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Texto íntegro: Resolución del Comité Central del PCCh sobre los importantes éxitos y las experiencias históricas del Partido en su centenaria lucha

Xinhua  2021:11:17.08:22

BEIJING, 16 nov (Xinhua) -- La sexta sesión plenaria del XIX Comité Central del Partido Comunista de China (PCCh) adoptó una resolución del Comité Central del PCCh sobre los importantes éxitos y las experiencias históricas del Partido en su centenaria lucha.

En lo siguiente encontrará la traducción al español del texto íntegro de la resolución, adoptada en la sesión el 11 de noviembre de 2021.

 

 

RESOLUCIÓN DEL CC DEL PCCH

SOBRE LOS IMPORTANTES ÉXITOS

Y LAS EXPERIENCIAS HISTÓRICAS DEL PARTIDO

EN SU CENTENARIA LUCHA

 

Aprobada el 11 de noviembre de 2021 en la VI Sesión Plenaria

del XIX Comité Central del PCCh

PRÓLOGO

 

El Partido Comunista de China ya ha recorrido desde su fundación en 1921 una brillante trayectoria de cien años, en la que considerando siempre la persecución de la felicidad del pueblo chino y la revitalización de la nación china como sus aspiraciones fundacionales y misiones, y persistiendo en todo momento en el ideal del comunismo y la convicción en el socialismo, ha mantenido unido y ha conducido al pueblo de las diversas etnias del país en una lucha incansable por la independencia nacional y la liberación popular, y por la materialización de la prosperidad y la fortaleza del país, y de la felicidad del pueblo.

Durante estos cien años, el Partido ha liderado al pueblo en sangrientas luchas sin rendirse ni ante cien reveses, conquistando el grandioso éxito de la revolución de nueva democracia; en el apoyo en sus propios esfuerzos y el arduo autorrobustecimiento, conquistando el grandioso éxito de la revolución y la construcción socialistas; en la emancipación de la mente y el avance con espíritu pujante, conquistando el grandioso éxito de la reforma, la apertura y la modernización socialista; y en el mantenimiento de la autoconfianza y la autosuperación, y en la preservación de los principios y en la innovación, conquistando el grandioso éxito del socialismo con peculiaridades chinas de la nueva era. La centenaria lucha del Partido y el pueblo escribió la epopeya más brillante de la varias veces milenaria historia de la nación china.

Hacer un resumen de los importantes éxitos y las experiencias históricas del Partido en su centenaria lucha constituye una necesidad para poner en marcha la nueva expedición hacia la construcción integral de un país socialista moderno bajo las condiciones históricas del centenario del establecimiento del Partido y para mantener y desarrollar el socialismo con peculiaridades chinas en la nueva era; una necesidad para garantizar que el Partido entero avance al mismo paso con el acrecentamiento de la conciencia sobre la política, los intereses generales, el núcleo dirigente y el alineamiento [las “cuatro conciencias”], con el afianzamiento en la convicción en el camino, la teoría, el sistema y la cultura [las “cuatro convicciones”] y con el cumplimiento de la firme salvaguardia de la posición del camarada Xi Jinping como núcleo tanto del Comité Central del Partido como de toda su militancia, y de la firme salvaguardia de la autoridad y la dirección centralizada y unificada de dicho comité [las “dos salvaguardias”]; y una necesidad para que el Partido impulse su revolución interna, eleve su aptitud para luchar y su capacidad para responder a riesgos y desafíos, goce de una vitalidad y un vigor perennes, y una y conduzca al pueblo de todas las etnias del país en la lucha constante por materializar el sueño chino de la gran revitalización de la nación china. Todo el Partido ha de perseverar en la concepción materialista de la historia y la correcta concepción de la historia del Partido, y, por ende, mediante su lucha centenaria, ver claramente la razón de nuestros triunfos pasados y averiguar cómo podremos secundarlos en el futuro, de modo que, con mayor firmeza y consciencia, llevemos a la práctica las aspiraciones fundacionales del Partido y nuestras misiones, y mantengamos y desarrollemos mejor el socialismo con peculiaridades chinas en la nueva era.

La “Resolución sobre algunos problemas históricos”, aprobada por la VII Sesión Plenaria del VI Comité Central del Partido en 1945, y la “Resolución sobre algunos problemas en la historia del Partido después de la fundación de la República Popular China”, aprobada por la VI Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido en 1981, resoluciones ambas en las que se hicieron balances realistas de los grandes acontecimientos históricos y las importantes experiencias y lecciones del Partido, unificaron los criterios y las acciones de todo él en trascendentales coyunturas históricas y desempeñaron un papel rector en el impulso de la causa del Partido y el pueblo, siendo sus dilucidaciones y conclusiones básicas aún aplicables en nuestros días.

 

I. LA CONQUISTA DE LA GRAN VICTORIA

DE LA REVOLUCIÓN DE NUEVA DEMOCRACIA

 

Las tareas principales que afrontaba el Partido en el periodo de la revolución de nueva democracia fueron oponerse al imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático, y conquistar la independencia nacional y la liberación del pueblo, con el fin de crear las condiciones sociales fundamentales para la materialización de la gran revitalización de la nación china.

La nación china, antigua y grandiosa nación del mundo, ha creado una esplendorosa civilización de más de cinco milenios ininterrumpidos, haciendo contribuciones indelebles al progreso de la civilización humana. Tras la Guerra del Opio de 1840, la invasión de las potencias occidentales y la corrupción de la dominación feudal convirtieron poco a poco a China en una sociedad semicolonial y semifeudal, siendo el país humillado, el pueblo devastado y la civilización cubierta de polvo, y sufriendo la nación china una catástrofe sin precedentes. Para salvar a la nación del peligro de muerte, el pueblo chino, en loables y conmovedoras luchas, se alzó en resistencia y gente de elevados ideales fue de un sitio a otro para concienciar a las masas populares. Surgieron uno tras otro el Movimiento del Reino Celestial Taiping, el Movimiento de Occidentalización, el Movimiento Reformista de 1898 y el Movimiento de Yihetuan, y salieron a la luz alternativamente toda clase de proyectos de salvación nacional, pero todo ello terminó por fracasar. Si bien la Revolución de 1911, dirigida por el Dr. Sun Yat-sen, logró echar abajo la monarquía autocrática que había dominado China durante varios milenios, no pudo cambiar la naturaleza de China como sociedad semicolonial y semifeudal, ni el trágico destino del pueblo chino. China necesitaba con urgencia nuevas ideas para guiar el movimiento por la salvación nacional y nuevas organizaciones para aglutinar las fuerzas revolucionarias.

Las salvas de los cañones de la Revolución de Octubre trajeron el marxismo-leninismo a China. El Movimiento del 4 de Mayo impulsó la difusión del marxismo. En respuesta a las necesidades de los tiempos, en julio de 1921 nació el PCCh en el proceso tanto del gran despertar del pueblo y la nación chinos como de la estrecha integración del marxismo-leninismo con el movimiento obrero chino. Con el nacimiento del partido comunista en China, acontecimiento trascendental que hizo época, la revolución china empezó a mostrar una nueva fisonomía.

El Partido fue profundamente consciente de que las principales contradicciones sociales de la China moderna eran las que existían entre el imperialismo y la nación china, y entre el feudalismo y las grandes masas populares. La materialización de la gran revitalización de la nación china requería librar una lucha antiimperialista y antifeudal.

Al principio de la fundación del Partido y en el periodo de la Gran Revolución, el Partido logró promover nuevos auges de esta, elaborando un programa de la revolución democrática, movilizando los movimientos obrero, juvenil, campesino y femenino, impulsando y ayudando al Guomindang en su reorganización y la creación del Ejército Revolucionario Nacional, y dirigiendo la gran lucha antiimperialista y antifeudal en todo el país. En 1927, traicionando la revolución, la camarilla reaccionaria dentro del Guomindang procedió a masacrar con crueldad a los comunistas y al pueblo revolucionario, sufriendo la Gran Revolución fracasos devastadores bajo los ataques por sorpresa de un enemigo poderoso, debido a que el Partido y el pueblo no pudieron organizar una resistencia efectiva cuando en el seno del Partido las desviaciones de derecha representadas por Chen Duxiu evolucionaban como errores del oportunismo derechista y estos ocupaban la posición dominante en los organismos dirigentes partidarios.

Durante la Guerra de la Revolución Agraria, el Partido, partiendo de la cruel realidad, tomó conciencia de que, a menos de que se promoviera una revolución armada, resultaría imposible vencer a una contrarrevolución armada, conquistar la victoria en la revolución china y cambiar el destino del pueblo y la nación chinos, y de que se imponía combatir la contrarrevolución armada mediante la revolución armada. El Levantamiento de Nanchang, que representó el primer disparo en la resistencia armada contra los reaccionarios del Guomindang, marcó el inicio del periodo en que el PCCh iba a dirigir la guerra revolucionaria de forma independiente, a crear el Ejército Popular y a conquistar el poder por la fuerza de las armas. Con la directriz establecida en la Reunión del 7 de Agosto de desatar la revolución agraria y levantamientos armados, el Partido dirigió el de la Cosecha de Otoño, el de Guangzhou y varios otros en muchas regiones, fracasando la mayoría de ellos debido a la gran disparidad entre nuestras fuerzas y las enemigas. Los hechos demostraron que, en las circunstancias objetivas de aquel entonces, a los comunistas chinos les era imposible ocupar primero las ciudades centrales para conquistar la victoria de la revolución en todo el país, tal como se había hecho en la Revolución de Octubre rusa, y que el Partido necesitaba urgentemente encontrar un camino revolucionario adaptado a la realidad china.

El paso de los ataques a grandes ciudades a los avances hacia las zonas rurales constituyó un nuevo punto de partida decisivo para la revolución china. El camarada Mao Zedong dirigió a los militares y civiles en la creación de la primera base de apoyo revolucionaria rural en las montañas de Jinggang; el Partido condujo al pueblo en la lucha contra los déspotas locales y la repartición de las tierras. En la Reunión de Gutian se estableció el principio de la construcción ideológica del Partido y la construcción política del Ejército. A medida que se desarrollaba la lucha, el Partido fundó la Base de Apoyo Revolucionaria Central, así como varias bases de apoyo, entre ellas las del Oeste de Hunan-Hubei, Haifeng-Lufeng, Hubei-Henan-Anhui, Qiongya, Fujian-Zhejiang-Jiangxi, Hunan-Hubei-Jiangxi, Hunan-Jiangxi, Zuojiang-Youjiang, Sichuan-Shaanxi, Shaanxi-Gansu y Hunan-Hubei-Sichuan-Guizhou. Asimismo, el Partido desarrolló sus propios organismos y otras organizaciones revolucionarias, y emprendió luchas revolucionarias de masas en las zonas blancas dominadas por el Guomindang. Pero la errónea dirección del dogmatismo “izquierdista” de Wang Ming en el seno del Partido llevó al fracaso la lucha de la Base de Apoyo Revolucionaria Central contra la quinta campaña de “cerco y aniquilamiento”, por lo que el Ejército Rojo no tuvo más remedio que hacer un desplazamiento estratégico, y, tras la extraordinariamente ardua Gran Marcha, llegó al Norte de Shaanxi. Los errores de la línea “izquierdista” causaron enormes pérdidas a las fuerzas revolucionarias tanto de las bases de apoyo revolucionarias como de las zonas blancas.

En enero de 1935, durante la Gran Marcha, el Buró Político del Comité Central celebró la Reunión de Zunyi, en la cual quedó establecida de facto la posición dirigente del camarada Mao Zedong en el Comité Central del Partido y en el Ejército Rojo, se dio inicio en este comité al establecimiento de la posición dirigente de la línea correcta del marxismo, con el camarada Mao Zedong como principal representante, y se comenzó a formar la primera generación del colectivo dirigente central del Partido, nucleado en torno al camarada Mao Zedong. Esta reunión, inicio de una nueva etapa en que el Partido resolvería independientemente los problemas prácticos de la revolución china, salvó en el momento más crítico al propio Partido, al Ejército Rojo y a la revolución china; y, gracias a ella, el Partido pudo después superar el escisionismo de Zhang Guotao, culminó con éxito la Gran Marcha y abrió nuevas perspectivas a la revolución china. La Reunión de Zunyi fue un punto de inflexión entre la vida y la muerte en la historia del Partido.

