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Reinier Aldazabal, periodista cubano: “Cada lugar de Beijing tiene su propia historia que contar y un profundo significado”
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Reinier Aldazabal junto a sus amigas chinas en la Biblioteca Nacional, Beijing, octubre del 2023. (Foto: cortesía) |
Por Yasef Calderón
Los visitantes extranjeros son un componente clave en la industria turística de China. En plena recuperación, hay muchas regiones de China que evidencian un notable aumento en la llegada de turistas internacionales.
Reinier Aldazabal, periodista del Departamento de Extensión Cultural del Instituto Confucio de la Universidad de La Habana, quien actualmente reside en Beijing como estudiante de maestría, considera que “la cultura china ha sido una grata sorpresa”.
“No es igual estudiar las tradiciones, los valores, hechos significativos, lugares históricos, que vivir la experiencia de poder interactuar en un entorno cuya cultura es milenaria. Me sorprendió la mezcla de tradición y modernidad, cómo lo antiguo coexiste con lo nuevo sin conflictos”, asegura Aldazabal al Diario del Pueblo digital.
“Caminar por las calles de Beijing es como recorrer un viaje en el tiempo. Puedes encontrar edificaciones de diseño vanguardista, pero también se conservan majestuosamente templos, museos y otros espacios antiguos construidos en siglos pasados. Esta mezcla de épocas es verdaderamente encantadora y refleja la riqueza histórica de una cultura milenaria”, añade.
Como ejemplo palpable, Aldazabal destaca la proximidad de la Ciudad Prohibida a otros edificios contemporáneos. Cuando los visitantes extranjeros llegan a estos lugares, “no solo eres testigo de la grandiosidad de la arquitectura antigua, sino que también se puede apreciar cómo estos espacios han sido integrados en la vida moderna”.
“El hecho de que Beijing haya logrado mantener su patrimonio cultural mientras avanza hacia el futuro es impresionante y muestra un profundo respeto por la historia. Esta dualidad es palpable en muchas facetas de la vida aquí y realmente me ha impactado”, reconoce Aldazabal al Diario del Pueblo digital.
Bajo la política de tránsito sin visa de 144 horas (ampliable a 240 horas en algunos casos) se permite a viajeros de 53 países poder explorar Beijing durante paradas largas, y utilizar los servicios como el "Beijing Pass" para acceder al transporte y las atracciones de la gran urbe. También, desde el 2023 está vigente la exención de visado unilateral para estancias de hasta 30 días a favor de ciudadanos de países como España, Francia, Alemania, Italia, y otras naciones europeas. Este instrumento ha facilitado los viajes cortos y de escapada a la eterna Beijing.
Una de las maneras que este joven cubano ha podido vivir el diálogo intercultural, como nivel superior de la experiencia turística, ha sido en los hutones de la capital china.
“Paseando por estas antiguas callejuelas, tuve la oportunidad de hablar con residentes que me compartieron sus historias y tradiciones, y hasta me comentaron acerca del examen imperial”, manifiesta Aldazabal al Diario del Pueblo Digital.
“Estos encuentros me permitieron conocer de manera más profunda la vida cotidiana en Beijing, y sentí una conexión genuina al ver cómo la hospitalidad de la gente local abría la puerta hacia un mayor entendimiento cultural”, agregó.
La gastronomía siempre es otro de los grandes imanes turísticos en el gigante asiático. La cocina china, presidida por las escuelas de Beijing, Sichuan, Cantón y Shanghai, es de las más diversas y reconocidas del mundo.
“La gastronomía en Beijing es, sin lugar a dudas, un crisol de nuevos sabores que combina tradición e innovación de una manera sorprendente porque hay gran variedad gastronómica”, defiende Aldazabal. “Incluso hay pequeños restaurantes familiares que ofrecen platos auténticos y tradicionales, mientras que los restaurantes de alta cocina presentan platillos más sofisticados de la comida china. La diversidad culinaria china hace que cada día sea una nueva aventura gastronómica”.
Los parques de Beijing son otro de los encantos que “constituyen espacios muy apreciados donde incluso muchas veces se reúnen amigos, se puede hacer deportes y en sentido, estás en contacto con entornos naturales”.
“No puedo dejar de mencionar la comunidad que he encontrado aquí”, subraya Aldazabal. “A pesar de ser un extranjero en un país tan vasto y diferente, compañeros de estudio y profesores siempre se han mostrado muy hospitalarios. Esta hospitalidad facilita la experiencia de estudio en Beijing, y propicia que sea aún más significativa”.
