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La estabilidad se mantiene en medio de la transición de los motores de crecimiento

Barco en construcción en un astillero de Cosco Shipping Heavy Industry en Yangzhou, provincia de Jiangsu, 13 de enero de 2026. [Foto: Xinhua]
Por Zhou Lanxu y Zhang Chenxu
En la medida que se formulen nueva políticas para abordar los desafíos estructurales derivados de la transición en los motores de crecimiento, se espera que en el segundo semestre del año el crecimiento económico de China se estabilizará aún más. Al unísono, se fortalecerá el apoyo a la demanda interna, afirmaron expertos y ejecutivos del sector.
Estos criterios surgen después de una reunión celebrada este jueves por el Buró Político del Comité Central del Partido Comunista de China. Xi Jinping, secretario general del PCCh, pidió esfuerzos para acelerar la transición de los antiguos motores de crecimiento a los nuevos e implementar de manera efectiva una política fiscal más proactiva y una política monetaria acomodaticia.
Los economistas señalaron que la reunión abordó los desafíos que enfrenta la economía china: las nuevas industrias aún no han compensado por completo la desaceleración de los sectores tradicionales, la demanda interna es insuficiente y existe una creciente divergencia estructural.
El enfoque político no solo debe centrarse en intensificar los estímulos de la macroeconomía y acelerar la inversión en industrias emergentes y la actualización industrial, sino también en apuntalar el empleo y los ingresos para fomentar un crecimiento más amplio.
Zhu Feng, economista jefe para China en JPMorgan, indicó que es probable que el impulso de crecimiento en el tercer y cuarto trimestre mejore respecto al segundo, aunque la divergencia podría persistir en medio de la transición de los antiguos a los nuevos motores de crecimiento.
“Es probable que los nuevos motores de crecimiento, liderados por la inteligencia artificial y la economía inteligente, sigan impulsando la inversión relacionada, la fabricación de alta tecnología y algunos sectores de exportación, mientras que la demanda interna, el sector inmobiliario, la inversión privada y el consumo de bienes duraderos aún necesitan tiempo para recuperarse”, señaló Zhu.
Impulsada por unas exportaciones resilientes y la producción industrial, la economía de China se expandió en el primer semestre un 4,7 por ciento interanual. Los sectores de fabricación de alta tecnología se beneficiaron de una ola global de gastos de capital relacionados con la IA. En comparación, las ventas minoristas se mantuvieron moderadas, mientras que la inversión en activos fijos se contrajo.
En el período de abril a junio, el crecimiento del PIB se debilitó al 4,3 por ciento. En julio, el índice oficial de gerentes de compras (PMI) del sector manufacturero cayó a 49,2, precisó la Oficina Nacional de Estadísticas, desempeño que indica que la caída de la demanda del mercado ha provocado que la actividad fabril se contraiga por primera vez en cinco meses.
"La clave para cumplir con el objetivo de crecimiento anual radica en acelerar la implementación de la política fiscal y, de ser necesario, introducir medidas fiscales incrementales, al tiempo que se traducen mejor los recursos de las políticas en crecimiento del empleo y los ingresos de los hogares, impulsando así el consumo y la inversión privada", afirmó Zhu.
La reunión de este jueves señaló que se introducirán políticas incrementales pragmáticas y efectivas de manera oportuna, y abogó por intensificar los esfuerzos para salvaguardar y mejorar eficazmente el bienestar de la población.
El Banco Popular de China, banco central, se comprometió en utilizar de manera integral las herramientas de política monetaria y realizar ajustes oportunos para mantener una liquidez abundante.
Yin Yanlin, subdirector del Comité de Asuntos Económicos del XIV Comité Nacional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, expresó que se debe considerar la emisión adicional de bonos del tesoro cuando sea necesario, y que la política monetaria debería recortar el coeficiente de encaje y las tasas de interés a medida que disminuyan las presiones de la inflación importada.
Ming Ming, economista jefe de CITIC Securities, manifestó que es probable que una herramienta financiera basada en políticas de 800 mil millones de yuanes (118.500 millones de dólares) aumente el apoyo a los nuevos tipos de infraestructura, incluida la sinergia entre las redes de computación y electricidad.
Asimismo, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma afirmó que la inversión en infraestructura de redes de computación en China podría alcanzar los 4 billones de yuanes durante el período del XV Plan Quinquenal (2026-2030). También indicó que los nuevos motores de crecimiento, incluida la fabricación de alta gama, la economía digital y los servicios modernos, contribuyeron con más del 40 por ciento del crecimiento económico en el primer semestre de este año.
Dicho impulso respalda la confianza de las instituciones internacionales en la transición económica de China. Moody's Ratings señaló en un comentario que se espera que en el segundo semestre las condiciones crediticias en China se mantengan estables, debido a que el apoyo fiscal y monetario, las sólidas exportaciones y los avances tecnológicos compensan la débil demanda interna.
Goldman Sachs ha pronosticado que la economía de China crecerá un 4,6 por ciento este año, situándose dentro del rango del objetivo anual del 4,5 al 5 por ciento.


