El presidente de China, Xi Jinping, ordenó a las agencias del orden responder con toda la fuerza y presentar a los responsables ante la justicia lo más pronto posible.
Xi pidió la realizacón de los mayores esfuerzos para tratar a los lesionados y para ayudar a aquellos que perdieron a sus seres queridos.
El primer ministro de China, Li Keqiang, ordenó a las fuerzas de policía de todo el país reforzar la seguridad, en particular en los lugares públicos con grandes masas.
Meng Jianzhu, alto funcionario de seguridad de China, llegó a Kunming a las 05:30 hora local para supervisar la situación.
Por separado, las autoridades educativas de la ciudad dijeron que todas las escuelas primarias y de educación media locales tendrán actividades normales el lunes, pero con seguridad reforzada.