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Debemos reforzar la cooperación transfronteriza para hacer frente al riesgo de desastres glaciares

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 04 de septiembre de 2026 | 13:35

Entrevista con An Hua, doctor en Ingeniería Geotécnica y Ambiental de la Universidad de Stanford

Por Zhang Wanshi, Zhao Yusha y Zhang Han, Global Times

El 26 de agosto, el colapso de un glaciar en una zona fronteriza de Nepal desencadenó un grave desastre de flujo de detritos, causando numerosas víctimas mortales y personas desaparecidas tanto en China como en Nepal. Se trata del desastre transfronterizo más grave ocurrido entre ambos países en los últimos años, y las labores de rescate han presentado una complejidad y unas dificultades sin precedentes. “La enorme capacidad destructiva de este desastre demuestra que los riesgos asociados a los desastres glaciares de alta montaña presentan un marcado carácter interregional y transfronterizo. Los distintos países deberían reforzar aún más la monitorización y la alerta temprana de los glaciares, así como la evaluación de riesgos, y hacer frente conjuntamente, mediante la cooperación transfronteriza, a los crecientes riesgos de desastres glaciares derivados del cambio climático”, declaró recientemente a Global Times el doctor An Hua, graduado en Ingeniería Geotécnica y Ambiental por la Universidad de Stanford.

An Hua explicó que, en comparación con la mayoría de los anteriores episodios de colapso glaciar, una de las principales razones de la enorme capacidad destructiva de este desastre es que el desprendimiento tuvo lugar en la cordillera del Himalaya, a gran altitud y en pendientes muy pronunciadas. Tras el colapso, la enorme masa de hielo golpeó violentamente la montaña y arrastró consigo grandes cantidades de rocas y detritos ladera abajo, con un desnivel vertical de varios miles de metros, acelerándose rápidamente debido a la abrupta orografía. “Este mecanismo destructivo también se asemeja al de una erupción volcánica. Cuando el agua se mezcla con la áspera arena volcánica y grandes cantidades de detritos, se convierte en una especie de ‘papel de lija’ de enorme poder destructivo que erosiona intensamente todo lo que encuentra a su paso”, explicó An Hua.

“Estamos viendo cómo el calentamiento global está teniendo un impacto cada vez más evidente sobre los glaciares”. En su opinión, este desprendimiento podría estar relacionado con el deshielo de los glaciares en el contexto del calentamiento climático. A medida que la base del glaciar se derrite de forma continua, el agua de deshielo puede formar canales e incluso cavidades bajo la masa de hielo, debilitando las condiciones de soporte de la parte superior y aumentando así el riesgo de grandes fracturas y desprendimientos. No obstante, subrayó que el mecanismo concreto que desencadenó este desastre aún debe ser estudiado y confirmado por los científicos.

An Hua señaló que, en los últimos años, los glaciares de todo el mundo han mostrado en general una tendencia al deshielo y al retroceso, y los desastres derivados de ello constituyen un desafío global. Desde Suiza hasta la meseta Qinghai-Xizang, conocida como el “techo del mundo”, y la región del Himalaya, el cambio climático está alterando de manera continua la estabilidad de los glaciares. Según informaciones publicadas, en mayo de 2025 se produjo el colapso de una gran masa glaciar en los Alpes suizos, y enormes cantidades de hielo, barro y rocas sepultaron gran parte de la localidad de Blatten, en el cantón del Valais. En 2021, se produjo un gran desprendimiento de hielo cerca del pico Nanda Devi, en el estado de Uttarakhand, en el norte de la India. Grandes cantidades de rocas, tierra y hielo se precipitaron por el valle a lo largo de unos 1.500 metros. El desastre causó más de 200 muertos o desaparecidos y destruyó varias aldeas del norte de la India, así como dos instalaciones hidroeléctricas.

Sobre cómo reforzar aún más la monitorización y la alerta temprana de los glaciares y la evaluación de riesgos, An Hua considera que, en primer lugar, es necesario intensificar la observación de los propios cambios de los glaciares. Las piedras y otros detritos presentes en su superficie, el estado del permafrost de las zonas circundantes y las variaciones de los lagos situados alrededor de los glaciares también deberían incorporarse a una evaluación integral de riesgos. “El aumento del volumen de agua de deshielo, el incremento de las grietas y el descenso de la altitud del glaciar pueden convertirse en señales de alerta de riesgo”, afirmó. Los distintos países pueden utilizar la teledetección por satélite y equipos de medición terrestre para establecer sistemas de monitorización a largo plazo e incorporar diferentes indicadores de riesgo a modelos que permitan evaluar la probabilidad de colapso de los glaciares. En las zonas identificadas como de alto riesgo, deberían perfeccionarse aún más los planes de emergencia. Una vez que el riesgo alcance determinado nivel, deberán adoptarse oportunamente medidas de alerta y prepararse la evacuación y puesta a salvo de la población situada aguas abajo.

“Los desastres naturales no conocen fronteras. Este desastre ocurrió en territorio nepalí, pero tuvo un grave impacto sobre el puerto fronterizo de Gyirong, en territorio chino. Esto pone también de relieve el carácter transfronterizo de los riesgos asociados a los desastres glaciares de alta montaña. Los desastres glaciares no son un problema al que un solo país deba hacer frente por sí mismo, sino un desafío compartido por toda la región e incluso por la comunidad internacional”, afirmó An Hua. Según explicó, la comunidad internacional debería reforzar la monitorización y la cooperación transfronterizas y establecer mecanismos de seguimiento a largo plazo y continuos para todos los grandes glaciares. Los países implicados deberían intensificar el intercambio de datos, la cooperación científica y la evaluación de riesgos, además de explorar el establecimiento de criterios relativamente unificados para su monitorización y evaluación. “Por ello, hago un llamamiento para establecer un mecanismo de cooperación que abarque toda la región afectada, de modo que todas las partes puedan monitorizar conjuntamente, investigar conjuntamente y responder conjuntamente”, señaló An Hua.

“Este grave desastre vuelve a recordarnos que, en el contexto del cambio climático global, es necesario prestar mucha más atención a los riesgos de desastres secundarios derivados del deshielo y la pérdida de estabilidad de los glaciares de alta montaña. Desde reforzar la monitorización a largo plazo de los glaciares y la identificación de riesgos, hasta perfeccionar los mecanismos de emergencia en las zonas situadas aguas abajo, pasando por promover el intercambio transfronterizo de datos y la cooperación científica, cómo detectar antes los riesgos, emitir alertas con mayor rapidez y llevar a cabo respuestas interregionales más eficaces se ha convertido en una cuestión fundamental para la prevención y reducción de desastres en las regiones de alta montaña”, afirmó An Hua.

(Web editor: 周雨, Zhao Jian)