- Más
China mantiene una postura de flexibilización en su política monetaria en medio de la sacudida de los precios del petróleo

La foto de archivo muestra el Banco Popular de China en Beijing, la capital del país. (Xinhua/Peng Ziyang)
Para apoyar el crecimiento y la demanda interna, se espera que la política monetaria de China continúe en la senda de la flexibilización, mientras que la Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo las tasas sin cambios en medio del aumento de los precios del petróleo, impulsado por incertidumbres geopolíticas en Oriente Medio, precisaron funcionarios y analistas.
Los posibles presiones inflacionarias impulsadas por los precios del petróleo que enfrenta la economía china son manejables y estarán limitadas en comparación con muchas otras economías, ayudando a respaldar la estabilidad relativa y la atractivo de los activos financieros chinos y del renminbi en medio de la volatilidad del mercado global, aseguran los analistas.
Este jueves, el Banco Popular de China, banco central del país, reiteró una postura de política monetaria acomodaticia, prometiendo utilizar una combinación de herramientas —la tasa de reserva obligatoria, el comercio de bonos del gobierno, las facilidades de crédito a mediano plazo y las operaciones de recompra inversa— para garantizar una amplia liquidez.
Esto siguió a la decisión de la Reserva Federal de Estados Unidos de mantener la tasa de fondos federales sin cambios en 3,5 a 3,75 por ciento, en medio de una inflación elevada, destacando las incertidumbres derivadas de los acontecimientos en Medio Oriente para la economía estadounidense, debido a que los precios más altos de la energía podrían impulsar la inflación.
Song Yu, economista jefe de China en UBS Securities, considera que a pesar de que la Reserva Federal de Estados Unidos mantiene las tasas estables, China mantiene una postura de flexibilización para apoyar el crecimiento y la demanda interna, ya que las posibles presiones inflacionarias importadas que enfrenta deberían ser bastante limitadas.
«Los picos en los precios del petróleo pueden traer algunas presiones de inflación importada a China, pero el impacto será relativamente limitado en comparación con muchas otras economías, dado el suministro energético diversificado del país, sus amplias reservas y la disminución de la dependencia del petróleo», afirmó Song.
En este contexto, los activos financieros chinos podrían destacarse por su estabilidad relativa y su valor de diversificación. En este sentido, el yuan también muestra un potencial alcista, agregó.
Los mercados bursátiles globales cayeron tras la decisión de tasas de la FED mientras los inversores se preocupaban por la persistente inflación y las condiciones más estrictas de liquidez global.
A pesar de la caída de este jueves, el Índice Compuesto de Shanghái ha subido un 0,95 por ciento desde el comienzo del año, mientras que el Promedio Industrial Dow Jones de EE. UU. ha perdido un 3,82 por ciento.
“Frente a la creciente incertidumbre geopolítica, los activos denominados en yuanes han ofrecido a los inversores globales una clase de activos poco común que combina el potencial de recuperación de rendimiento y la característica de cobertura de riesgos”, indicó Cheng Shi, economista jefe de ICBC International.
“El aumento de los riesgos de estanflación en Estados Unidos podría afectar a las acciones y bonos, mientras que la flexibilización monetaria de China y la coordinación fiscal apoyarían la liquidez del mercado bursátil y la recuperación de ganancias corporativas”, apuntó.
En medio de la turbulencia del mercado global, el PBOC prometió este jueves proteger firmemente la estabilidad de los mercados de acciones, bonos y divisas.
Song considera que los datos económicos son más fuertes de lo esperado, incluidos los datos de exportaciones, en los dos primeros meses del año, junto con posibles presiones inflacionarias importadas a corto plazo, sugieren que la necesidad y la magnitud de más recortes de tasas en China podrían ser menores de lo anticipado.
Por otra parte, desde la perspetiva de Cheng, herramientas basadas en la cantidad, como la reducción del coeficiente de reservas, podrían aplicarse este año de manera adelantada para ayudar a mantener una amplia liquidez.