En la Guerra de Resistencia contra la Agresión Japonesa, después del Incidente del 18 de Septiembre de 1931, las contradicciones entre las naciones china y japonesa superaron poco a poco las contradicciones internas de clases hasta convertirse en las contradicciones principales. En unos momentos en que el imperialismo japonés intensificaba su agresión a nuestro país y este se sumía en una crisis nacional de una gravedad sin precedentes, el Partido llevó la delantera en enarbolar la bandera de la resistencia armada contra la agresión japonesa, desplegó ampliamente el movimiento de resistencia antijaponesa por la salvación nacional y promovió exitosamente la solución pacífica del Incidente de Xi’an, desempeñando con ello un importante papel histórico en el impulso de la segunda cooperación entre el Guomindang y el Partido Comunista, así como en la unidad en favor de la resistencia contra la agresión japonesa. Y después del Incidente del 7 de Julio de 1937, el Partido aplicó una acertada política de frente único nacional antijaponés; sostuvo con firmeza la línea de resistencia general; planteó y puso en práctica la directriz general estratégica de guerra prolongada y una serie de estrategias y tácticas de guerra popular; abrió extensos campos de batalla en la retaguardia enemiga y estableció amplias bases de apoyo antijaponesas detrás de las líneas enemigas; y dirigió al VIII Ejército, al Nuevo 4.º Cuerpo de Ejército, al Ejército Unido Antijaponés del Noreste y a las demás fuerzas armadas populares antijaponesas en heroicos combates, fuerzas todas ellas que, junto con el Partido, se convirtieron en firmes pilares de la resistencia de toda la nación contra la agresión japonesa y consiguieron la victoria definitiva en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa. Esta guerra de resistencia fue la primera lucha por la liberación nacional que culminó con una victoria rotunda el pueblo chino en su lucha contra las invasiones extranjeras de la época moderna, victoria esta que formó parte importante de la conquistada en la Guerra Antifascista Mundial.

Durante la Guerra de Liberación, ante la guerra civil general desatada sin escrúpulos por los reaccionarios del Guomindang, el Partido condujo a las amplias masas militares y civiles en la transición gradual de la defensa activa a la ofensiva estratégica, en la victoria en las tres grandes campañas de Liaoxi-Shenyang, Huai-Hai y Beiping-Tianjin, así como en la campaña del cruce del Changjiang, en el avance victorioso hacia las regiones del Centro-Sur, del Noroeste y del Suroeste del país, en la puesta fuera de combate de ocho millones de efectivos de las tropas de los reaccionarios guomindanistas y en el derrocamiento del Gobierno del Guomindang y las tres grandes montañas, es decir, el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático. Bajo la dirección del Partido y con el apoyo del pueblo, y con el sublime espíritu heroico de avanzar valientemente, el Ejército Popular libró una lucha a muerte contra los endiablados enemigos, acometiendo hazañas históricas para la conquista de la victoria de la revolución de nueva democracia.

En la lucha revolucionaria, los comunistas chinos, con el camarada Mao Zedong como exponente principal, integrando los principios fundamentales del marxismo-leninismo con la realidad concreta de China y realizando una síntesis teórica de una serie de experiencias de creación única acumuladas en arduas exploraciones y a costa de grandes sacrificios, abrieron el acertado camino revolucionario de cercar las ciudades desde las zonas rurales y conquistar el poder por la fuerza de las armas, y crearon el pensamiento de Mao Zedong, el cual señaló con claridad el rumbo correcto para la conquista de la victoria de la revolución de nueva democracia.

En la lucha revolucionaria, realzando el gran espíritu fundacional del Partido de adhesión a la verdad, de defensa de los ideales, de cumplimiento de las aspiraciones fundacionales, de asunción de la misión, de no temer el sacrificio, de luchar con heroísmo, de ser leales al Partido y de no defraudar al pueblo, el Partido ejecutó y propulsó la grandiosa obra de la construcción partidaria, planteó el principio de su construcción con énfasis en lo ideológico, se adhirió al centralismo democrático y a los tres excelentes estilos —integración de la teoría con la práctica, estrechos vínculos con las masas, y crítica y autocrítica—, formó las tres armas mágicas consistentes en el frente único, la lucha armada y la construcción del Partido, y se esforzó por construir un partido marxista a escala nacional, de amplio carácter de masas y completamente consolidado en los aspectos ideológico, político y organizativo. En 1942 se inició en todo el Partido una campaña de rectificación del estilo de trabajo, una campaña de educación ideológica marxista que obtuvo grandes éxitos. El Partido elaboró la “Resolución sobre algunos problemas históricos”, concordando la comprensión de todo el Partido sobre los problemas fundamentales de la revolución china. El VII Congreso del PCCh trazó la línea, las directrices y las políticas correctas para establecer la Nueva China de nueva democracia, alcanzando así sus filas una cohesión y unidad ideológica, política y organizativa sin precedentes.

Tras veintiocho años de sangrienta lucha, con la activa cooperación de los diversos partidos democráticos y personalidades demócratas sin afiliación partidaria, el 1 de octubre de 1949 el Partido condujo al pueblo en la proclamación de la fundación de la República Popular China, con lo cual se materializaron la independencia nacional y la liberación popular, se puso definitivamente fin a la historia de la sociedad semicolonial y semifeudal de la vieja China, a la historia de la dominación de una ínfima minoría de explotadores sobre las grandes masas trabajadoras y a la situación de la vieja China parecida a la de un montón de arena suelta, se abolieron por completo los tratados desiguales impuestos a China por las potencias, así como todas las prerrogativas de las que había disfrutado el imperialismo en nuestro país, realizando este el gran salto de la milenaria política autocrática feudal a la democracia popular, cambiaron enormemente la configuración política mundial y estimularon a las naciones y pueblos oprimidos del mundo a luchar por su liberación.

La práctica ha demostrado a plenitud que tanto la historia como el pueblo han elegido al PCCh, sin cuya dirección la independencia nacional y la liberación popular no habrían sido posibles. El PCCh y el pueblo chino, con lucha heroica y tenaz, proclamaron solemnemente ante el mundo que el pueblo chino se había puesto en pie, que la época en la cual la nación china se dejaba atropellar y estaba sometida a toda clase de humillaciones había terminado para siempre y que en el desarrollo de China se había inaugurado una nueva era.

 

II. LA CULMINACIÓN DE LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA

Y LA PROMOCIÓN DE LA CONSTRUCCIÓN SOCIALISTA

 

Las tareas principales que encaraba el Partido en el periodo de la revolución y la construcción socialistas consistían en realizar la transición de la nueva democracia al socialismo, llevar a cabo la revolución socialista y promover la construcción socialista, con miras a sentar la premisa política fundamental y los cimientos institucionales para la materialización de la gran revitalización de la nación china.

Fundada la Nueva China, el Partido condujo al pueblo en el vencimiento de una serie de severos desafíos surgidos en los terrenos político, económico, militar, etc., la eliminación de los bandidos y las fuerzas armadas remanentes de los reaccionarios guomindanistas, la liberación pacífica del Tíbet y la reunificación completa de la parte continental del país; y en el mantenimiento de la estabilidad de los precios, la unificación del trabajo financiero y económico, el cumplimiento de la reforma agraria, el despliegue de la reforma democrática en los diversos sectores de la sociedad, la aplicación de la igualdad de género, la represión de los contrarrevolucionarios, el despliegue de la campaña contra los “tres males” —la corrupción administrativa, el despilfarro y el burocratismo— y la campaña contra los “cinco males” —el soborno, la evasión de impuestos, el robo de bienes del Estado, la estafa en los contratos con el Estado y el hurto de informaciones económicas de organismos gubernamentales—, campañas destinadas a limpiar el légamo de la vieja sociedad, pudiendo así la fisonomía de la sociedad adquirir un aspecto totalmente nuevo. Llenos de coraje y con una alta moral, los Voluntarios del Pueblo Chino, cruzaron el río Yalu, lucharon hombro a hombro con el pueblo y el Ejército de Corea, vencieron a un enemigo poderoso armado hasta los dientes, mostraron el poderío de nuestro país y nuestro Ejército, y el espíritu del pueblo chino, conquistaron la gran victoria en la Guerra de Resistencia a la Agresión Estadounidense y en Ayuda a Corea, defendieron la seguridad de la Nueva China y pusieron de manifiesto su condición de gran país. La Nueva China logró plantar firmemente los pies en la intrincada y compleja situación nacional e internacional.

El Partido dirigió el establecimiento y la consolidación del poder estatal de dictadura democrática popular dirigido por la clase obrera y basado en la alianza obrero-campesina, lo que creó las condiciones necesarias para el rápido desarrollo del país. En 1949, se elaboró el Programa Común de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino en la primera sesión plenaria de esta conferencia. En 1953, el Partido formuló oficialmente la línea general para el periodo de transición: efectuar gradualmente y durante un tiempo bastante largo la industrialización socialista del país y la transformación socialista por parte del Estado de la agricultura, la artesanía y la industria y el comercio capitalistas. En 1954 se celebró la I Sesión de la I Asamblea Popular Nacional, en la que se aprobó la Constitución de la República Popular China. En 1956, en nuestro país se había cumplido en lo fundamental la transformación socialista de la propiedad privada de los medios de producción, se habían instituido fundamentalmente la propiedad pública de los medios de producción y la distribución de a cada uno según su trabajo, y se había creado el sistema económico socialista. El Partido dirigió el establecimiento del sistema de asambleas populares, el de cooperación multipartidaria y consulta política bajo la dirección del PCCh, y el de autonomía étnica territorial, sistemas que proporcionan las garantías institucionales para que el pueblo sea dueño del país. Bajo la dirección del Partido, se materializó y fortaleció la gran unidad de todas las etnias del país, se estableció y desarrolló entre ellas una relación socialista de igualdad y ayuda mutua, se alcanzó y reforzó la gran unidad entre los obreros, los campesinos, los intelectuales y otras capas sociales, y se robusteció y expandió el amplio frente único. La implantación del sistema socialista sentó una importante base para todo el progreso y desarrollo de nuestro país.

Considerando la situación tras el cumplimiento básico de la transformación socialista del país, en el VIII Congreso Nacional del PCCh se planteó que la contradicción principal ya no era la existente entre la clase obrera y la burguesía, sino la contradicción entre las demandas de un rápido desarrollo económico y cultural por parte del pueblo y un grado de desarrollo económico y cultural que no permitía satisfacerlas, y que las tareas principales del pueblo de todo el país eran concentrar los esfuerzos en el desarrollo de las fuerzas productivas sociales, materializar la industrialización del país y satisfacer paso a paso las crecientes demandas materiales y culturales del pueblo. El Partido estableció que se esforzara por transformar gradualmente nuestro país en un poderoso país socialista con una agricultura, una industria, una defensa nacional, una ciencia y una tecnología modernas, y condujo al pueblo en la construcción socialista integral de gran magnitud. Con la ejecución de varios planes quinquenales, nuestro país consiguió implantar sistemas de industria y de economía nacional independientes y relativamente completos, transformó notablemente las condiciones de la producción agrícola y logró un gran desarrollo en las causas de la educación, la ciencia, la cultura, la sanidad y el deporte. Se lograron sin cesar avances rompedores en sofisticadas ciencias y tecnologías de la defensa nacional, como las de las bombas nucleares, los misiles y los satélites terrestres artificiales, con los que nuestra industria al respecto se desarrolló paso a paso a partir de cero. El Ejército Popular de Liberación se robusteció y superó, convirtiéndose de un simple ejército de tierra en un ejército integrado, incluyendo las fuerzas navales, las aéreas y otras armas de tipo técnico, lo que constituía un firme respaldo a la consolidación del poder popular recién nacido, a la condición de China como gran país y al mantenimiento de la dignidad de la nación china.

Persistiendo en la política exterior independiente y de paz, y promoviendo y sosteniendo con firmeza los Cinco Principios de Coexistencia Pacífica, el Partido defendió firmemente la independencia, la soberanía y la dignidad del país, prestó apoyo y ayuda a las naciones oprimidas en su empresa libertadora, a los países recién independizados en su construcción nacional y al pueblo de los diferentes países en su justa lucha, combatió el imperialismo, el hegemonismo, el colonialismo y el racismo, y logró poner fin definitivamente a la diplomacia humillante de la vieja China. Sopesando detenidamente las circunstancias, el Partido reajustó la estrategia diplomática, lo que promovió la restitución de todos los derechos legítimos de nuestro país en la ONU, abrió nuevas perspectivas a nuestro trabajo con el exterior e impulsó la conformación de una configuración de adhesión de la comunidad internacional al principio de una sola China. Formuló la estrategia sobre la clasificación de los tres mundos y contrajo el solemne compromiso de que China nunca pretenderá la hegemonía, con lo cual se granjeó el respeto y los elogios de la comunidad internacional en general y, sobre todo, de los numerosos países en desarrollo.

