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El mítico Monte Laojun contrata su primer observador de nubes

Paisaje en el área turística del Monte Laojun en Luoyang, provincia de Henan. (Foto: Cuenta oficial de WeChat del área turística del Monte Laojun)
Un observador de nubes, con un salario mensual de 60 mil yuanes (casi nueve mil dólares) ha sido contratado por el área turística del Monte Laojun en Luoyang, en la provincia de Henan, en el centro de China, según anunció el jueves la administración del lugar.
La montaña, una atracción turística nacional 5A y Geoparque Mundial de la UNESCO, atrajo la atención en línea tras publicar un anuncio de empleo para un "observador del mar de nubes" que viva en su cima durante un mes, filmando y compartiendo videos de la famosa niebla flotante de la región.
La inusual oferta de empleo fue publicada este miércoles por la administración del área turística. La persona seleccionada tendrá que residir en la cima desde el 16 de julio al 15 de agosto, fecha en que las formaciones de nubes son más espectaculares. La convocatoria indicaba que julio y agosto de cada año traen las vistas del mar de nubes más frecuentes y espectaculares.
Se requiere que los solicitantes publiquen videos cortos originales en la plataforma de redes sociales china Douyin con las etiquetas designadas relacionadas con la contratación del observador del mar de nubes del Monte Laojun.
De entre más de 3.500 solicitantes, el primer observador de nubes será el creador que publica en la cuenta "Xiaozao" de Douyin. Las publicaciones de este creador han recibido más de 80 mil "me gusta".
El área turística del Monte Laojun en Luoyang es uno de los destinos más sagrados e impresionantes de China. Considerado la cuna del taoísmo debido a que el filósofo Lao Tse se retiró allí a meditar, este majestuoso monte fusiona una profunda relevancia mística con un atractivo visual único gracias a sus célebres templos dorados que coronan cumbres a más de 2.200 metros de altitud. Para los visitantes, el ascenso a través de sus modernos teleféricos y pasarelas suspendidas en los acantilados culmina en una experiencia inolvidable, especialmente en verano, cuando el icónico fenómeno del "mar de nubes" rodea las cimas y hace que los santuarios parezcan flotar místicamente sobre un océano de niebla, consolidándolo como un destino fotográfico y espiritual de primer orden mundial.


