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La industria manufacturera china prospera gracias a la agilidad y la innovación

Comerciantes extranjeros adquieren juguetes inteligentes de compañía en el Mercado de Comercio Internacional de Yiwu, en la provincia de Zhejiang, al este de China. (Foto: Shi Bufa)
Por Qiu Chaoyi, Diario del Pueblo
La industria manufacturera china sigue conquistando a consumidores de todo el mundo. Según el Ministerio de Comercio de China, los visitantes extranjeros gastaron 263.600 millones de yuanes (39.280 millones de dólares) en el país entre enero y julio de este año, lo que supone un aumento interanual del 27,8 %. El número de viajeros extranjeros que solicitaron la devolución de impuestos a la salida se triplicó con creces durante el mismo periodo.
¿Por qué China ha mantenido el mayor volumen de producción manufacturera de valor añadido del mundo durante 16 años consecutivos? El análisis de varios productos populares permite comprender la lógica que subyace a la construcción de un sector manufacturero más fuerte y dinámico.
Yiwu, en la provincia oriental china de Zhejiang —conocida como el "supermercado del mundo"—, no se encuentra ni en la frontera ni junto al mar; sin embargo, las empresas locales han convertido pequeños artículos de consumo en grandes negocios.
Recientemente, un "sombrero del tamaño de la palma de la mano" se hizo viral en el extranjero. Fue tendencia en las redes sociales por la mañana, entró en producción masiva en Yiwu por la tarde y llegó rápidamente a los mercados de Europa y Estados Unidos.
A principios de este año, un juguete con forma de "caballo que llora" ganó popularidad inesperadamente. Los fabricantes de Yiwu aumentaron la producción en un plazo de 48 horas. A mediados de año, ya habían acumulado existencias de productos estrella para la Copa del Mundo mucho antes de que comenzara el torneo.

Varios técnicos entrenan robots humanoides en un centro de recopilación de datos y entrenamiento de robots con inteligencia corporeizada en Suqian, provincia de Jiangsu, en el este de China. (Foto: Wang Shuaifu)
Yiwu ha superado su antiguo modelo de fabricación pasiva bajo contrato (OEM). Ahora identifica la demanda del mercado sin demora alguna y la conecta con la producción prácticamente sin barreras.
En lugar de esperar a que surja la próxima tendencia, contribuye cada vez más a impulsarlas. El paso de "esperar el viento" a "aprovechar el viento" demuestra cómo una mentalidad de mercado flexible puede transformar rápidamente una demanda emergente en oportunidades de negocio.
En mayo de este año, el gigante tecnológico chino Huawei presentó su "Ley de Escalamiento Tau" (Tau Scaling Law), sustituyendo el "escalamiento geométrico" por el "escalamiento temporal" y logrando diseñar y producir en masa cientos de modelos de chips.
Del mismo modo, el fabricante chino de vehículos de nuevas energías BYD rompió con los diseños convencionales de baterías cilíndricas y prismáticas y desarrolló su "Blade Battery" (batería de cuchilla), abordando desafíos clave de seguridad en las baterías de potencia mediante la innovación estructural. El fabricante chino de motocicletas ZXMOTO siguió un camino diferente para desarrollar un motor de tres cilindros refrigerado por agua, causando sensación en el circuito internacional de carreras.
Lo que estos ejemplos demuestran no es simplemente un cambio en los enfoques tecnológicos, sino una visión más amplia sobre la modernización industrial: al atreverse a romper con lo convencional y explorar nuevas vías, los cuellos de botella aparentemente insuperables pueden transformarse en avances decisivos de innovación independiente.

Empleados locales trabajan en un taller de Jushi Egypt for Fiberglass Industry S.A.E., en la Zona de Cooperación Económica y Comercial TEDA Suez entre China y Egipto. (Diario del Pueblo/Zhou Zhou)
En los últimos años, han surgido nuevos productos en rápida sucesión y las tecnologías han evolucionado a un ritmo acelerado. Una razón importante es que China ha planificado con antelación, sentando las bases y desarrollando la capacidad necesaria para afrontar los cambios.
Tomemos como ejemplo la inteligencia artificial (IA). El fundamento último de la IA es la electricidad. El desarrollo de grandes modelos de IA requiere no solo chips de vanguardia y algoritmos avanzados, sino también una infraestructura energética abundante y fiable. Gracias a una inversión sostenida a lo largo de los años, China ha construido la red de transmisión de energía de ultra larga distancia más grande del mundo y un sistema de energías renovables, lo que le otorga una ventaja energética distintiva en la carrera de la IA.
Desde las redes 5G y la logística moderna necesarias para respaldar la fabricación avanzada hasta la formación de un amplio contingente de ingenieros y técnicos altamente cualificados, China ha invertido constantemente en pilares fundamentales. Estos esfuerzos han creado una estructura industrial integral y multidimensional que abarca todos los sectores clave y han reforzado la resiliencia del sector manufacturero, permitiéndole resistir presiones y adaptarse a condiciones cambiantes.
China ha convertido su sector manufacturero en una potencia mundial no mediante políticas de empobrecimiento del vecino o una competencia de suma cero, sino a través de la apertura, la cooperación y el beneficio mutuo.
Recientemente, la película de corte realista Érase una vez en Oriente Medio ha cosechado un gran éxito; una frase del filme —«No olvides comer bien»— ha llegado al corazón de muchos espectadores extranjeros. Estas sencillas palabras transmiten valores que aprecian la paz y el desarrollo, así como el beneficio mutuo y la cooperación en la que todos ganan. Esto guarda una estrecha relación con la lógica subyacente de la industria manufacturera china.
A medida que la industria manufacturera china se globaliza, trae consigo una lista de oportunidades en constante crecimiento.
En África, la Zona de Cooperación Económica y Comercial TEDA Suez (China-Egipto) ha desarrollado industrias que abarcan desde las nuevas energías hasta los electrodomésticos, generando empleo para más de 10.000 personas.
En el Sudeste Asiático, el sector textil chino ha logrado una profunda integración con las cadenas industriales de Malasia y otras naciones, estableciendo un modelo de cooperación en el que China suministra materias primas, los países de la ASEAN fabrican las prendas terminadas y el mundo abre sus mercados. En América Latina, diversos fabricantes de automóviles chinos han establecido plantas en Brasil, impulsando la industrialización local mediante la inversión de capital y el desarrollo de talento autóctono.
Todo ello pone de relieve la flexibilidad, la sólida capacidad de ejecución y la apertura de la industria manufacturera china. A medida que se aceleran cambios profundos sin precedentes en un siglo y cobra impulso una nueva etapa de revolución científico-tecnológica y transformación industrial, la manufactura china —al mantenerse dinámica y adaptarse a los cambios— rebosará vitalidad y seguirá cosechando éxitos aún mayores.