Previendo plenamente los nuevos desafíos que enfrentaría al gobernar el país, ya en la II Sesión Plenaria del VII Comité Central del Partido, celebrada en vísperas de la victoria a escala nacional de la Guerra de Liberación, el Partido planteó a toda su militancia la necesidad de preservar de continuo su estilo de trabajo modesto, prudente, exento de arrogancia y libre de precipitación, y de mantener el estilo de vida austera y lucha esforzada. Después de la fundación de la Nueva China, el Partido, haciendo hincapié en la formulación de la cuestión primordial de su propia construcción en las condiciones de la gobernación, fortaleció dicha construcción en lo referente a la ideología, la organización y el estilo, ámbitos estos en que además consolidó su dirección. Reforzó el estudio teórico de los cuadros y su formación en conocimientos, elevó el nivel directivo del Partido y exigió a toda la militancia, especialmente a sus cuadros de alto rango, que aumentaran su concienciación sobre la salvaguardia de la cohesión y la unidad del Partido. Al llevar a cabo la rectificación del estilo y la consolidación del Partido, este intensificó la educación interna, reordenó los organismos partidarios de base, estableció requisitos más estrictos para acceder a la condición de afiliado y combatió el burocratismo, el autoritarismo, así como los desfalcos y el derroche. Se mantuvo muy vigilante respecto a la degeneración de sus cuadros militantes y redobló los esfuerzos por prevenirla, castigando decididamente la corrupción. Estas importantes medidas lograron fortalecer la pureza del Partido y la cohesión de toda su militancia, estrechar sus vínculos con las masas populares y acumular experiencias preliminares sobre su construcción como partido gobernante.

En ese periodo, siguiendo la propuesta del camarada Mao Zedong de realizar la “segunda integración” de los principios fundamentales del marxismo-leninismo con la realidad concreta de China, los comunistas chinos, con el camarada Mao Zedong como exponente principal, enriquecieron y desarrollaron el pensamiento de Mao Zedong mediante su combinación con la nueva realidad y formularon una serie de importantes ideas sobre la construcción socialista, incluidas las de considerar la sociedad socialista como una etapa histórica muy larga; distinguir estrictamente las contradicciones entre nosotros y el enemigo de las existentes en el seno del pueblo, y abordar todas ellas de forma apropiada; tratar adecuadamente las diez grandes relaciones en la construcción socialista de nuestro país; abrir un camino a la industrialización que correspondiera a las condiciones del país; respetar la ley del valor; aplicar la directriz de “coexistencia duradera y supervisión mutua” en las relaciones de nuestro Partido con los partidos democráticos; y, en el trabajo científico y cultural, implementar la de “que se abran cien flores y compitan cien escuelas”. Todavía hoy, estos logros teóricos de creación única siguen revistiendo un relevante significado orientador.

El pensamiento de Mao Zedong es una aplicación y un desarrollo creativos del marxismo-leninismo en China, la síntesis de los acertados principios teóricos y experiencias sobre la revolución y la construcción de este país corroborados por la práctica, y el primer salto histórico de la chinización del marxismo. Las posiciones, los puntos de vista y los métodos de trabajo plasmados en todas las partes integrantes de dicho pensamiento constituyen su alma viva, la cual se refleja en tres aspectos básicos —la búsqueda de la verdad en los hechos, la línea de masas y la independencia y la autodeterminación— y sirve de guía científica al desarrollo de la causa del Partido y del pueblo.

Fue lamentable que la línea correcta formada en el VIII Congreso Nacional del PCCh no se continuara manteniendo en su totalidad, pues surgieron sucesivamente errores como la campaña por el “gran salto adelante” y el movimiento por la creación de las comunas populares, y la lucha contra los derechistas fue gravemente extralimitada. Frente al severo y complicado entorno externo, el Partido prestó suma atención a la consolidación del poder socialista y para ello hizo esfuerzos en diversos aspectos. No obstante, los errores teóricos y prácticos del camarada Mao Zedong en cuanto a la lucha de clases en la sociedad socialista se tornaron cada vez más serios y el Comité Central del Partido no los corrigió a tiempo. El camarada Mao Zedong hizo una estimación totalmente errónea de la situación nacional de las clases y de la situación política del Partido y el país, y movilizó y dirigió la “revolución cultural”, mientras que la camarilla contrarrevolucionaria de Lin Biao y la de Jiang Qing, aprovechándose de sus errores, realizaron numerosos actos criminales que supusieron una catástrofe para el país y el pueblo, y crearon un caos interno que duró diez años, lo cual causó al Partido, al país y al pueblo los reveses y pérdidas más graves desde la fundación de la Nueva China. Esta lección fue muy dolorosa. En octubre de 1976, cumpliendo la voluntad del Partido y el pueblo, el Buró Político del Comité Central hizo aplastar con firmeza la “banda de los cuatro” y puso fin a esta catástrofe, es decir, la “revolución cultural”.

Desde la fundación de la Nueva China hasta vísperas de la reforma y la apertura, al conducir al pueblo en la culminación de la revolución socialista y en la eliminación de todos los sistemas explotadores, el Partido dio cima a la transformación social más amplia y profunda efectuada desde que comenzó la historia de la nación china e hizo realidad el gran salto de este gran país oriental, pobre, atrasado y con una población numerosa, que avanzaba a grandes pasos hacia la sociedad socialista. Pese a los graves reveses sufridos en el curso de la exploración, los logros teóricos únicos y los enormes éxitos obtenidos por el Partido en la revolución y construcción socialista proporcionaron valiosas experiencias, la preparación teórica y la base material para la iniciación de un socialismo con peculiaridades chinas en el nuevo periodo histórico.

El PCCh y el pueblo chino, con lucha heroica y tenaz, proclamaron solemnemente ante el mundo que los chinos sabían destruir el viejo mundo, y también construir uno nuevo, y que solo el socialismo podía salvar a China y desarrollarla.

 

III. LA REALIZACIÓN DE LA REFORMA, LA APERTURA

Y LA MODERNIZACIÓN SOCIALISTA

 

Las tareas principales que enfrentaba el Partido en el nuevo periodo de la reforma, la apertura y la modernización socialista eran seguir explorando un camino chino correcto para la construcción del socialismo, emancipar y desarrollar las fuerzas productivas sociales, procurar que el pueblo se liberara de la pobreza y lograra prosperar lo antes posible, y proporcionar a la gran revitalización de la nación china garantías en forma de regímenes imbuidos de un nuevo vigor y las condiciones materiales para su desarrollo acelerado.

Finalizada la “revolución cultural”, en el momento crucial de importancia histórica en el que se hallaban el Partido y el país de decidir qué rumbo tomar, el Partido logró comprender a fondo que la única salida era la realización de la reforma y la apertura, pues de lo contrario nuestra modernización y nuestra causa socialista quedarían arruinadas. En diciembre de 1978 se celebró la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido, en la que se puso fin categóricamente a la “toma de la lucha de clases como eslabón clave”, logrando el traslado estratégico del centro de gravedad del trabajo partidario y estatal, con lo cual se inició un nuevo periodo de la reforma, la apertura y la modernización socialista, y se hizo realidad un gran viraje de significación profunda y de largo alcance en la historia del Partido después de la fundación de la Nueva China. El Partido tomó la importante decisión de valorar la “revolución cultural” negativamente de una vez por todas. En los últimos más de cuarenta años, el Partido ha venido persistiendo invariablemente en la línea, la directriz y las políticas establecidas en dicha sesión plenaria.

Después de la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido, los comunistas chinos, con el camarada Deng Xiaoping como su exponente principal, unieron y condujeron a todo el Partido y el pueblo de las diversas etnias de todo el país en hacer un balance a fondo de las experiencias tanto positivas como negativas adquiridas desde la fundación de la Nueva China, y, ciñéndose a la cuestión fundamental de qué es el socialismo y cómo edificarlo y tomando como referencia las experiencias históricas del socialismo mundial, crearon la teoría de Deng Xiaoping; con la emancipación de la mente y la búsqueda de la verdad en los hechos, adoptaron la decisión histórica de trasladar el centro del trabajo del Partido y del país a la construcción económica y de llevar a efecto la reforma y la apertura, revelaron a fondo la esencia del socialismo, establecieron la línea fundamental de la etapa primaria del socialismo, plantearon con claridad la idea de seguir un camino propio para construir un socialismo con peculiaridades chinas, respondieron de modo científico a una serie de cuestiones básicas relativas a la construcción de este socialismo y elaboraron la estrategia de desarrollo en tres pasos para la materialización básica de la modernización socialista a mediados del siglo XXI, con todo lo cual crearon exitosamente el socialismo con peculiaridades chinas.

Tras la IV Sesión Plenaria del XIII Comité Central del Partido, los comunistas chinos, con el camarada Jiang Zemin como su exponente principal, unieron y condujeron a todo el Partido y el pueblo de las diversas etnias de todo el país en la adhesión a la teoría y la línea fundamentales del Partido, y, profundizando en la comprensión de qué es el socialismo y cómo edificarlo, y de qué partido se debe construir y cómo construirlo, conformaron el importante pensamiento de la triple representatividad; defendieron el socialismo con peculiaridades chinas frente a las severas pruebas planteadas por la extrema complejidad de la situación interna y externa, y por los graves reveses sufridos por el socialismo en el mundo; fijaron los objetivos de la reforma y el marco básico del régimen de la economía de mercado socialista, e instauraron para la etapa primaria del socialismo un sistema económico básico caracterizado por el desarrollo conjunto de las economías de diversas formas de propiedad, con la de propiedad pública como la principal, y un sistema de distribución basado en la coexistencia de múltiples modalidades de distribución, con la de a cada uno según su trabajo como la principal; y abrieron nuevas perspectivas a la reforma y la apertura integrales e impulsaron la nueva y grandiosa obra de la construcción del Partido, con todo lo cual llevaron con éxito el socialismo con peculiaridades chinas al siglo XXI.

Desde el XVI Congreso Nacional del PCCh, los comunistas chinos, con el camarada Hu Jintao como su exponente principal, unieron y condujeron a todo el Partido y al pueblo de las diversas etnias de todo el país en el impulso de la innovación práctica, teórica e institucional en el proceso de edificar en todos los aspectos una sociedad modestamente acomodada, y, adquiriendo una comprensión profunda de importantes cuestiones tales como qué tipo de desarrollo se debía realizar y cómo efectuarlo en la nueva situación, y dándoles las respuestas correspondientes, formularon la concepción científica del desarrollo; aprovecharon bien el importante periodo estratégico coyuntural para concentrarse en la construcción y entregarse en cuerpo y alma al desarrollo, enfatizaron la perseverancia en un desarrollo integral, coordinado y sostenible que considerara al ser humano como lo primordial, redoblaron los esfuerzos por garantizar y mejorar la vida del pueblo, promovieron la equidad y la justicia sociales, y fortalecieron la construcción del Partido en lo tocante tanto a su capacidad de gobernar como a su carácter avanzado, con todo lo cual lograron victoriosamente mantener y desarrollar el socialismo con peculiaridades chinas en la nueva situación.

Para llevar adelante la reforma y la apertura, el Partido restableció su línea marxista en lo ideológico, lo político y lo organizativo, repudió cabalmente la directriz errónea de los “dos todos” [“debemos mantener con firmeza todo lo que sea decisión del presidente Mao y seguir invariablemente todo lo que sea instrucción suya”] y evaluó correctamente la posición histórica del camarada Mao Zedong y el sistema científico del pensamiento de Mao Zedong. Definió con claridad la principal contradicción de nuestra sociedad —la que hay entre las crecientes necesidades materiales y culturales del pueblo, y el atraso en la producción de la sociedad— y nuestra tarea central —la resolución de esta contradicción principal—, y planteó la meta de una sociedad modestamente acomodada. En el trabajo de los diversos terrenos, recuperó y elaboró una serie de políticas correctas encaminadas a reajustar la economía nacional. Condujo el emprendimiento general del enderezamiento de lo torcido en ámbitos como el ideológico, el político y el organizativo, la revocación a gran escala de los veredictos injustos, errados o basados en falsas acusaciones, y la regulación de las relaciones sociales. La “Resolución sobre algunos problemas en la historia del Partido después de la fundación de la República Popular China”, redactada por el Partido, marcó el cumplimiento exitoso del enderezamiento de lo torcido en su pensamiento guía.

