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La experiencia inmersiva en inteligencia artificial de un artista italiano en China
Tras explorar cómo la inteligencia artificial (IA) potencia el arte en China, el artista italiano Matteo Montani se sintió igualmente atraído por otra cuestión: ¿cómo está transformando la IA nuestra vida cotidiana?
Para satisfacer su curiosidad, visitó la feria InnoEX en Hong Kong, donde se desplegó ante él un espectáculo vibrante: robots practicando kung fu con elegancia marcial, un dispositivo de modelado 3D para pintores, robots que bailan y tocan instrumentos, mascotas robóticas de aspecto realista y drones sobrevolando el lugar como si fueran libélulas. El recinto ferial parecía un bazar futurista, suspendido entre la realidad y la imaginación.
Con el deseo de profundizar en la robótica y otros ámbitos, Montani se dirigió al Parque Científico y Tecnológico de Hong Kong (HKSTP). Allí se reunió con Hilda Chan, directora de marketing del HKSTP, quien le explicó: “El HKSTP cuenta con diversos programas, recursos tecnológicos, infraestructuras de primer nivel y una red de contactos estratégica para impulsar el crecimiento de las empresas emergentes.”
Durante su visita, Montani exploró prototipos conceptuales y se detuvo a admirar unas complejas estructuras marinas impresas en 3D. También conoció a Mario Nuzzolese, cofundador y director para Asia de la empresa D-shape, quien compartió su perspectiva: “Hong Kong es una plataforma de lanzamiento global, ya que se encuentra en el corazón de la Gran Área de la Bahía (GBA). Esta región constituye el corredor más innovador del mundo, pues ofrece acceso a talento, investigación y capacidad de fabricación. Y no olvidemos que Shenzhen es la fábrica del mundo.”
Al llegar a Shenzhen, Montani visitó la tienda «World First Robot 6S», donde fue recibido por Kris Fan, gerente de mercados internacionales del establecimiento. “La parte delantera funciona como tienda, mientras que la trasera es un centro de fabricación”, explicó Fan.
Un robot barista le preparó un café y Montani pudo experimentar un masaje chino realizado por un robot. Además, se colocó un dispositivo de asistencia para caminar, lo que le permitió dar pasos lentos y ligeros. La sensación de ingravidez le llevó a exclamar: “¡Es como caminar sobre la Luna!”
El recorrido de Montani por la Gran Área de la Bahía, centrado en la inteligencia artificial, le sirvió de profunda inspiración. “En la Gran Área de la Bahía, donde todo se desarrolla de una manera tan asombrosa, realmente estoy cambiando mi idea y mi mentalidad, ampliando mi perspectiva”, dijo Montani. Hizo una pausa y luego añadió con firmeza: “Ahora puedo decir que soy capaz de trabajar con ello. Realmente podría.”
La pasante Xiang Zhihan también contribuyó a este artículo.


