables, Neymar y Paulo Henrique Ganso, estuvieron en lados opuestos de la cancha
La primera actuación de Ganso en el estadio santista de Vila Belmiro, con la camiseta del tricolor paulista, no fue bien sucedida. Además de perder con los visitantes, el media punta tuvo una actuación deslucida y aún sufrió con la repetición de la lluvia de monedas tiradas a la cancha por la hinchada local, al igual al ocurrido en agosto de 2012, cuando jugó su último partido por el "Peixe", bajo grito de "mercenario".
Mientras tanto, Neymar brilló más una vez al anotar el segundo gol de penal y dar un pase para el argentino Miralles anotar uno de los tantos de su doblete.
Jadson descontó para el Sao Paulo, que tuvo su primer tanto, anotado por Luis Fabiano, anulado por el árbitro.
Con la victoria, Santos sigue en la punta de la tabla con 13 puntos, mientras que el tricolor paulista, que tiene dos partidos menos, sigue con seis puntos.
Tras el partido, Neymar lamentó la actitud de la hinchada del Santos por haber lanzado monedas contra Ganso en la cancha y advirtió que el incidente podría llevar a una suspensión de mando de campo para el equipo.
"Abuchear es normal, pero jugar monedas, no es cierto y además, puede perjudicarnos y nos hacer perder el mando de campo. Y ni los jugadores ni los hinchas quieren ver Santos teniendo que jugar fuera de casa", afirmó Neymar.
Los dirigentes del tricolor paulista protestaron contra la lluvia de monedas ocurrida en el final del primer tiempo y el delantero Luis Fabiano, atingido en la nariz por una de las monedas, calificó el acto de "inadmisible" y agregó que era una "vergüenza para el país que va a albergar el Mundial de 2014".
A su vez, Ganso, tras coger algunas monedas para "darlas a las personas que necesitan", dijo que no se sentía intimidado y que regresaría para el segundo tiempo, como lo hizo.