El Partido comprendió profundamente que, para abrir nuevas perspectivas a la reforma y apertura y a la modernización socialista era necesario conducir el desarrollo de la causa mediante la innovación teórica. El camarada Deng Xiaoping señaló que el partido, país o nación que partiera en todo de los libros, tuviera la mente anquilosada y se dejara inundar por toda clase de fetichismos vería cerrado su camino de avance y truncada su vitalidad, y, entonces, tanto el partido como el país estarían condenados a la ruina. El Partido dirigió y apoyó el despliegue del gran debate sobre el criterio de la verdad, mantuvo y desarrolló el marxismo a partir de las nuevas prácticas y las características de la época, y respondió de modo científico a una serie de problemas básicos relativos a la construcción del socialismo con peculiaridades chinas —el camino y las etapas de su desarrollo, sus tareas fundamentales, la fuerza motriz y las estrategias de su desarrollo, su garantía política, la reunificación de la patria, las estrategias diplomáticas e internacionales, la fuerza dirigente y las fuerzas en que se apoya—, con lo que configuró el sistema teórico de dicho socialismo y dio un nuevo salto en la chinización del marxismo.

Conforme a la evolución y los cambios producidos en la situación internacional y nacional, y partiendo de las nuevas exigencias planteadas por el desarrollo de nuestro país, los Congresos Nacionales XII, XIII, XIV, XV, XVI y XVII dispusieron de forma consecutiva e integral el impulso de la reforma y apertura y de la modernización socialista, y sus respectivos comités centrales celebraron varias sesiones plenarias temáticas para realizar estudios sobre los importantes trabajos de la reforma, el desarrollo y la estabilidad, y formular disposiciones al respecto. Nuestra reforma primero logró avances rompedores en la aplicación del sistema de responsabilidad centrado en el contrato familiar ligado a la producción en las zonas rurales, pasó gradualmente a la reforma del régimen económico urbano y luego se desplegó en todos los sentidos, con lo cual se determinó la economía de mercado socialista como rumbo de la reforma, la función básica del mercado en la distribución de los recursos desplegó en mayor grado y alcance, y se mantuvieron y perfeccionaron el sistema económico básico y el sistema de distribución. El Partido impulsó con firmeza la reforma del régimen económico y, al mismo tiempo, la realizó en otros terrenos, entre ellos el político, el cultural y el social, y promovió la reforma del sistema de su propia construcción, formando y desarrollando sin cesar regímenes y mecanismos tanto acordes a las condiciones nacionales de la China contemporánea como pletóricos de vitalidad y vigor. El Partido estableció la apertura al exterior como la política estatal fundamental, política que abarca desde el establecimiento de zonas económicas especiales como la de Shenzhen, la explotación y apertura de Pudong, la promoción de la apertura al exterior de las zonas costeras, las fronterizas, las de las riberas del Changjiang y de las vías troncales de comunicaciones, así como la de las principales ciudades del interior del país, hasta la incorporación a la OMC, y desde la “introducción al interior” hasta la “salida al exterior”, haciendo pleno uso de los mercados y recursos tanto nacionales como internacionales. El impulso constante de la reforma y la apertura posibilitó a nuestro país el cambio histórico de una economía planificada altamente centralizada a una economía de mercado socialista llena de brío, así como de la situación de cierre o semicierre a la de una apertura omnidireccional.

Para impulsar con celeridad la modernización socialista, el Partido condujo al pueblo en la construcción económica, política, cultural y social, y cosechó una serie de importantes éxitos. Persistió en asumir la construcción económica como tarea central y en que el desarrollo era lo que contaba, y planteó que la ciencia y la tecnología constituían la primera fuerza productiva, poniendo así en práctica importantes estrategias, incluidas la de la vigorización del país mediante la ciencia y la educación, la del desarrollo sostenible y la del fortalecimiento del país mediante la formación de recursos humanos excelentes; propulsó la explotación del Oeste a gran escala, revigorizó el Noreste y otros antiguos centros industriales, fomentó el despegue de las regiones centrales, apoyó a las regiones orientales a llevar la delantera en el desarrollo e impulsó el desarrollo coordinado de las zonas urbanas y rurales, y de las diversas regiones; llevó adelante la reforma y el desarrollo de las empresas estatales, y estimuló y respaldó el desarrollo de las economías de propiedad no pública; y cambió aceleradamente la modalidad de desarrollo económico, fortaleció la protección del entorno ecológico y promovió el desarrollo sostenido y acelerado de la economía, de modo que la fortaleza nacional integral se incrementó en gran medida. Con la persistencia en la integración orgánica de la dirección del Partido, la condición del pueblo como dueño del país y la gobernación de este según la ley, el Partido desarrolló la política democrática socialista y fomentó la civilización socialista en lo político; impulsó activa y prudentemente la reforma del régimen político; perseveró en combinar la gobernación del país según la ley con la ejercida conforme a la moral, elaboró una nueva Constitución, y construyó el Estado de derecho socialista, a fin de configurar el sistema jurídico del socialismo con peculiaridades chinas; y respetó y garantizó los derechos humanos, y consolidó y desarrolló un frente único patriótico lo más amplio posible. El Partido promovió el fomento del sistema de los valores socialistas esenciales y desarrolló la civilización socialista espiritual con el objetivo de reforzar la educación en los ideales y las convicciones; y desarrolló la cultura socialista avanzada para promover el gran desarrollo y florecimiento de la cultura socialista. En el acelerado impulso de la construcción social haciendo hincapié en la garantización y la mejora de las condiciones de vida del pueblo, el Partido mejoró la vida de este, abolió el impuesto agrícola y avanzó continuamente el fomento de que el pueblo tuviera oportunidades de estudio, retribución por su trabajo, asistencia médica en caso de enfermedad, sustento en la vejez y un lugar donde vivir, a fin de impulsar la armonía y la estabilidad sociales. El Partido planteó el objetivo general de forjar un Ejército revolucionario modernizado y regularizado, colocó el punto básico de los preparativos para la lucha militar en ganar guerras parciales en condiciones de informatización, impulsó la transformación militar con peculiaridades chinas, y siguió el camino de construir una fuerza selecta con peculiaridades chinas.

Ante las cambiantes circunstancias internacionales, el Partido ha persistido invariablemente en los cuatro principios fundamentales, ha eliminado resueltamente las diversas interferencias y ha respondido con aplomo a una serie de riesgos y pruebas que atañen a la situación general de la reforma, el desarrollo y la estabilidad de nuestro país. A finales de la década de los ochenta del siglo XX y comienzos de la de los noventa, la Unión Soviética se desintegró y en Europa Oriental se produjeron drásticos cambios. A caballo de la primavera y el verano de 1989, el macroclima internacional y el microclima nacional creados por el apoyo y la instigación de las fuerzas hostiles internacionales anticomunistas y antisocialistas ocasionaron graves disturbios políticos en nuestro país. Apoyándose en el pueblo, el Partido y el Gobierno combatieron la agitación con una postura claramente definida y lograron salvaguardar el poder estatal socialista y defender los intereses fundamentales del pueblo. El Partido dirigió al pueblo en el afrontamiento satisfactorio de la crisis financiera asiática, la crisis financiera internacional y otros riesgos económicos; en la celebración exitosa en el 2008 de los Juegos Olímpicos y los Juegos Paralímpicos de Beijing; en la superación de las inundaciones y anegamientos graves en la cuencas de los ríos Changjiang, Nenjiang y Songhua, el excepcional terremoto de Wenchuan y otros desastres naturales; y en el vencimiento de la epidemia de SARS, actuaciones que evidenciaron la capacidad del Partido de resistir los riesgos y controlar circunstancias complejas.

El Partido siempre ha considerado la culminación de la magna causa de reunificar la patria como una importante misión histórica por la que viene trabajando incansablemente. El concepto científico de “un país con dos sistemas” propuesto creativamente por el camarada Deng Xiaoping se abrió un nuevo camino a la materialización de la reunificación pacífica de la patria. Mediante su duro trabajo y su lucha tenaz, el Gobierno de nuestro país logró reanudar el ejercicio de su soberanía primero sobre Hong Kong y luego sobre Macao, poniendo así fin a cien años de humillación de la nación china. Tras el retorno de Hong Kong y Macao, el Gobierno central ha procedido rigurosamente con arreglo a la Constitución y a las leyes fundamentales de estas dos regiones administrativas especiales, logrando mantener una prosperidad y estabilidad duraderas en ambas. Apoyándose en su comprensión de la situación general de dar solución al problema de Taiwan, el Partido estableció la directriz fundamental de “reunificación pacífica y un país con dos sistemas”, impulsó a ambas orillas del estrecho de Taiwan a llegar al Consenso de 1992 en el que está plasmado el principio de una sola China, promovió las consultas y negociaciones entre ambas ellas, hizo realidad el establecimiento de lazos completos, directos y recíprocos en el transporte, el comercio y los servicios postales, e inició los intercambios entre partidos políticos a través del Estrecho. Asimismo, gracias a la elaboración de la Ley Antisecesión, logró frenar resueltamente a las fuerzas que persiguen la “independencia de Taiwan”, promover la reunificación de la patria y frustrar enérgicamente todo tipo de intentos de fraguar “dos Chinas”, “una China y un Taiwan” o la “independencia de Taiwan”.

Juzgando científicamente las características de la época y la situación internacional, el Partido ha planteado que la paz y el desarrollo son los temas principales de nuestros tiempos. Persistiendo en el propósito de nuestra política exterior que es salvaguardar la paz mundial y fomentar el desarrollo en común, el Partido ha hecho reajustar nuestras relaciones con los principales grandes países, desarrollar las de buena vecindad y amistad con los circundantes, profundizar la amistad y la cooperación con los numerosos países en desarrollo y participar activamente en los asuntos internacionales y regionales, creándose así una nueva configuración de nuestras relaciones con el exterior en todas las direcciones y en múltiples niveles. Además, el Partido ha promovido con dinamismo la multipolarización mundial y la democratización de las relaciones internacionales, ha impulsado el desarrollo de la globalización económica en una dirección favorable a la prosperidad común, se ha opuesto con una postura claramente definida al hegemonismo y la política de fuerza, ha defendido con firmeza los intereses de los numerosos países en desarrollo y ha propulsado el establecimiento de un nuevo orden político y económico internacional justo y racional, a fin de fomentar una paz duradera y una prosperidad común para todo el mundo.

El Partido siempre ha recalcado que lo primero que hay que hacer para gobernar bien el país es disciplinar al Partido y hacerlo rigurosamente, y que es imperativo concentrar la atención y los esfuerzos en la construcción partidaria, abrir nuevos horizontes a esta nueva y grandiosa obra, e impulsarla. Actuando en consecuencia, el Partido ha elaborado “Algunas normas sobre la vida política interna del Partido”, ha completado el centralismo democrático, ha fomentado la democracia interna y ha normalizado su vida política interna; ha procedido planificada y metódicamente a su consolidación y se ha esforzado por resolver los problemas existentes en su seno, como la impureza ideológica, organizativa y del estilo; ha fortalecido la construcción de su contingente de cuadros basándose en la directriz de revolucionarización, rejuvenecimiento, dotación de amplios conocimientos y especialización, ha dedicado grandes esfuerzos a la elección de cuadros jóvenes y de mediana edad, y ha promovido el relevo generacional de sus cuadros. En torno al tratamiento adecuado de los dos grandes temas históricos —la elevación de su nivel de dirección y de gobernación del país, y el aumento de su capacidad de resistir la corrupción, prevenir la degeneración y contrarrestar los riesgos—, el Partido, considerando como línea principal la construcción de su capacidad de gobernar y su carácter avanzado, ha ido adoptando una serie de decisiones sobre importantes cuestiones, incluidas la de fortalecer sus vínculos con las masas populares, la de fortalecer y mejorar la construcción de su estilo, y la de reforzar su capacidad de gobernar, y ha organizado y llevado a cabo la educación en la atención al estudio, a la política y a la integridad moral, actividades de estudio y educación relativas al importante pensamiento de la triple representatividad, actividades educativas impartidas a los militantes del Partido centradas en el mantenimiento de su carácter avanzado, actividades de estudio y práctica de la concepción científica del desarrollo y otros tipos de educación mediante el estudio colectivo intensivo. Asimismo, ha impulsado la construcción del sistema de prevención y castigo de la corrupción, elevando la construcción de su estilo y de la gobernación honrada, así como la lucha contra la corrupción a la categoría de cuestión de vida o muerte para el Partido y el Estado.

En el solemne mitin celebrado por el Comité Central para conmemorar el 40 aniversario del inicio de la reforma y la apertura, el camarada Xi Jinping pronunció un importante discurso en el que hizo un balance general de los grandes logros y las valiosas experiencias fruto de los 40 años de reforma y apertura, subrayó que ambas constituían un gran despertar del Partido y una grandiosa revolución del pueblo y de la historia de la nación china, y lanzó el gran llamamiento de llevarlas hasta el final. Los grandiosos éxitos cosechados por nuestro país en la reforma, la apertura y la modernización socialista concitan la atención mundial, figurando entre ellos el histórico avance rompedor desde unas fuerzas productivas relativamente atrasadas a la ocupación del segundo puesto mundial en el volumen global de la economía, un salto histórico desde la insuficiencia de alimentos y vestido para la vida del pueblo hasta un nivel de vida modestamente acomodado en términos generales, marchando hacia otro modestamente acomodado en todos los aspectos, y el gran salto por el que la nación china ha pasado de ponerse en pie a gozar de una modesta prosperidad.

