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¿Está China obteniendo ventajas comerciales mediante la manipulación del tipo de cambio?
Desde principios de 2026, el comercio exterior de China se ha mantenido sólido. Algunos discursos occidentales repiten viejos argumentos, afirmando que el crecimiento de las exportaciones chinas es resultado de la "manipulación del tipo de cambio" y que China manipula artificialmente su moneda, el renminbi (RMB), para que sus productos sean más competitivos en precio. Si bien esta afirmación es engañosa, está completamente alejada de la realidad.
China opera un sistema de tipo de cambio flotante administrado. Durante años, el RMB se ha mantenido generalmente estable en un nivel razonable y equilibrado. Si los productos chinos se vendieran bien simplemente porque el yuan fuera barato, entonces los volúmenes de exportación de China, que siguen batiendo récords, implicarían una depreciación persistente de la moneda. ¿Cómo, entonces, podría el tipo de cambio mantenerse relativamente estable? De hecho, a finales de marzo de este año, el yuan se había apreciado un 1,3%, un 3,7%, un 3,2% y un 2,4% frente al dólar estadounidense, el euro, el yen y la libra esterlina, respectivamente. Según la teoría anterior, esto debería haber debilitado la competitividad de precios de las exportaciones chinas. ¿Por qué, entonces, siguen creciendo las exportaciones? Si la manipulación del tipo de cambio pudiera realmente generar ventajas comerciales a largo plazo, ¿por qué la mayoría de los países que intentaron impulsar las exportaciones mediante la devaluación de su moneda no han logrado un crecimiento sostenible?
La globalización económica ha transformado radicalmente la forma en que los países hacen negocios. En el pasado, las naciones dependían en gran medida de sus propios recursos para producir y vender bienes. Hoy es diferente: los países se especializan, colaboran e intercambian lo que tienen. Quienes mejor aprovechan los recursos globales tienen la ventaja. Como importante potencia comercial, China sigue este modelo importando materias primas y componentes de todo el mundo, procesándolos y mejorándolos internamente, y exportando productos terminados a nivel global. Esto no se debe a que China "lo tenga todo", sino a su excelente capacidad de integración y cooperación. En gran medida, la ventaja comercial de China es resultado de cadenas de suministro globales coordinadas, cuyos precios están influenciados por múltiples factores globales. Intentar modificar este sistema simplemente ajustando el tipo de cambio del RMB es poco realista.
El sistema manufacturero integral de China y sus políticas comerciales favorables se han convertido en un factor estabilizador en la globalización económica. A lo largo de los años, el sello "Hecho en China" ha sido una base sólida para un suministro global estable, desempeñando un papel positivo en la reestructuración de las cadenas de suministro y ayudando a los países importadores a mitigar las perturbaciones externas. Ya sean bienes de consumo para la demanda final o bienes intermedios y componentes que apoyan el desarrollo industrial, todas las partes se abastecen adecuadamente mediante importaciones desde China. Los importadores no tienen que preocuparse por retrasos o escasez y pueden personalizar los productos para satisfacer diversas necesidades. Los compradores internacionales pueden realizar sus compras en China de forma integral, reduciendo significativamente los costos y simplificando los servicios posventa. Desde los tres nuevos productos hasta equipos de alta gama, la competitividad de las exportaciones chinas ya no depende de los precios, sino de la tecnología, la capacidad de entrega y la calidad confiable.
El comercio internacional es un ecosistema complejo, donde las expectativas y la confianza desempeñan un papel decisivo. Tomemos como ejemplo el año 2025. Los cambios importantes en los patrones del comercio mundial no se debieron simplemente a los tipos de cambio, sino principalmente a la imposición de aranceles recíprocos por parte de Estados Unidos a sus socios comerciales. Esto revirtió una tendencia de 80 años de reducción de aranceles desde la Segunda Guerra Mundial, llevando los niveles arancelarios estadounidenses a niveles similares a los de la Gran Depresión (1929-1933). A medida que el mercado estadounidense se volvía menos abierto, el costo y el riesgo de exportar a Estados Unidos aumentaron significativamente. Muchos países recurrieron a China, que defiende el multilateralismo, apoya la globalización, mantiene un entorno de mercado estable y continúa con la reforma y la apertura. Mediante la reducción de aranceles, la facilitación del comercio, la ampliación de plataformas y mayores garantías, China ha compartido los beneficios de su vasto mercado con socios globales. Las importaciones procedentes de China siguen creciendo en diversos países, y la profundización de la cooperación, a su vez, fortalece aún más la confianza global en el mercado chino.
En cuanto a si China manipula el tipo de cambio, existe un amplio consenso internacional. En 2019, cuando el Departamento del Tesoro de Estados Unidos intentó acusar a China de manipular divisas, el Fondo Monetario Internacional (FMI) afirmó que el tipo de cambio del RMB en 2018 se ajustaba básicamente a los fundamentos económicos y que no existía una sobrevaloración ni una subvaloración evidentes. Esto refutó directamente dichas acusaciones. En los últimos años, cada vez que China logra un progreso económico notable, algunos intentan desestimarlo como "competencia desleal". Siguiendo esa lógica, ¿acaso solo un desempeño exportador débil se consideraría "justo"? Esta paradoja refleja el preocupante auge del proteccionismo comercial.
El desarrollo de China nunca se ha basado en atajos, sino en el arduo trabajo de su pueblo. En la nueva etapa del XV Plan Quinquenal (2026-2030), China continuará mejorando el mecanismo de formación del tipo de cambio del RMB basado en el mercado, impulsará una apertura de alto nivel y compartirá oportunidades de desarrollo con países de todo el mundo. Ningún intento de desacreditar a China cambiará el hecho de sus grandes contribuciones a la economía global.


