Beijing cuenta con un sistema de alerta de cuatro rangos. Se utilizan las alertas azul, amarilla, naranja y roja para indicar el nivel de la polución del aire en orden de creciente severiedad.
Las autoridades municipales ordenaron a 36 compañías que suspendieran sus operaciones y a otras 75 que redujeran su producción como parte del mecanismo de respuesta puesto en marcha a raíz de la alerta naranja.