A través de su lucha heroica y tenaz, el PCCh y el pueblo chino han proclamado solemnemente ante el mundo que la reforma y la apertura constituyen un medio clave que decide el porvenir y el destino de la China contemporánea, que el camino del socialismo con peculiaridades chinas es el camino correcto que conduce a China al desarrollo y la prosperidad, y que nuestro país, dando grandes pasos, se ha situado a la altura de los tiempos.

 

IV. LA APERTURA DE LA NUEVA ERA

DEL SOCIALISMO CON PECULIARIDADES CHINAS

 

A partir del XVIII Congreso Nacional del PCCh, el socialismo con peculiaridades chinas entró en una nueva era. Las tareas principales que afrontaba el Partido entonces eran cumplir el objetivo de lucha fijado para el primer centenario [el del Partido en el 2021] e iniciar la nueva expedición para alcanzar el establecido para el segundo centenario [el de la Nueva China en el 2049], siguiendo así avanzando rumbo al grandioso objetivo de hacer realidad la gran revitalización de la nación china.

El Comité Central del Partido, nucleado en torno al camarada Xi Jinping, dominando con una visión de conjunto la situación general estratégica de la gran revitalización de la nación china y la situación mundial de singulares cambios por mucho tiempo carentes de precedentes, enfatizó que la presente nueva era del socialismo con peculiaridades chinas es la era en la que continuamos la causa de nuestros predecesores, la abrimos a nuevos horizontes y seguimos cosechando grandes victorias del socialismo con peculiaridades chinas en las nuevas condiciones históricas; es la era del triunfo definitivo en la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada y en la que estamos dando nuevos pasos en la construcción integral de un poderoso país socialista moderno; es la era en la que el pueblo de todas las etnias del país sigue luchando unido, crea de continuo una vida mejor y hace realidad gradualmente la prosperidad común de todo el pueblo; es la era en la que todos los hijos descendientes de la nación china continuamos aunando nuestras fuerzas y voluntades, y centramos todos nuestros esfuerzos en el cumplimiento del sueño chino de la gran revitalización de la nación china; es la era, en fin, en la que nuestro país hace sin cesar contribuciones aún mayores a la humanidad. La nueva era del socialismo con peculiaridades chinas comporta una nueva posición histórica del desarrollo de nuestro país.

Los comunistas chinos, con el camarada Xi Jinping como su exponente principal, persistiendo en integrar los principios fundamentales del marxismo con la realidad concreta de China y con su excelente cultura tradicional, así como en el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping, el importante pensamiento de la triple representatividad y la concepción científica del desarrollo, hicieron un balance a fondo de las experiencias históricas acumuladas por el Partido desde de su fundación, las emplearon plenamente y partieron de la nueva realidad, creando así el pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva era, pensamiento que deja claro lo siguiente: el rasgo más esencial del socialismo con peculiaridades chinas es que su dirección recae en el PCCh, la mayor superioridad del sistema de este socialismo radica en esta misma dirección, el Partido constituye la fuerza dirigente política suprema y todo él debe acrecentar las “cuatro conciencias”, afianzarse en las “cuatro convicciones” y cumplir con las “dos salvaguardias”; la tarea general de mantener y desarrollar el socialismo con peculiaridades chinas consiste en culminar la modernización socialista y la gran revitalización de la nación china, es decir, sobre la base de la culminación de la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada, dar cima en dos fases a la transformación de nuestro país en un poderoso país socialista moderno, próspero, democrático, civilizado, armonioso y bello a mediados de siglo, e impulsar la gran revitalización de la nación china con una modernización de modelo chino; la principal contradicción de nuestra sociedad en la nueva era es la que hay entre la creciente demanda del pueblo de una vida mejor y el desarrollo desequilibrado e insuficiente, siendo por lo tanto necesario atenerse la concepción del desarrollo centrada en el pueblo y desarrollar la democracia popular en todos los procesos, al objeto de promover el logro de avances sustanciales más notables en el desarrollo integral de las personas y la prosperidad común de todo el pueblo; la disposición general de la causa del socialismo con peculiaridades chinas es un todo compuesto por cinco elementos —la construcción económica, la política, la cultural, la social y la de la civilización ecológica— y su disposición estratégica es la de las “cuatro integralidades”, es decir, la de la construcción integral de un país socialista moderno, la de la profundización de la reforma, la de la gobernación del país según la ley y la del disciplinamiento riguroso del Partido; el objetivo general de la profundización integral de la reforma es perfeccionar y desarrollar el sistema del socialismo con peculiaridades chinas, así como promover la modernización de los sistemas y de la capacidad para gobernar el país; el objetivo general del impulso integral de la gobernación del país según la ley es construir un sistema del imperio de la ley del socialismo con peculiaridades chinas y un Estado de derecho socialista; es necesario mantener y perfeccionar el sistema económico básico socialista, hacer que el mercado juegue un papel decisivo en la distribución de los recursos, desplegar mejor la función gubernamental, comprender la nueva etapa del desarrollo, aplicar la nueva concepción del desarrollo caracterizada por la innovación, la coordinación, la ecologicidad, la apertura y la compartición, acelerar la estructuración de la nueva configuración del desarrollo protagonizada por una gran circulación nacional y la promoción mutua de esta y la internacional, impulsar el desarrollo de alta calidad y coordinar el desarrollo y la seguridad; el objetivo del Partido de fortalecer el Ejército en la nueva era es construir un ejército popular que obedezca las órdenes del Partido, venza en los combates y posea un estilo excelente, para convertirlo en un ejército de primer orden mundial; la diplomacia de gran país con peculiaridades chinas debe servir a la revitalización de la nación, promover el progreso de la humanidad e impulsar tanto el establecimiento de un nuevo tipo de relaciones internacionales como la construcción de una comunidad de destino de la humanidad; y, conforme a la directriz estratégica explícita de disciplinamiento integral y riguroso del Partido, y al planteamiento de la exigencia general de construir el Partido en la nueva era, se llevará adelante integralmente la construcción de su política, ideología, organización, estilo y disciplina plasmando en todo este proceso la construcción institucional, se impulsará a fondo la lucha contra la corrupción, se hará efectiva la asunción de responsabilidades políticas por la administración y disciplinamiento del Partido, y se guiará la grandiosa revolución social con una grandiosa revolución interna. Todas estas ideas estratégicas y concepciones innovadoras son importantes éxitos logrados por el Partido en la profundización de su conocimiento de las leyes objetivas de la construcción del socialismo con peculiaridades chinas y en sus innovaciones teóricas referidas a esta.

El camarada Xi Jinping es el principal creador del pensamiento sobre el socialismo con peculiaridades china de la nueva era, puesto que ha reflexionado exhaustivamente y ha realizado juicios científicos sobre una serie de importantes cuestiones teóricas y prácticas concernientes al desarrollo de la causa del Partido y el país en la nueva era, y ha planteado una serie de nuevos conceptos, nuevos pensamientos y nuevas estrategias de carácter pionero acerca de la gobernación del país y del manejo de los asuntos administrativos, para dar respuesta a importantes cuestiones de nuestro tiempo, como la de qué tipo de socialismo con peculiaridades chinas debemos mantener y desarrollar en la nueva era, y cómo mantenerlo y desarrollarlo; la de qué tipo de país socialista poderoso y moderno debemos construir y cómo construirlo; y la de qué tipo de partido marxista que gobierne largo tiempo debemos construir y cómo construirlo. El pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva era es el marxismo de la China contemporánea y del siglo XXI, constituye la esencia de la época propia de la cultura y el espíritu chinos, y representa un nuevo salto en la chinización del marxismo. La definición de la posición del camarada Xi Jinping como núcleo del Comité Central y de todo el Partido, así como de la posición rectora del pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva era refleja el deseo común de todo el Partido, todo el Ejército y el pueblo de las diversas etnias del país, y reviste un significado decisivo para el desarrollo de la causa del Partido y el país en la nueva era y para el impulso del proceso histórico de la gran revitalización de la nación china.

Los importantes éxitos conseguidos en la causa del Partido y el país desde la puesta en marcha de la reforma y la apertura han sentado bases sólidas y han creado condiciones favorables para el desarrollo del socialismo con peculiaridades chinas en la nueva era. Por otro lado, el Partido es consciente de que los cambios del entorno externo plantean numerosos nuevos riesgos y desafíos, y de que, al mismo tiempo, la reforma, el desarrollo y la estabilidad del país tienen enfrente no pocos profundos problemas y contradicciones largo tiempo pendientes de solución, así como algunos problemas y contradicciones recién surgidos, entre ellos la propagación de la corrupción y de otros fenómenos negativos en el seno del Partido y la aparición de serios problemas en el ecosistema político causadas por la lenidad, la flojedad y la debilidad reinantes por algún tiempo en su administración y disciplinamiento; los daños sufridos por las relaciones entre el Partido y las masas, y entre estas y los cuadros; y el debilitamiento de la creatividad, la fuerza cohesiva y la combatividad del Partido, a consecuencia de todo lo cual ahora el Partido afronta importantes pruebas en la gobernación nacional y el manejo de los asuntos administrativos.

Con el gran espíritu de tomar la iniciativa en la historia, un enorme coraje político y un fuerte sentido de la responsabilidad, el Comité Central del Partido, nucleado en torno al camarada Xi Jinping, ha considerado tanto la situación nacional como la internacional con una visión de conjunto; ha puesto en práctica la teoría, la línea y la estrategia fundamentales del Partido; ha dominado de modo integral la gran lucha, la gran obra, la gran causa y el gran sueño; y ha persistido en la tónica general del trabajo consistente en la pugna por un progreso basado en la estabilidad, poniendo en escena una serie de importantes directrices y políticas, haciendo públicas una serie de importantes medidas, impulsando una serie de importantes trabajos y superando una serie de importantes riesgos y desafíos, lo que le ha permitido tanto resolver numerosos problemas difíciles que llevaba tiempo sin poder solucionarse pese al deseo de hacerlo como llevar a cabo numerosas grandes empresas que antes no pudo realizar aunque deseaba realizarlas, promoviendo así la consecución de éxitos históricos y la consumación de cambios históricos en la causa del Partido y el país.

1. La persistencia en el liderazgo general del PCCh

Desde el inicio de la reforma y la apertura, el continuo empeño del Partido en reforzar y mejorar su liderazgo ha proporcionado una garantía política fundamental al desarrollo de la causa del Partido y el país. Por otra parte, en el seno del Partido existen bastantes problemas relativos a la ambigüedad en la concienciación y la falta de energía en las actuaciones concernientes a la persistencia en su liderazgo, así como a la debilitación, virtualización, trivialización y marginalización de su ejercicio, lo que manifiesta sobre todo en la falta de energía en la aplicación de las importantes decisiones y disposiciones del Comité Central del Partido, y en el recurso de algunas personas a la práctica de adoptar medidas para sortear las políticas de las instancias superiores, e incluso a la doblez y la arbitrariedad. Con una postura claramente definida, el Comité Central del Partido, nucleado en torno al camarada Xi Jinping, ha señalado que el fundamento y la arteria vital del Partido y el país residen en el liderazgo partidario, y que los intereses y el destino del pueblo de todas las etnias del país dependen de dicho liderazgo, por lo que toda la militancia ha de mantener conscientemente un alto grado de identificación ideológica, política y de acción con el Comité Central, elevar el nivel de su gobernación científica, democrática y legal, y aumentar su capacidad de controlar el rumbo, planear la situación general, determinar las políticas y promover la reforma, asegurándose así el pleno despliegue del papel del Partido como núcleo dirigente en el dominio de la situación general y en la coordinación de las diversas partes.

