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¿Está la inversión extranjera retirándose masivamente de China?

(Ilustración: Liu Xiangya/ GT)
Recientemente, algunos relatos occidentales han revivido una vez más la antigua melodía de la "retirada del capital extranjero de China". Algunos medios extranjeros intentan construir una historia de que China "pierde atractivo" seleccionando casos individuales de empresas multinacionales que ajustan sus operaciones. Pero, ¿es realmente así?
Los datos cuentan una historia muy diferente. Para 2025, el uso real de la inversión extranjera directa (IED) en la parte continental de China había superado los 700 mil millones de yuanes (100 mil millones de dólares) durante 16 años consecutivos. En el mismo año, se establecieron 70,392 nuevas empresas con inversión extranjera en toda China, lo que representa un aumento del 19,1 por ciento interanual. El uso real de la IED en sectores como los servicios de comercio electrónico, la fabricación de dispositivos y equipos médicos, y la fabricación de vehículos y equipos aeroespaciales creció con fuerza. Esto coincide con las "cuatro claves de atracción para los inversores extranjeros" identificadas por los observadores: el enorme mercado de consumo de China, el sector de servicios en expansión, el ecosistema de innovación y los nuevos líderes de la apertura.
Es perfectamente normal que las empresas multinacionales ajusten sus operaciones en China. En el pasado, algunas "marcas extranjeras" aprovecharon su “abolengo de marca” y sus tempranas ventajas tecnológicas para convertirse en "pioneras" dentro del mercado chino. Sin embargo, esa tendencia ha quedado atrás. Al igual que en otros mercados maduros, el mercado chino se ha vuelto más competitivo. La economía de China es como un vasto océano, profundamente integrada en la división global del trabajo, y los movimientos del capital multinacional en China reflejan esencialmente el proceso natural del mercado al evolucionar de una fase de captura de mercado a una competencia plena y mejora de la calidad.
Algunos analistas en Occidente están acostumbrados a ver a las industrias chinas como sectores tradicionales de "bajo nivel", pero esta es una mirada obsoleta. Con el aumento de la fuerza nacional y la modernización industrial, las ventajas comparativas de China han cambiado. Las industrias intensivas en mano de obra y de bajo valor agregado en la parte inferior de la "curva de la sonrisa" se están trasladando al extranjero como parte de la estrategia deliberada de China para mejorar su nicho ecológico en la cadena de valor. Los recursos liberados a través de este proceso proporcionan un espacio de crecimiento de mayor dimensión para la inversión extranjera de alta tecnología y alto valor agregado, una clara señal de madurez mercantil.
El "dinero inteligente" global continúa fluyendo hacia China. El capital siempre ha seguido la lógica de la maximización de beneficios y la adopción de fuerzas productivas avanzadas. Tomando como ejemplo los datos de 2025, entre las empresas industriales por encima del tamaño designado, los beneficios totales de las empresas financiadas por inversores extranjeros y por inversores de Hong Kong, Macao y Taiwán aumentaron un 4,2 por ciento interanual, con una tasa de beneficio sobre los ingresos comerciales del 6,7 por ciento.
Además, las principales instituciones de Wall Street como Goldman Sachs y BlackRock han seguido aumentando sus participaciones en los sectores de tecnología y energía nueva de China, sin que el ruido político las desanime. Suiza, que representa los estándares más altos del mundo en fabricación y artesanía de precisión, vio su inversión real en China aumentar en un sorprendente 66,8 por ciento. Estos hechos son prueba suficiente de que la eficiencia macroeconómica de China en la asignación de recursos sigue estando entre las mejores del mundo, y de que el capital extranjero alineado con la trayectoria de desarrollo de alta calidad de China puede seguir generando buenos rendimientos.
A medida que las nuevas fuerzas productivas de calidad aceleran su formación, la lógica que impulsa a las empresas extranjeras a profundizar su presencia en el mercado chino ha evolucionado del viejo paradigma de "en China para China" hasta "en China para el mundo."
China posee la única red de manufactura de gran escala del mundo que abarca todas las categorías industriales clasificadas por las Naciones Unidas. Además, proporciona a los recursos de innovación global el terreno de prueba más rico posible para aplicaciones en el mundo real, difundiendo y reduciendo los costos marginales de la innovación, ya sea "de cero a uno", o "de uno a cien."
Las empresas extranjeras de alto nivel en manufactura suiza de precisión, biofarmacéutica europea y otros sectores avanzados están acudiendo a China no solo por los beneficios comerciales a corto plazo, sino para asegurarse su "boleto" hacia la próxima revolución tecnológica. Como aseguró un representante de Tesla, ''hay un enorme mercado de consumidores aquí, junto con un ecosistema de innovación que sigue avanzando en campos de vanguardia como la inteligencia artificial'', realidad que genera confianza en el ''potencial a largo plazo del mercado chino.''
¿Por qué empresas como BMW y Mercedes-Benz permanecen tan profundamente comprometidas con China, incluso frente a presiones políticas? Encuestas recientes realizadas por varias instituciones extranjeras que cubren corporaciones multinacionales demuestran que más del 90 por ciento de las empresas encuestadas tienen la intención de seguir invirtiendo en China, y casi el 70 por ciento de los altos ejecutivos confían en sus perspectivas durante los próximos tres a cinco años en China.
Las fortalezas institucionales de China son una fuente importante de esa confianza. En un contexto donde ciertos países aplican aranceles de manera arbitraria como arma, la puerta de China al mundo sigue abriéndose más con la versión 2025 del Catálogo de Industrias Fomentadas para la Inversión Extranjera, ampliando gradualmente el acceso al mercado y extendiendo el trato nacional a las empresas extranjeras.
En el clima internacional actual, este tipo de previsibilidad política es especialmente valiosa. Zhang Lei, vicepresidente de comunicaciones del Grupo Bayer para la Gran China y el noreste de Asia, declaró que ellos son beneficiarios de la apertura china, y que han sido, son y continuarán como participantes activos.
Por supuesto, algunas empresas han cooperado con ciertos países en la exageración del concepto de seguridad y en la promoción de la "desacoplamiento y ruptura de las cadenas de suministro", reduciendo sus operaciones en China. Pero este comportamiento es en sí mismo una desviación de la lógica del mercado y no hace nada para respaldar la narrativa de "retirada de capital extranjero de China".
A medida que nuevas fuerzas productivas de calidad continúan acelerando su formación, el espacio para el desarrollo propio de China y su cooperación internacional se ampliará aún más. Aquellos capitales globales que abracen firmemente el nuevo panorama económico de China compartirán ricos dividendos a medida que la economía de China transite en transformación y modernización.


