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El gasto emocional es clave para equilibrar la economía

Invitados interactúan con compañeros que son juguetes de inteligencia artificial, durante la Conferencia Global AI+ 2025, Beijing, 16 de noviembre del 2025. (Foto: Chen Xiaogen/ China Daily)
Desde cajas sorpresa y entradas para conciertos hasta productos de anime y compañeros impulsados por IA, una ola de consumo impulsada por la satisfacción emocional recorre China, remodelando el panorama de consumo del país. Lo que era una tendencia de nicho es ahora un importante motor económico.
El término "consumo emocional" se refiere al gasto impulsado por sentimientos de placer, identidad, conexión social o alivio del estrés, en lugar de pagar por necesidades funcionales básicas.
Wei Jianguo, exviceministro de comercio, afirmó que esta tendencia no es una moda pasajera, sino un resultado natural de la constante mejora del consumo en China.
“Van desapareciendo los días en que el consumo consistía simplemente en adquirir bienes", afirmó Wei. "El nuevo consumidor chino quiere sentir algo: alegría, nostalgia, emoción. Generar esos sentimientos no solo es un buen negocio; es esencial para el equilibrio macroeconómico”.
"El consumo emocional es un nuevo polo de crecimiento de billones de yuanes para desbloquear el mercado futuro de China", añadió.
Un informe publicado a mediados de mayo por iiMedia Research proyecta que para el año 2029 el mercado chino de consumo emocional superará los 4,5 billones de yuanes (620 mil millones de dólares), frente a los 2,72 billones de yuanes en 2025.
Varios factores están impulsando este aumento.
“A medida que los consumidores se vuelven más acomodados, sus prioridades de gasto se están desplazando de los bienes básicos a experiencias, realización personal y bienestar mental”, indicó Jiang Zhao, investigador asociado de la Academia de Comercio Internacional y Cooperación Económica de China.
Los grandes conciertos de música están en boga. Una serie de tres presentaciones de un artista destacado puede atraer a cientos de miles de fans de otras ciudades, generando efectos positivos en la cadena que incluye transporte, alojamiento y gastronomía.
Durante el feriado de cinco días del Primero de Mayo a principios de este mes, Beijing organizó 332 presentaciones comerciales que sumaron 1,684 espectáculos, generando ingresos por boletos de aproximadamente 260 millones de yuanes, detalló Trip.com.
Un solo acto —la banda de rock taiwanesa Mayday— ofreció tres conciertos que atrajeron a más de 150,000 fanáticos. Para muchos de esos asistentes, un espectáculo de tres horas se convirtió en el catalizador de una exploración profunda de Beijing durante 72 horas, ayudando a impulsar la llegada de turistas y elevar el consumo en la ciudad a niveles récord.
Jiang también señaló que las generaciones más jóvenes están dispuestas a pagar un precio extra por productos y servicios que brindan felicidad, nostalgia o algún sentido de pertenencia.
Nueve de cada 10 jóvenes chinos han gastado dinero en consumo emocional. Y casi el 40 por ciento lo hace con frecuencia. De hecho, cerca de una quinta parte de los jóvenes consumidores informan que participan en el consumo emocional todos los días, según un estudio de seguimiento de dos años realizado por el Centro de Investigación para la Juventud y la Infancia de Shanghái y la plataforma social Soul App.
El estudio encontró que las generaciones nacidas después de 1995 y 2000 juntas representan casi el 70 por ciento del consumo emocional, siendo la cohorte posterior al 2000 la que muestra la mayor frecuencia.
Este año, por primera vez, el consumo emocional se mencionó explícitamente en múltiples informes de trabajo del gobierno local. La provincia de Jiangxi se comprometió a fomentar nuevos modelos de negocio y "formatos de consumo emocional".
El cambio de política señala que el consumo emocional ha evolucionado de ser un fenómeno liderado por el mercado a convertirse en una palanca respaldada por el Estado para expandir la demanda interna, afirmaron los expertos.
Zhang Wenkui, investigador del Centro de Investigación para el Desarrollo del Consejo de Estado, considera que el consumo de bienes en China, en muchos aspectos ya está a la par de países desarrollados.
"La verdadera brecha radica en el consumo de servicios", resaltó Zhang, señalando que los servicios de valor agregado en China representan menos del 60 por ciento del PIB, en comparación con cerca del 70 por ciento en las economías desarrolladas.
Zhang también manifestó que ampliar el consumo de servicios —incluido, pero no limitado al gasto emocional— es el avance crítico para reequilibrar la economía de China y hacer que el crecimiento sea más sostenible.