Cuando se habla de "highlight", La Gran Muralla sigue siendo la gema del atractivo turístico de Beijing donde “la vista desde lo alto y el paisaje montañoso son impresionantes”.
“Según un proverbio chino “quien no asciende la Gran Muralla no es un hombre de verdad”, reta Aldazabal.
“Gubei también ha sido un descubrimiento extraordinario. Este pequeño pueblo cercano a la Gran Muralla ofrece una perspectiva diferente de la vida en China. Allí también hay templos budistas, museos y se organizan espectáculos de variedades”.
Junto a la Gran Muralla, el Templo del Cielo, el Palacio de Verano, la Ciudad Prohibida, Qianmen Wangfujing y Beihai hacen las perlas del rosario de “imperdibles” que Aldazabal nunca olvidará recomendarle al amigo que anuncie su visita a Beijing.
“Cada uno de estos sitios ha sido significativo por diversas razones. No solo representan momentos clave en la historia de China, también cada visita es una lección sobre la historia, la espiritualidad y la diversidad”.
Al visitar la Ciudad Prohibida, Aldazabal conoció mucho mejor una parte muy importante de las tradiciones chinas.
“Cada una de las obras artísticas que se encuentran dentro del complejo son obras maestras que demuestran el talento y la dedicación de los artesanos chinos a lo largo de los siglos”.
“Cada lugar de Beijing tiene su propia historia que contar y un profundo significado”, indicó.
El Templo del Cielo es otro de los epicentros que ha impactado profundamente en su ávida retina de habanero ágil.
“Este sitio es considerado uno de los más sagrados de China y es un hermoso ejemplo de arquitectura imperial. Al visitar este templo se puede aprender sobre la historia de un espacio donde los emperadores solían rendir culto a los cielos y pedir una buena cosecha. La arquitectura refleja una parte de la cosmovisión china tradicional, donde el cielo y la tierra están estrechamente conectados”.
Actualmente, los visitantes latinoamericanos representan una proporción pequeña, pero creciente del turismo hacia China. Países como México y Brasil son los principales emisores de turistas de la región hacia el gigante asiático. Este flujo se ha visto limitado por factores como la distancia geográfica, los costos de viaje y la falta de una amplia oferta de vuelos directos.
A diferencia de otros destinos del orbe donde la seguridad es motivo de preocupación, en muchas reseñas de viajeros extranjeros se indica que China es un destino seguro, escenario que podría alentar a los latinoamericanos a proyectar la escapada del añorado encuentro.
“Considero a China un lugar seguro, confiable y protegido para que un extranjero pueda hacer turismo, estudiar, trabajar”, sostiene Aldazabal. “Uno de los aspectos que pueden destacarse es la amabilidad de las personas. A diario encuentras personas dispuestas a ayudar, ya sea con direcciones, recomendaciones de lugares para comer o simplemente charlando para saber de dónde vienes. Este ambiente amigable aporta una sensación de seguridad, incluso en áreas menos turísticas”.
Para Aldazabal, juegan un papel muy importante en la capital de todos los chinos su sistema eficiente de transporte, y la señalética que “es muy precisa, y muchas estaciones de metro cuentan con información en inglés, que es útil para los turistas”.
“La diversidad cultural de Beijing también juega un papel en la sensación de seguridad. Al convivir con personas de diferentes orígenes y tradiciones, experimentas un amplio sentido del respeto y la tolerancia”.
La Feria Internacional de Turismo de Cuba (FITCuba) 2025, en su 43ª edición, se llevará a cabo del 30 de abril al 3 de mayo de 2025. En esta edición, FITCuba estará dedicada a las tradiciones cubanas, con China a la cabeza como país invitado de honor.
“En China he encontrado varias cosas inesperadas, y una de las más sorprendentes fue la conexión que muchos chinos, especialmente personas mayores, sienten hacia Cuba. Cada vez que mencionaba que era cubano, la reacción casi siempre era muy positiva, y a menudo me decían que China y Cuba son buenos amigos”, agradece el joven periodista cubano.
“Estas experiencias demuestran la importancia de construir puentes entre diferentes naciones, a través del respeto y la comprensión mutua”, concluyó.
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Reinier Aldazabal (primero, a la izquierda) junto a sus amigos chinos en la Gran Muralla, octubre del 2023. (Foto: cortesía) |