- Más
Región china de Guangxi emerge como centro global de industria del té gracias a modernización tecnológica

Una turista recoge flores en un jardín de jazmín en la ciudad de Hengzhou, en la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi, en el sur de China, el 31 de julio de 2025. (Xinhua/Zhang Ailin)
En medio de exuberantes paisajes verdes y grises de piedra caliza, una escena poco común en el paisaje kárstico, el aire de Hengzhou, ciudad a nivel de distrito en la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi, en el sur de China, se encuentra impregnado de una peculiar fragancia floral.
Se trata del aroma típico de la temporada de cosecha del jazmín, un período biológico que se mide en horas, no en días, y que impulsa la prosperidad de una economía regional que está experimentando rápidas transformaciones industriales.
Las flores de jazmín se utilizan para elaborar el té de jazmín, una de las variedades de té más consumidas por los chinos, mediante el proceso de fermentación aromática.
Las cifras oficiales muestran que la producción anual de té de Guangxi asciende a unas 140.000 toneladas, con un valor de toda la cadena industrial que supera los 70.000 millones de yuanes (unos 10.240 millones de dólares).
Hengzhou suministra más del 60 por ciento de las flores de jazmín del mundo y más del 80 por ciento del total de China. Aproximadamente 340.000 personas trabajan solo en el sector del jazmín de Hengzhou.
Tradicionalmente, los agricultores se dirigen a los campos al mediodía. Si bien la recolección sigue siendo una labor intensiva, todo el proceso posterior se ha transformado gracias a la tecnología.

Una productora de té descansa en un jardín de jazmín en la ciudad de Hengzhou, en la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi, en el sur de China, el 31 de julio de 2025. (Xinhua/Huang Xiaobang)
Una plantación de 10.000 mu (aproximadamente 667 hectáreas) funciona ahora como un "invernadero digital", equipado con redes de sensores y reconocimiento de imágenes mediante inteligencia artificial (IA).
El "Sistema de Siembra Inteligente", como lo denominan las autoridades locales, ha permitido extender el período de floración entre cuatro y seis semanas, ha reducido el consumo de agua y fertilizantes en un 30 por ciento y ha disminuido a la mitad los costos laborales por mu al predecir los momentos de máxima floración y detectar plagas en tiempo real.
Según los datos agrícolas locales, estas mejoras tecnológicas han incrementado los ingresos anuales de los agricultores en un promedio de 3.600 yuanes por mu.
Lu Yuan, empleada en una universidad local, actualmente bebe dos o tres tazas de té al día, dejando de lado el café helado.
"El té frío me brinda el mismo ritual", comentó Lu. "El café no ha desaparecido del todo de mi vida, pero ahora es opcional", agregó.
Este cambio en los hábitos de consumo ha ampliado la presencia global del té de Guangxi. Mixue Ice Cream & Tea, una empresa china que forjó su marca vendiendo tés aromatizados, ha abierto más de 4.000 tiendas en el extranjero, mientras que Chagee, otra marca china de té, ha establecido locales en más de 200 ubicaciones fuera de China, con largas filas reportadas frente a sus nuevas tiendas en ciudades como Kuala Lumpur y Nueva York.
El jazmín de Hengzhou constituye la base aromática de muchas de las bebidas más vendidas.

La foto aérea, tomada el 31 de julio de 2025, muestra una vista de un jardín de jazmín en la ciudad de Hengzhou, en la región autónoma de la etnia zhuang de Guangxi, en el sur de China. (Xinhua/Huang Xiaobang)
Esta misma tendencia a la modernización está impulsando los tés oscuros tradicionales de Guangxi. En el cercano distrito de Cangwu, en la ciudad de Wuzhou, los productores han modernizado una variedad fermentada de 1.500 años de antigüedad, conocida como Liubao.
"Con los jardines ecológicos y los sistemas digitales, gestionar la plantación es mucho más fácil ahora", destacó Huang Shangyong, un agricultor de té en Wuzhou.
Un sistema de trazabilidad basado en cadena de bloques registra ahora cada etapa de la producción, mientras que los drones equipados con IA pueden detectar brotes de enfermedades hasta 14 días antes de que sean visibles a simple vista, según Liang Jinzhao, funcionario agrícola local. Cada lote de productos de exportación lleva su propia tarjeta de identificación, en forma de código QR, lo que permite a los compradores de todo el mundo rastrear un envío hasta una parcela específica.
La modernización del cultivo del té en Guangxi forma parte de la estrategia nacional de revitalización rural.
El uso frecuente de la IA, desde los algoritmos para detección de plagas hasta los modelos de predicción de rendimientos, ha convertido a la región en una nueva frontera en la modernización de la agricultura tradicional china, preservando al mismo tiempo su identidad cultural.
En 2025, los puertos de Guangxi gestionaron 16.000 toneladas de exportación e importación de té, por un valor cercano a los 300 millones de yuanes, lo que situó a la región sureña en primer lugar a nivel nacional.
Tanto el té Liubao como el jazmín han expandido su alcance global a través de plataformas comerciales y de contactos en redes, como es el caso de la Exposición China-ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático), que se realiza anualmente en Nanning, capital regional, de acuerdo con la Oficina de Exposiciones Internacionales de Guangxi.
A medida que las marcas de consumo chinas se expanden rápidamente en el extranjero, llevan consigo los productos emblemáticos de Guangxi, convirtiendo a la región en un eslabón clave en el auge mundial del té.


