Nuestro sitio | Ayuda | Mapa del sitio | Archivo 
   CHINA
   NEGOCIOS
   OPINION
   MUNDO
   CIENCIA-EDUC
   DEPORTES
   SOCIEDAD
   ARTICULOS
   GALERIA DE
       FOTOS


  CORREO
  LA VOZ DEL
      LECTOR

  ORGANOS
      ESTATALES

  DIRIGENTES DEL
      ESTADO

  LIBRO BLANCO
  GEOGRAFIA
  CULTURA
  BEIJING
  NUESTRO SITIO
  MAPA DEL SITIO
  AYUDA
  EMPLEO
 
Actualizado a las 14:46(GMT+8), 29/06/2001
Mundo  

EEUU intensifica esfuerzos diplomáticos en M.O.

La administración Bush, la cual optó por un desempeño de no intervención respecto al conflicto de Medio Oriente durante sus primeros meses, ha intesificado sus esfuerzos diplomáticos para facilitar el proceso de paz en la región.

Ante la invitación del gobierno estadounidense, el primer ministro israelí, Ariel Sharon, visitó la Casa Blanca el martes por segunda ocasión en cuatro meses y se reunió con el presidente estadounidense, George W. Bush, para discutir cómo reforzar el tambaleante armisticio y si dar o no el siguiente paso hacia la paz.

Horas después de participar en la reunión Bush-Sharon, el secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, partió de Washington el martes por la tarde rumbo a Egipto, en medio de un nuevo viaje diplomático para apuntalar el cese al fuego alcanzado entre los israelíes y los palestinos hace dos semanas y para persuadir a las dos partes para que diseñen un itinerario para la futura instrumentación de las recomendaciones de la comisión internacional de investigación de hechos.

La comisión, encabezada por el ex senador estadounidense George Mitchell, presentó su reporte en mayo. El reporte Mitchell apela a un cese al fuego, a un periodo de enfriamiento de seis semanas, a la adopción de medidas de construcción de la confianza tanto de los israelíes como de los palestinos, y finalmente, a reanudar las negociaciones de paz.

En contraste con el involucramiento activo de la administración Clinton en el asunto de Medio Oriente, el equipo de Bush asumió una actitud despreocupada durante los primeros meses de que iniciara su periodo, insistiendo que a fin de cuentas el conflicto palestino- israelí únicamente podría ser resuelto por ellos mismos mientras que EEUU sólo podría desempeñar un papel de "conciliador".

La sangrienta violencia entre los israelíes y los palestinos, sin embargo, continua esclando hasta la fase en que incluso la fuerza aérea israelí utilizó los aviones F-16 para atacar objetivos palestinos.

El acontecimiento ejerció una gran presión sobre Washington, el cual temía que el desarrollo de la situación podría salirse del control y desencadenar los grandes sentimientos antiamericanos existentes en el mundo árabe.

Al actuar partiendo de sus propios intereses nacionales, la administración Bush comenzó un nuevo desempeño sobre el problema del Medio Oriente expresando su fuerte apoyo al reporte Mitchell y nombró al ex embajador estadounidense en Jordania, William Burns, como asistente especial de Bush y Powell para ayudar a las partes concernientes a instrumentar las recomendaciones del reporte.

Por el momento, israelíes y palestinos difieren ampliamente respecto a si existe el nivel suficiente de cese a la violencia que justifique el inicio de un periodo de enfriamiento, según está propuesto en el reporte Mitchell.

La parte israelí insiste en que debe haber calma absoluta o un completo cese al fuego antes de considerar dar el siguiente paso, mientras que los palestinos argumentan que no puede haber un cese completo de la violencia hasta que Israel detenga totalmente la construcción de asentamientos judíos en los territorios ocupados.

Se considera ampliamente que la insistencia de Israel en un cese al fuego absoluto está diseñada para buscar una posposición indefinida de la instrumentación del reporte Mitchell.

Por lo tanto, el éxito de la nueva diplomacia estadounidense dependerá en gran medida de si Washington puede ejercer la presión suficiente sobre Israel y obligarlo a cambiar su actitud respecto al asunto de los asentamientos.

No obstante, A juzgar por el registro de la administración Bush de adoptar repetidamente una posición propensa a favor de los israelíes, no puede ser muy optimista acerca de las perspectivas de la nueva diplomacia estadounidense.



29/06/2001






En esta sección
 

La administración Bush, la cual optó por un desempeño de no intervención respecto al conflicto de Medio Oriente durante sus primeros meses, ha intesificado sus esfuerzos diplomáticos para facilitar el proceso de paz en la región.



 


Todos los derechos reservados 2000, Diario del Pueblo en línea