El Partido ha planteado explícitamente lo siguiente: su dirección es completa, sistémica e integral, la garantización de su cohesión y unidad constituye su vida; la dirección concentrada y unificada de su Comité Central es el principio supremo del liderazgo partidario, por lo que el fortalecimiento y la salvaguardia de dicha dirección son responsabilidades políticas comunes de toda la organización, y la perseverancia en la dirección del Partido conlleva ante todo dar importancia a la política con una postura bien definida y garantizar la supeditación de toda la militancia al Comité Central. La VI Sesión Plenaria del XVIII Comité Central del Partido aprobó “Algunas normas sobre la vida política interna del Partido en la nueva situación”, y el Comité Central promulgó “Algunas estipulaciones del Buró Político del CC del PCCh sobre el fortalecimiento y la salvaguardia de la dirección concentrada y unificada del Comité Central del Partido”, destacándose en ambos documentos la aplicación rigurosa de la disciplina y las reglas políticas de la organización, con el fin de prevenir y rechazar el individualismo, el dispersionismo, el liberalismo, el seccionalismo, la bonachonería, etc., desarrollar una positiva y sana cultura política intrapartidaria e impulsar la creación de un buen ecosistema político limpio y honrado. El Comité Central exige a los cuadros dirigentes del Partido que aumenten su capacidad política en el juicio, la comprensión y la ejecución, sean conscientes de “lo que es primordial para el Estado”, permanezcan fieles al Partido, lo obedezcan y cumplan sus responsabilidades ante él. El Partido ha completado su sistema institucional de dirección y ha perfeccionado los sistemas encaminados a someter a su dirección las asambleas populares, los gobiernos, los comités de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, los órganos supervisores, judiciales y fiscales, las Fuerzas Armadas, las organizaciones populares, las empresas, las instituciones públicas, las organizaciones de autogobierno de las masas en los niveles de base, las organizaciones sociales, etc., con miras a garantizar el despliegue de su papel dirigente en todos ellos. El Partido ha persistido en el centralismo democrático, ha establecido un régimen perfecto de sometimiento de todo trabajo de importancia a su dirección, ha potenciado las funciones de los organismos de su Comité Central encargados de la toma de decisiones, las deliberaciones y la coordinación, ha mejorado los mecanismos de impulso de la aplicación de las importantes decisiones de dicho comité, ha aplicado rigurosamente el sistema para solicitarle instrucciones y presentarle informes, ha fortalecido la supervisión política, ha profundizado la inspección política, ha investigado y tratado los problemas que contradecían la línea, las directrices y las políticas partidarias y socavaban la dirección concentrada y unificada del Partido, y ha expulsado de él a quienes actuaban como “personas con dos caras”, asegurándose así de que todo el Partido se mantenga plenamente identificado con la posición, el rumbo, los principios y el camino políticos de su Comité Central.

Desde su XVIII Congreso Nacional, el Partido ha conseguido garantizar sólidamente la autoridad y la dirección concentrada y unificada de su Comité Central, ha mejorado sin cesar el sistema institucional de su dirección, ha hecho más científica aún su manera de dirigir y ha logrado en todo él una mayor unidad ideológica, una mayor cohesión política y una mayor unanimidad de acción, lo que ha aumentado notablemente su capacidad dirigente en lo político, su capacidad conductora en lo ideológico, su capacidad organizativa entre las masas y su capacidad de convocatoria en la sociedad.

2. El disciplinamiento integral y riguroso del Partido

Desde el inicio de la reforma y la apertura, el Partido viene perseverando en ser él mismo quien se ocupe de su administración y se discipline con rigor, obteniendo con ello obvios éxitos en el impulso de su construcción. Pero por otra parte, debido al surgimiento temporal de problemas como la falta de energía en la administración del Partido y de rigor en su autodisciplinamiento, se observaba una grave crisis en las convicciones políticas de algunos de sus militantes y cuadros; en algunos departamentos y localidades se daban prácticas malsanas en la selección y el empleo de personal; el formalismo, el burocratismo, el hedonismo y la proclividad al derroche y a la suntuosidad [los “cuatro hábitos malsanos”] campaban a sus anchas; y la mentalidad propia de los privilegios, así como las formas en las que estos se manifestaban estaban bastante generalizadas. Sobre todo, había personas que practicaban el favoritismo en los nombramientos y excluían a quienes sostenían distintos puntos de vista; había personas que se dedicaban al grupismo y a la formación de facciones; había personas que acostumbraban a difundir acusaciones falsas anónimas o a lanzar mentiras; había personas que iban de aquí para allá en busca del apoyo de gente adinerada y a la caza de votos; había personas que prometían ofrecer cargos oficiales o celebraban felicitaciones mutuas por sus respectivas promociones; había personas que actuaban por cuenta propia, asintiendo en público y oponiéndose en privado; y había personas que se afanaban en reforzar su posición hasta tal punto que su poder hacía difícil impartirles órdenes o discutían inapropiadamente sobre el Comité Central. Los problemas políticos y económicos se entrelazaban y el grado de corrupción era alarmante. Los problemas provocados por estos siete fenómenos han dañado gravemente la imagen y el prestigio del Partido, y han perjudicado seriamente las relaciones entre la organización y las masas, y entre estas y los cuadros, lo que ha generado un fuerte descontento e indignación entre los numerosos militantes, cuadros y masas. El camarada Xi Jinping ha recalcado que, del mismo modo que quien forja el hierro ha de estar bien forjado, la clave para llevar a buen término los asuntos de China está en el Partido, en administrarse a sí mismo y en autodisciplinarse integral y rigurosamente. Considerando el fortalecimiento de la construcción de su capacidad de gobernar durante largo tiempo, su carácter avanzado y su pureza como línea principal, su construcción política como mandato, el afianzamiento de sus ideales, convicciones y propósitos como cimientos, y la movilización del entusiasmo, la iniciativa y la creatividad de todo el Partido como punto de apoyo, hay que elevar sin cesar la calidad de su construcción, hacer de él un partido gobernante marxista que rebose de pujanza y marche en todo momento al frente de los tiempos, cuente con el sincero apoyo del pueblo, tenga la valentía de llevar a cabo una revolución interna y sea capaz de superar todo tipo de pruebas contra viento y marea. Con la misma lucidez y firmeza de quien avanza por un camino sin fin, el Partido persiste en la tónica dominante de actuar rigurosamente, presta especial atención a la “minoría clave” integrada por los cuadros dirigentes, hace cumplir las responsabilidades de los comités partidarios como sujetos y las de las comisiones de control disciplinario como supervisoras, y potencia la supervisión, la aplicación de la disciplina y la exigencia de responsabilidades, con el fin de plasmar el disciplinamiento integral y riguroso del Partido en los diversos aspectos de su construcción. Su Comité Central ha celebrado conferencias sobre el trabajo de la construcción partidaria en los diversos ámbitos, reuniones en las que ha formulado enérgicas disposiciones, impulsando así el progreso integral de la construcción del Partido.

El Comité Central ha enfatizado que nuestro Partido, nacido del pueblo, arraigado en el pueblo y entregado a servir al pueblo, perdería su vitalidad si se divorciara del pueblo, y que el disciplinamiento integral y riguroso del Partido debe empezar por el modo de actuar, problema suscitador de fuertes quejas entre las masas populares. Ha emprendido este trabajo mediante la elaboración y la aplicación de los ocho reglamentos del Comité Central, persistiendo en empezar por su Buró Político y los cuadros dirigentes, para que los cuadros de alto rango guíen con su ejemplo a los de los niveles inferiores en el mejoramiento del estilo de trabajo. En las reuniones sobre la vida democrática del Buró Político del Comité Central celebradas todos los años, se escuchan informes sobre la aplicación de estos ocho reglamentos y se practican la crítica y la autocrítica. Haciendo valer el espíritu de “clavar el clavo bien clavado”, se han rectificado y corregido perseverantemente los “cuatro hábitos malsanos”, se han combatido la mentalidad de los privilegios y las formas en las que estos se manifiestan, se ha puesto coto resueltamente a las prácticas malsanas de la suntuosidad y el derroche, y de los regalos, banquetes y viajes turísticos a costa del erario público, se han resuelto destacados problemas que suscitan enérgicas quejas entre las masas populares y perjudican sus intereses, se ha promovido el alivio de las cargas que soportan los niveles de base y se ha abogado por la laboriosidad y el ahorro en contra de la ostentación y el despilfarro, con todo lo cual se ha frenado la tendencia errónea que antes parecía imposible frenar, y se han vencido algunos males crónicos y pertinaces durante largo tiempo no superados, renovando así el estilo del Partido, el gubernamental y los hábitos sociales.

El Partido siempre ha destacado que toda la militancia debe mostrarse firme en sus ideales y convicciones, mantener la estrictez de su sistema organizativo y aplicar con rigurosidad la disciplina y las reglas. La fe en el marxismo, el sublime ideal del comunismo y el ideal común del socialismo con peculiaridades chinas constituyen el pilar espiritual y el alma política de los comunistas chinos, así como la base ideológica que preserva la cohesión y la unidad partidarias. El Comité Central del Partido ha resaltado que los ideales y las convicciones son el “calcio” espiritual de los comunistas, por lo que si carecen de estos ideales y convicciones, devienen espiritualmente “descalcificados” y padecen de “reblandecimiento del tejido óseo”, lo cual conduce inexorablemente a la mudanza de su naturaleza política, a la avaricia en lo económico, a la degeneración moral y a la corrupción de su vida. Perseverando en sus esfuerzos por que su construcción ideológica y su disciplinamiento en materia de sistemas avancen en la misma dirección, el Partido, mediante el desarrollo sucesivo de las actividades educativas y prácticas concernientes a su línea de masas, la educación temática sobre la “estrictez en el cultivo de la moral, el ejercicio del poder y el autodisciplinamiento, y la solidez en el planeamiento, el emprendimiento y el comportamiento”, la educación en el “estudio de los estatutos y normas del Partido, y de los importantes discursos de Xi Jinping, y el comportamiento propio de un militante calificado”, la educación temática de “conservar siempre las aspiraciones fundacionales del Partido y tener bien presente nuestra misión” y el estudio de la historia del Partido y la educación en ella, se ha pertrechado en su totalidad con la teoría creada por él sobre la base de la innovación, ha fomentado la construcción de un partido volcado en el estudio y ha educado y guiado a los numerosos militantes y cuadros, especialmente los dirigentes, para que en el ámbito ideológico aclaren los asuntos a fondo y consoliden la base, cimenten una sólida base de convicciones, suplementen el “calcio espiritual” y manejen con firmeza el timón ideológico, a fin de conservar las cualidades políticas propias de los comunistas y levantar su columna vertebral espiritual. En el planteamiento y la implementación de la línea organizativa de la nueva era, el Partido ha establecido la firmeza de las convicciones, el servicio al pueblo, el desempeño diligente y práctico de los cargos, la valentía de asumir responsabilidades, la honradez y la integridad como criterios para definir a los buenos cuadros de la nueva era. Asimismo, en el empleo de personal, ha subrayado el requisito de que se tengan en cuenta las cualidades políticas y se fije una orientación acertada al respecto, persistiendo de este modo en que los cuadros sean tanto moralmente íntegros como profesionalmente competentes, considerando lo primero como la condición primordial; en que, independientemente de su procedencia, sean nombrados por sus méritos; en primar la causa del Partido y comportarse imparcial y honradamente; en rechazar los prejuicios basados únicamente en los votos, las notas, el valor global de la producción y la edad; en abstenerse de presentar excesivas recomendaciones y abultadas selecciones, con todo lo cual se reforzará el papel directivo y supervisor de los organismos partidarios y se corregirá las prácticas malsanas en la selección y el empleo del personal. El Partido ha exigido a los cuadros dirigentes de los diversos niveles que resuelvan como es debido la cuestión del “interruptor general”, es decir, la de la concepción del mundo, la vida y los valores; valoren su poder, lo controlen bien y lo usen con prudencia; se sometan conscientemente a la supervisión de las diversas partes; y piensen en todo momento compartir las preocupaciones del Partido, hacer contribuciones al país y crear bienestar para el pueblo. Persistiendo en el principio de que el Partido administre el personal de valía, ha aplicado políticas más activas, abiertas y eficaces en esta materia, ha implementado a fondo la estrategia de fortalecer el país con la formación de recursos humanos excelentes de la nueva era y ha acelerado la construcción de centros de talentos primordiales y áreas líderes en innovación, unos y otras de nivel mundial, para que personas cualificadas de todo el mundo se concentren y presten sus servicios aquí. Con la complementación constante de su sistema organizativo y la priorización del mejoramiento de su capacidad organizativa, el Partido ha fortalecido las funciones políticas y organizativas de sus organismos y ha establecido la destacada orientación de redoblar los esfuerzos en los trabajos de los niveles de base, promoviendo la cobertura total de los organismos y los trabajos partidarios. Perseverando en que su disciplina sea más rigurosa que la ley y en que ambas se apliquen en coordinación, el Partido ha hecho buen uso de las cuatro formas de supervisión e implementación de la disciplina [reconducción del avergonzamiento y el azoramiento a la normalidad mediante la práctica regular de la crítica y la autocrítica, sesiones orales o interpelaciones por correspondencia; reconducción a una condición mayoritaria de las sanciones consideradas menores por la disciplina partidaria, así como de los reajustes organizativos en el tratamiento de las infracciones disciplinarias; reconducción a una condición minoritaria de las sanciones consideradas graves por la disciplina partidaria, así como de los reajustes de cargos importantes; y reconducción a una condición ínfimamente minoritaria de las investigaciones en sumarios abiertos por infracciones graves de la disciplina presuntamente constitutivas de violaciones legales], y ha reforzado las disciplinas política y organizativa para que promuevan una mayor rigurosidad en todas las disciplinas. Ha persistido en administrar el Partido conforme a los reglamentos, ha observado estrictamente los Estatutos del Partido, ha formado un sistema de decretos intrapartidarios relativamente completo y ha aplicado rigurosamente los sistemas, elevando notablemente el nivel de cientificidad, institucionalización y reglamentación de la construcción partidaria.

