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Competitividad e innovación impulsan avance de automotrices chinas en Argentina, afirma experto

Por Xinhua | el 01 de septiembre de 2026 | 09:50

La creciente competitividad de los vehículos chinos en materia de precios, tecnología, calidad y confort, junto a las condiciones actuales de apertura económica en Argentina, explican el avance que las automotrices del país asiático vienen registrando en el mercado local, sostuvo este lunes el investigador argentino, José María Resiale.

El especialista en estudios chinos e investigador de la industria automotriz del país asiático señaló en entrevista con Xinhua que la actual expansión se inscribe en un proceso de desarrollo de largo plazo de la industria china, al tiempo que consideró que la evolución en Argentina dependerá de las políticas económicas que adopte el país sudamericano.

"Hay, al menos, dos razones principales que contribuyen a explicar el avance de las automotrices chinas en Argentina durante los últimos años. Por una parte, la creciente competitividad de los vehículos chinos no solo en precio, sino también en tecnología, calidad y confort, que es el resultado de un largo proceso de desarrollo de la industria automotriz china que se aceleró durante el siglo XXI", afirmó.

El también profesor asistente de Historia Contemporánea de Asia y África en la Universidad Nacional de Córdoba identificó como otro de los factores las decisiones adoptadas por los distintos gobiernos argentinos en materia de apertura económica.

En ese sentido, recordó que una oleada de marcas chinas ingresó entre 2017 y 2018, aunque pocas lograron sostenerse en el mercado después de la pandemia.

En la actualidad, marcas como BYD, BAIC, Chery, Haval, Jetour y Geely amplían la presencia en Argentina, mientras nuevos desembarcos, como el de Lynk & Co, incrementan la oferta de vehículos de origen chino.

A ello se suma el proyecto anunciado por Omoda & Jaecoo, pertenecientes al Grupo Chery, para poner en marcha una planta de ensamblaje en el país sudamericano.

Para Resiale, la industria automotriz china cuenta entre sus fortalezas con capacidad de innovación y producción a escala, además de desarrollarse en articulación con otros sectores.

Destacó también el papel desempeñado por el Estado, aunque aclaró que la intervención estatal ha formado parte de otras experiencias internacionales.

"La industria automotriz china está contribuyendo a materializar algunos pilares, como la innovación como base del crecimiento, el desarrollo de tecnologías de punta y un crecimiento más respetuoso con el ambiente; así, constituye una expresión de esos objetivos a partir del cambio de paradigma que atraviesa el sector, centrado ahora en la investigación, el desarrollo y la producción de vehículos eléctricos, inteligentes y autónomos", agregó.

El investigador destacó particularmente la posición alcanzada por China en la producción de componentes claves para los vehículos eléctricos, entre ellos las baterías de litio ferrofosfato (LFP), segmento en el que figuran compañías como CATL y BYD.

Además, destacó la presencia del país asiático en la fabricación de los componentes internos de las baterías y en el procesamiento de minerales críticos como cobalto, grafito y litio.

Respecto de la electromovilidad, Resiale consideró que Argentina cuenta con potencial para avanzar en esa dirección, aunque el proceso requerirá inversiones en infraestructura y políticas públicas que acompañen la transición.

A ello se suma la disponibilidad de petróleo y la existencia de una industria local de biocombustibles, factores que podrían imprimirle un ritmo particular al proceso.

"De este modo, existen argumentos para sostener que la transición hacia la electromovilidad se realizará de manera más lenta que en otras economías, conviviendo durante un buen tiempo diferentes tipos de vehículos: eléctricos, híbridos enchufables, híbridos, y con motor de combustión interna", señaló.

Con excepción del arribo de BYD, gran parte de las firmas han ingresado a través de importadores locales, cuyo conocimiento del mercado argentino contribuye a la selección de los tipos y modelos que se comercializan en el país, precisó el académico.

Al analizar las implicaciones de ese proceso para una industria automotriz argentina fuertemente integrada con Brasil, Resiale consideró que la mayor presencia de compañías chinas "puede plantear un escenario tanto de oportunidades como de desafíos", cuya evolución estará condicionada por las políticas que adopte el país sudamericano.

Entre las oportunidades, el investigador mencionó la posibilidad de vincular el cambio tecnológico de la industria automotriz con las inversiones dirigidas a la explotación del litio en Argentina, mediante políticas orientadas a incrementar el valor agregado local y atraer nuevas inversiones en torno a la cadena de las baterías de ion-litio.

"Esto también podría abrir oportunidades para la cooperación en investigación y la transferencia de tecnología mediante el desarrollo conjunto de proyectos entre centros de I+D (investigación y desarrollo) de las compañías chinas, las empresas locales, las universidades y el Conicet", afirmó.

"De este modo, Argentina podría mejorar su inserción en la cadena de valor de los vehículos híbridos enchufables y eléctricos a batería atrayendo inversiones de compañías líderes de la cadena (como BYD y CATL) y desarrollar capacidades a nivel local", agregó.

Al mismo tiempo, Resiale destacó la importancia que mantiene el esquema de integración regional, concretamente del Mercado Común del Sur (Mercosur) para el desarrollo de la industria automotriz argentina.

En ese escenario regional, el especialista señaló que Brasil está consolidándose como una base de producción de automotrices chinas desde la cual abastecer al mercado sudamericano, favorecido por el tamaño de su mercado doméstico y por políticas orientadas a incentivar la inversión productiva y las actividades de investigación y desarrollo.

(Web editor: 周雨, Zhao Jian)