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La conservación de los pandas fortalece los vínculos globales
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| El panda gigante Xing Hui disfruta de su "banquete de cumpleaños" en el Parque de Safari Forestal de Nantong, en la provincia de Jiangsu (este de China), el 9 de agosto de 2026. (Foto: Xu Peiqin) |
Por Dong Siyu, Diario del Pueblo
El 27 de septiembre, los pandas gigantes Ping Ping y Fu Shuang llegaron a salvo al Zoológico de Atlanta, marcando el inicio de una asociación de conservación de una década de duración entre China y Estados Unidos. La pareja partió de la Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu, en la provincia de Sichuan (suroeste de China), y aterrizó a las 8:55 a. m. (hora del este de EE. UU.) tras un viaje transpacífico cuidadosamente coordinado.
China y Estados Unidos ampliarán su colaboración en múltiples frentes, incluyendo la cría y el cuidado de los pandas gigantes, la prevención y el tratamiento de enfermedades, la investigación científica, la educación pública y la conservación de las poblaciones silvestres y sus hábitats.
El panda gigante es una especie exclusiva de China y constituye una especie emblemática, icónica y poco común en el ámbito de la conservación de la biodiversidad mundial. Desde 1994, China ha llevado a cabo de manera constante programas internacionales de cooperación a largo plazo centrados en la investigación y conservación de esta especie. Estas iniciativas han fortalecido la experiencia técnica nacional y, al mismo tiempo, han fomentado el entendimiento mutuo entre China y las naciones asociadas. Además, han ofrecido una "solución china" replicable para los esfuerzos multinacionales destinados a proteger especies en peligro de extinción y preservar la diversidad ecológica.
La cooperación entre China y Estados Unidos para la conservación del panda gigante se erige como uno de los programas internacionales de cooperación en materia de vida silvestre más antiguos de China; involucra al mayor número de instituciones asociadas y genera un impacto amplio y duradero.
Los orígenes de esta asociación se remontan a abril de 1972, poco después de la histórica visita del presidente estadounidense Richard Nixon a China. Dos pandas gigantes, Ling Ling y Xing Xing, fueron enviados a Estados Unidos como regalo. Su llegada atrajo a miles de visitantes, incluidos más de 8.000 estadounidenses que esperaron bajo la lluvia para recibirlos. Durante su primer mes de exhibición pública, más de un millón de personas acudieron a ver a la pareja, consolidando así el papel de los pandas como símbolos perdurables de la buena voluntad entre China y Estados Unidos.
La colaboración científica y en materia de cría comenzó formalmente el 10 de septiembre de 1996, cuando Bai Yun y Shi Shi llegaron al Zoológico de San Diego. A esto le siguió la llegada de Lun Lun y Yang Yang al Zoológico de Atlanta en 1999, y de Tian Tian y Mei Xiang al Zoológico Nacional en Washington D. C. en el año 2000. Más allá de conquistar el corazón del público estadounidense, cada pareja ha servido como testimonio vivo de la resiliencia y la profundidad de la cooperación entre China y Estados Unidos en la conservación del panda gigante.
En 2024, la generación anterior de pandas participantes en el programa de cooperación concluyó su estancia y regresó a China. Hoy, Ping Ping y Fu Shuang han cruzado el Pacífico para continuar la historia de cooperación en la conservación del panda gigante.
Según representantes de la Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu, la parte estadounidense ha llevado a cabo amplios preparativos para garantizar la salud y el bienestar de los pandas durante toda su estancia. Estas iniciativas incluyen renovaciones y mejoras integrales en las instalaciones de los recintos, creando un entorno más seguro y enriquecido, adaptado a las necesidades de la nueva pareja.
Expertos chinos en conservación han compartido directrices técnicas detalladas con el personal de los zoológicos estadounidenses, estableciendo normas rigurosas para el diseño del hábitat, el cuidado diario, la planificación nutricional y la atención veterinaria.
En 1994, dos pandas gigantes procedentes de Chengdu se convirtieron en los primeros en viajar al parque de vida silvestre Adventure World en Shirahama (prefectura de Wakayama, Japón) como "embajadores de la investigación científica y el intercambio", marcando así el inicio de una cooperación internacional a largo plazo en materia de investigación para la conservación de esta especie.
Desde entonces, China ha llevado a cabo investigaciones conjuntas sobre pandas gigantes con decenas de países, entre ellos Estados Unidos, Corea del Sur, Alemania y Singapur.
"El objetivo de estos programas de cooperación es impulsar la investigación científica y la educación pública, fomentar una mayor conciencia y participación ciudadana en la conservación de la vida silvestre y, en última instancia, mejorar la protección de las especies en peligro de extinción", declaró un representante de la Asociación de Conservación de la Vida Silvestre de China.
Un directivo de la Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu explicó que los pandas destinados a zoológicos en el extranjero pasan por un "curso de preparación" personalizado antes de su partida. Este proceso incluye la adaptación al transporte, la colaboración durante los exámenes físicos y la aclimatación al nuevo entorno.
Antes de partir, también se someten a una cuarentena de un mes en aislamiento. Se prepara alimento suficiente para el vuelo y para cualquier escala durante el trayecto.
Los cuidadores y equipos veterinarios chinos viajan junto a los pandas hasta sus destinos en el extranjero. Son responsables de supervisar diariamente su salud, realizar extracciones de sangre y llevar a cabo otros cuidados rutinarios, permaneciendo en el lugar hasta que los animales se han adaptado a su nuevo entorno.
Hasta la fecha, China ha establecido acuerdos de investigación científica con 26 zoológicos de 20 países. Un total de 69 pandas gigantes han sido enviados al extranjero en el marco de esta cooperación internacional. Desde el inicio de estas colaboraciones, se han logrado criar con éxito 45 camadas, sumando un total de 73 crías. Esta cooperación ha contribuido significativamente a aunar recursos de investigación, mejorar las capacidades científicas, promover la conservación de la especie y fortalecer los intercambios entre personas.
En 2016, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza modificó el estatus de conservación del panda gigante, pasando de "en peligro de extinción" a "vulnerable". Este cambio reflejó los resultados positivos de los esfuerzos de conservación de China y supuso un reconocimiento internacional a los logros del país en la protección de la especie.
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| Un panda gigante pasea por el recinto al aire libre del pabellón de pandas gigantes del Zoológico de Bejing, el 16 de julio de 2026. (Foto: Zhang Lixin) |
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| Visitantes fotografían a pandas gigantes en el Zoológico de Beijing, el 17 de julio de 2026. (Foto: Chen Xiaogen) |
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| Una cría de panda gigante duerme en un árbol en la Base de Investigación de Cría de Pandas Gigantes de Chengdu, en la provincia de Sichuan (suroeste de China), el 13 de mayo de 2026. (Foto: Hu Guolin) |






