CHENGDU, 24 dic (Xinhua) -- Un bebé recién nacido murió el lunes por la mañana en la provincia suroccidental china de Sichuan tras haber sido vacunado contra la hepatitis B, lo que eleva el número de muertes presuntamente relacionadas con la vacuna a ocho en todo el país.
El bebé falleció a en torno a las 07:55 horas en un hospital de la ciudad de Meishan después de que hubiera sido vacunado el domingo por la tarde, de acuerdo con un comunicado emitido hoy martes por el departamento de salud del distrito de Dongpo.
Los padres descubrieron que la cara del niño se había puesto azul hacia las 07:25 horas del lunes. A pesar del tratamiento de urgencia, el niño murió 30 minutos después, según el comunicado.
El bebé había nacido alrededor de las 17:00 horas del sábado y estaba en condiciones normales. Recibió la vacuna contra la hepatitis B hacia las 16:00 horas del domingo, según las palabras de los padres citadas en el comunicado.
La vacuna había sido producida por la Corporación de Productos Biológicos Tiantan de Beijing, un importante suministrador de vacunas gratuitas contra la hepatitis B, según el departamento.
La causa de la muerte únicamente se puede confirmar tras la autopsia, informó el buró.
Hasta el momento, ocho niños recién nacidos han perdido la vida tras haber recibido la vacuna contra la hepatitis B desde noviembre: cuatro en la provincia meridional de Guangdong, dos en la provincia central de Hunan y dos en Sichuan, de acuerdo con las autoridades sanitarias del país.
Los otros siete bebés recibieron una vacuna producida por la empresa Biokangtai, con sede en Shenzhen.
En una circular emitida el viernes por las máximas autoridades de salud, alimentos y fármacos del país se ordenaba que se suspendiera el uso de la vacuna de Biokangtai.