El Comité Central ha hecho hincapié en que la corrupción constituye la mayor amenaza para la gobernación prolongada del Partido, que la lucha contra la corrupción es una lucha política trascendental cuyo fracaso, en absoluto permisible, no podría soportarse, ya que si no ofendiéramos a cientos de elementos corruptos, ofenderíamos a 1.400 millones de chinos; por lo tanto, es imperativo encerrar el poder en la jaula institucional, establecerlo, reglamentarlo, contenerlo y supervisarlo de acuerdo con la disciplina y la ley. Persistiendo en impulsar de manera integral que nadie ose, pueda ni intente corromperse, y en integrar la fuerza de los castigos disuasorios, las restricciones institucionales y el aumento de la concienciación, se ha garantizado que el poder concedido por el Partido y el pueblo se emplee siempre en la búsqueda de la felicidad del pueblo. Perseverando en la inexistencia de zonas vedadas, la cobertura total y la tolerancia cero, en la contención enérgica, la fuerte presión y la disuasión prolongada, en investigar a la vez tanto a los sobornados como a los sobornadores, y en no dejar ningún caso sin investigar ni corrupción alguna sin castigar, el Partido ha actuado decididamente para “cazar tigres”, “aplastar moscas” y “capturar zorros” con la determinación de curar las dolencias graves con medicamentos fuertes y de poner orden en el caos mediante leyes severas, y con el coraje de quien se dejó sacar el veneno del brazo raspando el hueso y del valiente que se cortó la mano mordida por la serpiente. Asimismo, ha corregido resueltamente los problemas de corrupción surgidos alrededor de las masas populares, ha llevado a cabo en profundidad la recuperación del dinero y los bienes desfalcados y llevados al exterior, y la persecución de los corruptos allí huidos, eliminando todo elemento corrupto. Enfocado en los casos de corrupción en que se entrelazaban problemas políticos y económicos, y para prevenir la formación en su seno de grupos con los mismos intereses, el Partido ha investigado y castigado los casos de Zhou Yongkang, Bo Xilai, Sun Zhengcai y Ling Jihua, marcados todos ellos por graves violaciones de la disciplina y la ley. En su dirección del perfeccionamiento del sistema de supervisión del Partido y el Estado, aquel ha promovido el establecimiento de la Comisión Nacional de Supervisión y de comisiones de supervisión territoriales de las diversas instancias, ha delineado un esquema caracterizado por la actuación conjunta de las inspecciones itinerantes, propias de los niveles superiores, y de las giras de inspección, propias de los inferiores, y ha construido un mecanismo basado en la supervisión interna del Partido como protagonista y la interconexión y coordinación de todo tipo de supervisiones, para fortalecer la contención del poder y la supervisión de su funcionamiento.

Desde su XVIII Congreso Nacional, tras una lucha decidida, el Partido ha desplegado plenamente el papel de conducción y garantía política en su disciplinamiento integral y riguroso; ha aumentado notablemente su capacidad de depurarse, perfeccionarse, renovarse y superarse; ha revertido sustancialmente la situación de lenidad, flojedad y debilidad de su administración y disciplinamiento; ha conquistado una victoria aplastante en la lucha contra la corrupción y ha consolidado integralmente esta lucha; ha eliminado los graves peligros latentes en su seno, en el Estado y en el Ejército, y, con su temple revolucionario, ha ganado en firmeza y fortaleza.

3. La construcción económica

Desde el inicio de la reforma y la apertura, el Partido se ha empeñado con firmeza en la construcción económica como tarea central y ha conducido al pueblo en la entrega completa a nuestro cometido, con lo cual se ha obrado el milagro de un rápido desarrollo económico y se ha dado un salto sustancial en el poderío económico nacional. Pero por otra parte, debido a los problemas existentes en algunos departamentos y localidades, entre ellos la persecución exclusiva de la velocidad y envergadura, el modelo de desarrollo extensivo, así como el impacto de la pertinaz depresión de la economía mundial tras la crisis financiera internacional, en la economía se acumulaban sin cesar contradicciones estructurales e institucionales, y los desequilibrios, la descoordinación y la insostenibilidad del desarrollo devenían problemas muy relevantes. El Comité Central del Partido ha expuesto que el desarrollo económico de nuestro país ha entrado en una nueva normalidad caracterizada por el paso de la fase de alto ritmo de crecimiento a la de un desarrollo de alta calidad, y se enfrenta a la compleja situación planteada por el solapamiento de tres fases —la del cambio de marcha del crecimiento, la de los dolores previos al alumbramiento del reajuste estructural y la de la asimilación de las políticas estimuladoras adoptadas anteriormente—, situación esta en la que el modelo de desarrollo tradicional difícilmente podría llevarse adelante. El Comité Central del Partido ha enfatizado que la aplicación de la nueva concepción del desarrollo comporta una transformación profunda que concierne a la situación general de nuestro desarrollo; los méritos no pueden medirse simplemente por la tasa de crecimiento del PIB; y debe lograrse un desarrollo de alta calidad en el que la innovación sea la primera fuerza motriz, la coordinación sea una característica endógena, la ecologicidad sea el modelo general, la apertura sea el camino ineludible y la compartición sea el objetivo fundamental, propulsando así la transformación de la calidad, la eficacia y la fuerza motriz del desarrollo económico.

El Partido ha reforzado el planeamiento estratégico y la dirección unificada del trabajo económico, y ha mejorado los regímenes y mecanismos relativos a su dirección en este aspecto. En la V Sesión Plenaria del XVIII Comité Central del Partido, en su XIX Congreso Nacional, en la V Sesión Plenaria de su XIX Comité Central y en cada Conferencia Central sobre el Trabajo Económico se ha centrado en adoptar disposiciones sobre el desarrollo del país, tomándose las importantes decisiones de persistir en el desarrollo de alta calidad como tema principal, considerar la reforma estructural por el lado de la oferta como línea troncal, construir un sistema económico moderno, dominar la expansión de la demanda interna como pivote estratégico, ganar las tres batallas de asalto de plazas fuertes libradas en la prevención y neutralización de grandes riesgos, en la actuación precisa dentro de la liberación de la pobreza y en la prevención y tratamiento de la contaminación, etc. El Partido no ha vacilado en consolidar y desarrollar la economía de propiedad pública, ni en estimular, respaldar y guiar el desarrollo de las economías de propiedad no pública; ha apoyado la gestión fortalecida, optimizada y ampliada de los capitales y empresas estatales; y ha establecido el sistema empresarial moderno con peculiaridades chinas, con el fin de incrementar la competitividad de la economía de propiedad estatal, así como su fuerza innovadora, su capacidad de controlar, su influencia y su capacidad de afrontar riesgos. Con el establecimiento de unas relaciones cordiales y limpias entre los organismos gubernamentales y las empresas de propiedad no pública, se han promovido tanto el sano desarrollo de las economías de propiedad no pública como el sano crecimiento de sus personalidades. El Partido ha perseverado en implementar la estrategia del desarrollo propulsado por la innovación y, tomando como soporte estratégico del desarrollo nacional la independencia y la autosuperación científicas y tecnológicas, ha completado un nuevo tipo de régimen de movilización nacional, ha potenciado las fuerzas científicas y tecnológicas estratégicas nacionales, ha reforzado la investigación en ciencias básicas, ha propulsado la conquista de avances rompedores en las tecnologías claves y medulares y su innovación independiente, y ha fortalecido la consecución, protección y aplicación de los derechos de propiedad intelectual, con miras a acelerar la construcción de un país innovador y mundialmente fuerte en las ciencias y tecnologías. Ha aplicado integralmente la reforma estructural por el lado de la oferta; ha promovido la neutralización del exceso de capacidad productiva, la eliminación de los excedentes inmobiliarios, el desapalancamiento, la reducción de los costes empresariales y la subsanación de los puntos débiles; ha cumplido la exigencia de consolidación, fortalecimiento, elevación y fluidificación; ha impulsado la construcción de un país fuerte en la manufacturación; ha agilizado el desarrollo del sistema industrial moderno; y ha robustecido la economía real y desarrollado la economía digital. Ha perfeccionado la gobernanza macroeconómica, innovado los lineamientos y las formas del macrocontrol y aumentado la autonomía en las macropolíticas; ha aplicado una política fiscal activa y una política monetaria prudente; ha impulsado con perseverancia la simplificación administrativa y la descentralización de los poderes, la combinación de la descentralización con el control, así como la optimización de los servicios; ha garantizado la seguridad alimentaria, la de la energía y los recursos, y la de cadenas sectoriales y de suministro; ha persistido en que las finanzas estén al servicio de la economía real, y ha intensificado cabalmente la supervisión y la administración sobre las finanzas para prevenir y neutralizar los riesgos económicos y financieros; ha afianzado las regulaciones relativas a la supervisión y el control del mercado y las antimonopolio, con el fin de evitar la expansión desordenada de los capitales y preservar el orden del mercado; y ha activado el vigor de todo tipo de agentes del mercado, en especial las pymes y las microempresas, y ha protegido los derechos e intereses de los numerosos trabajadores y consumidores. Gracias a la estrategia de desarrollo coordinado de las regiones, aplicada por el Partido, se han impulsado el desarrollo sinérgico de Beijing, Tianjin y Hebei, el desarrollo de la Franja Económica del Río Changjiang, la conformación de la gran área de la bahía Guangdong-Hong Kong-Macao, el desarrollo integrado de la zona del delta del río Changjiang, y la protección ecológica y el desarrollo de alta calidad de la cuenca del río Huanghe; se ha construido con altos estándares y una alta calidad la Nueva Zona de Xiong’an; se han incentivado una nueva configuración de la explotación del Oeste a gran escala, una conquista de nuevos avances rompedores en la vigorización del Noreste y un desarrollo de alta calidad del Centro; se ha estimulado la aceleración del impulso de la modernización en el Este; y se ha apoyado a las antiguas bases revolucionarias, las áreas de minorías étnicas, las zonas fronterizas y las regiones pobres en su mejora de las condiciones de producción y de vida. Se ha promovido un nuevo tipo de urbanización centrada en el ser humano y se han reforzado la planificación, la construcción y la administración de las ciudades. Considerando en todo momento la resolución adecuada de la cuestión de los tres pilares del agro [la agricultura, el campo y el campesinado] como una prioridad de la máxima importancia de todo su trabajo, el Partido ha trabajado para poner en práctica la estrategia de vigorizar las zonas rurales, agilizar el impulso de la modernización agrícola y rural, persistir en el reclamo de cereales a la tierra y a la tecnología, aplicar el sistema de protección de las tierras cultivables más riguroso, y propulsar la independencia y la autosuperación científicas y tecnológicas de la industria semillera, y la independencia y controlabilidad de los recursos fitogenéticos, asegurándose de que consigamos llenar el cuenco de los chinos con nuestros propios recursos.

Desde el XVIII Congreso Nacional del PCCh, el equilibrio, la coordinación y la sostenibilidad del desarrollo económico de nuestro país se han fortalecido evidentemente; con un PIB superando los 100 billones de yuanes y un PIB per cápita superior a los 10.000 dólares, nuestro poderío económico, científico y tecnológico, así como nuestra fortaleza nacional integral han ascendido un nuevo peldaño, y nuestra economía ha tomado el camino de un desarrollo de mayor calidad, más eficaz, más equitativo, más sostenible y más seguro.

