Uruguay, más por orgullo que por fútbol, estiró poco a poco sus líneas y casi estuvo a punto de hacer el empate, en la única ocasión que tuvo en la primera mitad, cuando Edinson Cavani peinó una falta colgada por Luis Suárez, que Casillas, muy bien colocado, atajó.
España reaccionó haciendo el segundo gol, que prácticamente sentenció el partido. Cesc Fábregas, se inventó una genial pasada en la frontal del área para dejar sólo a Roberto Soldado, quien fusiló a placer a Muslera para hacer el segundo a la media hora de partido.
Piqué pudo hacer el tercero al rematar dentro del área un lanzamiento de esquina, aunque el portero celeste lo evitó justo antes del descanso.
En la segunda mitad, España siguió controlando el partido y llegando con peligro al área uruguaya, aunque sin demasiado acierto en los metros finales.
Tabárez, el seleccionador celeste, buscó más profundidad en ataque y dio entrada a Álvaro González, Nicolás Lodeiro y Diego Forlán, muy aplaudido por la afición, aunque los sudamericanos apenas crearon peligro, ante una España que se conformó con el resultado.
Los charrúas lograron reducir las distancias en el minuto 88, con un bonito lanzamiento de falta de Luis Suárez, hasta entonces desaparecido, ante el que no pudo hacer nada el guardameta español, aunque fue ya demasiado tarde para intentar lograr el empate.
Tras la derrota, Uruguay está obligada a ganar a Nigeria y Tahití si quiere clasificarse, mientras que España, que el próximo jueves se medirá a la débil Tahití, depende de sí misma para clasificarse como primera de grupo.