español>>Mundo

La visita de Sánchez a China constituye un paso natural en un contexto de relaciones estables y creciente autonomía política

Por DIARIO DEL PUEBLO digital | el 25 de marzo de 2026 | 13:12
La visita de Sánchez a China constituye un paso natural en un contexto de relaciones estables y creciente autonomía política
Imagen del 27 de noviembre de 2025 del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, saliendo del Palacio de La Moncloa, en Madrid, España. (Xinhua/Meng Dingbo)

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, viajará a China del 13 al 15 de abril para realizar una visita oficial, según informó el lunes su gabinete, sin ofrecer más detalles sobre su agenda, de acuerdo con la agencia AFP. Un experto chino señaló que, dada la sólida base de las relaciones entre China y España y la creciente autonomía de la política exterior española, resulta natural que ambas partes refuercen su coordinación y diálogo si la visita finalmente se lleva a cabo.

China y España son socios estratégicos integrales. En los últimos años, las relaciones bilaterales han mantenido un impulso positivo. «En cuanto a la visita que usted menciona, no tengo información que compartir en este momento. Por favor, manténganse atentos», declaró Lin Jian, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China, en respuesta a la consulta de un medio de comunicación sobre si China podía confirmar o comentar la anunciada visita oficial de Sánchez al país —prevista del 13 al 15 de abril y comunicada por su gabinete el lunes—, así como sobre las expectativas de China respecto a dicha visita.

Hasta el momento del cierre de esta edición, el martes, no se había publicado ningún anuncio sobre la visita en el sitio web del Gobierno español.

Sánchez había visitado China en abril de 2025, septiembre de 2024 y marzo de 2023, según la agencia de noticias Xinhua. El rey Felipe VI de España también realizó una visita de Estado a China en noviembre de 2025. Dicha visita marcó la primera visita de Estado del rey Felipe VI al país tras su ascenso al trono, así como la primera visita de un monarca español a China en 18 años, tal como informó Xinhua. Una característica destacada de las relaciones entre China y España en los últimos años ha sido su estabilidad. Las frecuentes visitas de Sánchez a China constituyen un claro ejemplo de ello. Si este viaje se lleva a cabo tal como se ha informado, será su cuarta visita en cuatro años consecutivos, lo que subraya el importante papel orientador que desempeñan los intercambios al más alto nivel en las relaciones bilaterales, declaró este martes Cui Hongjian, profesor de la Academia de Gobernanza Regional y Global de la Universidad de Estudios Extranjeros de Beiing.

España ha destacado en los últimos años por la estabilidad de su gobierno y la continuidad de su política exterior. Respaldada por los años de mandato de Sánchez, esa estabilidad ha permitido a España mantener un compromiso sostenido y de alto nivel con China, afirmó Cui.

Cui también señaló que, como uno de los pocos grandes países europeos donde un gobierno de izquierda se ha mantenido relativamente estable, España ha mostrado asimismo una preferencia más marcada por la cooperación internacional y el diálogo. Esto está estrechamente vinculado al papel de Sánchez como figura destacada de la izquierda europea y a la orientación política de su gobierno. En un momento en que Europa pugna por lograr una mayor autonomía en su enfoque hacia Estados Unidos, España ha sido una de las voces más críticas contra las políticas estadounidenses que se perciben como perjudiciales para los intereses europeos, indicó Cui.

El informe de la AFP destacó que esta visita —el "cuarto viaje de Sánchez a China en otros tantos años"— se produce "a raíz de las fervientes críticas del líder español al presidente estadounidense, Donald Trump, con respecto a la guerra contra Irán". El informe señalaba que el presidente socialista ha reafirmado su postura de "no a la guerra" y ha rechazado las solicitudes de Washington para utilizar las bases militares de Madrid contra Irán, a pesar de la amenaza de Trump de romper las relaciones comerciales con España como consecuencia de ello.

En el ámbito de la política exterior, Sánchez ha procurado ayudar a las empresas españolas a abrirse paso en nuevos mercados y a encontrar nuevos inversores para la cuarta economía más grande de la eurozona, según el informe de la AFP.

Dada la sólida base de las relaciones entre China y España y la creciente autonomía de la política exterior española, resulta natural que ambas partes refuercen su coordinación y diálogo mediante una visita a China en este momento, afirmó Cui, añadiendo que intensificar la coordinación ante acontecimientos de gran relevancia —con el fin de buscar puntos en común y soluciones— debería ser también la norma en las relaciones entre China y la UE.

Si bien España busca una mayor autonomía en su política hacia Estados Unidos, también se enfrenta a presiones y a una creciente necesidad de equilibrio diplomático. Una comunicación más fluida con China y otros países de gran relevancia contribuiría a ampliar su margen de maniobra. Para España, la situación actual representa tanto una presión como una oportunidad. Si se gestiona adecuadamente, podría ayudar a ampliar el espacio diplomático de España y a potenciar de manera sostenida su influencia tanto en Europa como más allá de sus fronteras, concluyó Cui. Si la visita de Sánchez a China se concreta, esta debería interpretarse también como parte de la ola más amplia de líderes europeos que han visitado el país asiático desde la segunda mitad del año pasado, lo cual refleja la continuidad del proceso de recalibración que Europa está llevando a cabo en su política hacia China, señaló Cui.

Varios líderes europeos han visitado China desde principios de 2026, entre ellos el Taoiseach irlandés Micheál Martin, el primer ministro finlandés Petteri Orpo, el primer ministro británico Keir Starmer y el canciller alemán Friedrich Merz.

A medida que la política de Estados Unidos hacia Europa experimenta nuevas transformaciones, la mayor presión que enfrenta el continente europeo proviene ahora, cada vez más, de los propios Estados Unidos. En respuesta a esta situación, muchos países europeos han comenzado a ajustar sus políticas, y se espera que otros sigan su ejemplo. La dirección de este cambio apunta, esencialmente, hacia un reequilibrio: reafirmar la importancia de los lazos económicos con China y buscar un mayor diálogo con Beijing como estrategia para hacer frente a las presiones provenientes de Washington. Desde la perspectiva europea, esta constituye la única vía para mantener una posición diplomática más equilibrada y ventajosa, afirmó Cui.

(Web editor: 周雨, Zhao Jian)