4. La profundización integral de la reforma y la apertura

Desde la III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido, la reforma y apertura de nuestro país ha recorrido una trayectoria impetuosa que le ha permitido cosechar éxitos suscitadores de la atención mundial. Paralelamente al desarrollo de las prácticas, han ido emergiendo unos problemas subyacentes derivados de los regímenes y mecanismos, así como las barreras erigidas por la solidificación de intereses, entrando la reforma en una fase de asalto de plazas fuertes y en la zona de aguas profundas. El Comité Central del Partido es muy consciente de lo siguiente: la evolución de la práctica no tiene límites, como tampoco los tienen la emancipación de la mente y la reforma y la apertura; la reforma tiene solo forma de gerundio y nada de pretérito perfecto; ni el estancamiento ni el retroceso nos llevarán a salida alguna; y hay que impulsar la profundización integral de la reforma con un coraje y una sabiduría políticos aún mayores, atreverse a roer los huesos duros y a cruzar peligrosos bajíos, poner de relieve la construcción institucional, hacer hincapié en las correlaciones entre las diversas reformas y en su acoplamiento, llevar adelante la reforma con medidas sólidas y prácticas y eliminar eficazmente los males generados por los diversos regímenes y mecanismos.

En la III Sesión Plenaria del XVIII Comité Central del Partido se han formulado disposiciones sobre la reforma de los regímenes económico, político, cultural, social y de la civilización ecológica, así como la reforma de la defensa nacional y del Ejército, y la del sistema para construir el Partido, y, respecto de la profundización integral de la reforma, se han definido el objetivo general, los puntos prioritarios estratégicos, el orden de prioridades, el rumbo de acometida principal, los mecanismos de trabajo y modos de fomento, así como el calendario y la hoja de ruta. La III Sesión Plenaria del XI Comité Central del Partido, que marca época, dio inicio al nuevo periodo de la reforma y la apertura y la modernización socialista; la III Sesión Plenaria del XVIII Comité Central del Partido, también hacedora de época, hizo realidad la transición de la reforma que pasaba de exploraciones parciales y superación de atolladeros y obstáculos a una integración de sistemas y una profundización integral, abriéndose con ello nuevos horizontes a la reforma y la apertura del país.

El Partido ha mantenido firmemente el rumbo correcto de la reforma y, considerando como punto de partida y de llegada la promoción de la equidad y justicia social, y el aumento del bienestar popular, ha subrayado el papel de la resolución de los problemas como rumbo orientador, se ha centrado en dar nuevos pasos en emancipar la mente, liberar y desarrollar las fuerzas productivas sociales, y liberar e incrementar la vitalidad social, ha reforzado el diseño al más alto nivel y el planeamiento general; ha acentuado el carácter sistémico, holístico y sinérgico de la reforma; ha activado el espíritu de iniciativa del pueblo; y ha promovido el avance a fondo y sólido de la reforma en los ámbitos importantes y los eslabones claves. El Partido ha impulsado que la reforma desate todas sus fuerzas en todos los aspectos, dé avances sustanciales en múltiples puntos, vaya adelante con rapidez y a paso seguro y progrese en profundidad; y, pasando del establecimiento de cimientos y el levantamiento de pilares y vigas, al avance integral y la formación de una tendencia general, así como a la integración de sistemas y la sinergia y alta eficiencia, se ha conseguido establecer en lo básico el marco de los sistemas fundamentales de los diversos ámbitos, muchos de los cuales han experimentado cambios históricos, remodelaciones sistémicas y reestructuraciones generales.

El Comité Central del Partido es profundamente consciente de que la apertura trae el progreso, mientras que el enclaustramiento conduce al atraso; para ganar ventaja, ganar la iniciativa y ganarnos el futuro en el desarrollo de nuestro país, hemos de adaptarnos a la globalización económica y aplicar una estrategia de apertura más dinámica y activa apoyándonos en las ventajas ofrecidas por las dimensiones extraordinarias de nuestro mercado. Persistiendo en la codeliberación, coedificación y codisfrute, China ha impulsado el desarrollo de alta calidad en la construcción conjunta de la Franja y la Ruta y ha propulsado un gran número de proyectos de cooperación concernientes al desarrollo económico y a la mejora de las condiciones de vida del pueblo de los países situados a lo largo de la Franja y la Ruta, haciendo de estas un camino de paz, prosperidad, apertura, ecologicidad, innovación y civilización, de modo que su construcción conjunta devenga un bien público internacional y una plataforma cooperativa internacional bien acogidos en el mundo de hoy. China ha perseverado en el fomento mutuo de la apertura al interior y la apertura al exterior, y en una mejor combinación de la “introducción en el interior” y la “salida al exterior”; ha promovido la liberalización y facilitación del comercio y las inversiones; ha estructurado una red de zonas de libre comercio de altos estándares orientada al mundo; ha conformado las zonas experimentales de libre comercio y el puerto de libre comercio de Hainan; ha impulsado la apertura en sistemas tales como normas, regulaciones, reglas administrativas y estándares; ha formado una configuración de la apertura al exterior de mayor alcance, extensión y profundidad; y ha creado un sistema económico abierto caracterizado por el beneficio mutuo y la ganancia compartida, por la pluralidad y el equilibrio y por la seguridad y la alta eficiencia, aumentando sin cesar nuestras nuevas ventajas en la cooperación y la competencia económicas internacionales.

Desde su XVIII Congreso Nacional, el Partido ha impulsado continuamente que la profundización integral de la reforma avance tanto en amplitud como en profundidad, con lo que el sistema del socialismo con peculiaridades chinas ha devenido más maduro y mejor moldeado, el nivel de la modernización de los sistemas y de la capacidad para gobernar el país se ha elevado constantemente, y la causa del Partido y el país rebosa de una nueva vitalidad y un nuevo vigor.

5. La construcción política

Tras el inicio de la reforma y la apertura, el Partido ha liderado al pueblo en el firme seguimiento del camino del desarrollo político del socialismo con peculiaridades chinas y en el desarrollo de la democracia socialista, consiguiendo importantes avances en ambos terrenos. A través de los éxitos, fracasos, logros y pérdidas experimentados a lo largo del desarrollo político de dentro y fuera país, ha comprendido a fondo que para afianzar la convicción en el sistema del socialismo con peculiaridades chinas lo primero que debe hacerse es consolidar la confianza en el sistema político del socialismo con peculiaridades chinas, y que para construir la política democrática socialista y desarrollar la civilización política socialista, se debe conseguir que el sistema político del socialismo con peculiaridades chinas arraigue hondamente en el suelo de la sociedad china, pues la mera imitación o copia de los sistemas políticos de otros países, además de ser inviable, arruinaría el porvenir y el destino de nuestro país. Hemos de persistir en la integración orgánica entre la dirección del Partido, la condición del pueblo como dueño del país y la gobernación de este según la ley, desarrollar activamente la democracia popular en todos los procesos, completar el sistema institucional de la condición del pueblo como dueño del país para que sea un sistema integral y amplio con interconexiones orgánicas, establecer canales diversificados, expeditos y ordenados del ejercicio de la democracia, enriquecer sus formas y ampliar en todas las instancias y ámbitos la participación ordenada del pueblo en la política, con miras a que los diversos sistemas y la gobernación del país reflejen mejor la voluntad del pueblo, garanticen sus derechos e intereses, y estimulen su creatividad. Debemos permanecer alerta y prevenir la influencia corrosiva de las corrientes políticas occidentales, tales como el supuesto “constitucionalismo”, la alternancia de partidos en el poder y la “separación de los tres poderes”.

Con la mirada puesta en la gobernación del Partido durante largo tiempo y en una paz y un orden duraderos en el país, en la IV Sesión Plenaria del XIX Comité Central del Partido se trazó un esquema general del mantenimiento y perfeccionamiento del sistema del socialismo con peculiaridades chinas, y del impulso de la modernización de los sistemas y de la capacidad para gobernar el país, y se tomaron disposiciones prioritarias sobre el mantenimiento y la mejora de los sistemas fundamentales, los básicos y los importantes, sistemas todos ellos que funcionan como soportes del sistema del socialismo con peculiaridades chinas. El Comité Central ha subrayado la necesidad de persistir en la condición del pueblo como sujeto y de garantizarle la ejecución legal y democrática de las elecciones, las consultas, las tomas de decisiones, la administración y la supervisión. El Partido ha mantenido y perfeccionado el sistema de asambleas populares, ha respaldado al pueblo y le ha garantizado su ejercicio del poder estatal a través de las asambleas populares, a las cuales ha apoyado también y ha garantizado asimismo que ejerzan conforme a la ley sus atribuciones en materia de legislación, supervisión, toma de decisiones y nombramientos y destituciones, y ha investigado y sancionado resueltamente los casos de obtención de votos mediante sobornos, defendiendo de este modo la autoridad y dignidad del sistema de asambleas populares, y poniendo en juego su papel de sistema político fundamental. Ha mantenido y perfeccionado el sistema de cooperación multipartidaria y consulta política bajo la dirección del PCCh; ha completado sistemas como el aplicado para que los comités centrales de los partidos democráticos lleven a cabo la supervisión específica del cumplimiento de importantes decisiones y disposiciones, y el sistema implantado para que dichos comités presenten directamente propuestas al CC del PCCh; ha reforzado la vertebración institucional de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino como organismo consultivo especial; y ha promovido el desarrollo amplio, en múltiples niveles e institucionalizado de la democracia consultiva socialista, conformando así el sistema de la democracia consultiva con peculiaridades chinas. Además, ha persistido en consolidar el poder político de base, perfeccionar el sistema democrático en los niveles de base y mejorar el sistema de información pública para la tramitación de los asuntos, acciones estas con las que ha garantizado al pueblo su derecho a informarse, participar, expresarse y supervisar. De acuerdo con el principio de perseverar en el liderazgo general del Partido, en la consideración del pueblo como centro, en la optimización, sinergia y alta eficiencia, y en el principio de la gobernación integral del país conforme a la ley, se ha profundizado integralmente la reforma de los organismos del Partido y el Estado, llevando a cabo una reestructuración sistémica y holística de sus funciones. El Partido ha mantenido y perfeccionado el sistema de autonomía étnica territorial, ha seguido firme e invariablemente el acertado camino con peculiaridades chinas para solucionar la cuestión étnica, ha persistido en considerar el afianzamiento del sentido de comunidad de la nación china como línea principal de su trabajo étnico, ha establecido las estrategias para administrar el Tíbet y Xinjiang en la nueva era, y ha consolidado y desarrollo las relaciones interétnicas socialistas de igualdad, unidad, ayuda mutua y armonía, a fin de fomentar la unidad de todas las etnias en la lucha, así como su prosperidad y desarrollo conjuntos. Ha mantenido tanto la directriz básica del trabajo partidario referente a la religión como la orientación de aclimatar las religiones practicadas en nuestro país a las condiciones de China, para orientar activamente su adaptación a nuestra sociedad socialista. Ha perfeccionado el gran marco del trabajo del frente único, procurando encontrar el máximo común divisor y trazar un círculo concéntrico lo más grande posible, con miras a propiciar la convergencia de una fuerza arrolladora capaz de materializar la gran revitalización de la nación china. Ha impulsado la reforma y la innovación del trabajo de las agrupaciones de masas con el objetivo de robustecer su carácter político, avanzado y de masas, siendo el resultado una mejor puesta en juego del rol de los sindicatos, la Liga de la Juventud Comunista, las federaciones de mujeres y las demás organizaciones populares y agrupaciones de masas. Hemos propulsado el desarrollo integral de la causa de los derechos humanos considerando como lo primordial la garantización del derecho del pueblo a la vida y al desarrollo.

A partir del XVIII Congreso Nacional del PCCh, hemos promovido integralmente la institucionalización, reglamentación y procedimentalización de la política democrática socialista de nuestro país, hemos desplegado aún mejor la superioridad del sistema político del socialismo con peculiaridades chinas, y hemos consolidado y desarrollado una situación política pletórica de dinamismo, vivacidad, estabilidad y unidad.

6. La gobernación integral del país conforme a la ley

Desde el inicio de la reforma y la apertura, el Partido, persistiendo en la gobernación del país según la ley, ha impulsado de continuo el fomento del imperio de la ley socialista. No obstante, existen graves problemas, entre ellos los causados por las discrepancias entre los procedimientos y las leyes establecidas, el escaso rigor en la aplicación de estas, la falta de imparcialidad en el ejercicio de la justicia y la nula exigencia de responsabilidades por las infracciones; además, de vez en cuando aflora la corrupción judicial, y hay encargado de hacer cumplir la ley y personal judicial que la violan en beneficio propio y hasta actúan de paraguas de los delincuentes, todo lo cual daña gravemente la autoridad del imperio de la ley y compromete seriamente la equidad y la justicia sociales. El Partido es profundamente consciente de que el poder es una espada de doble filo: si se ejerce conforme a las leyes y los reglamentos, beneficia al pueblo; si se ejerce en contra de ellos, acarrea inevitablemente desastres al país y al pueblo. El Comité Central ha hecho hincapié en lo siguiente: si el imperio de la ley prospera, el país también prospera, y si, por el contrario, declina, el país se hunde en el caos; la gobernación integral del país según la ley, exigencia esencial e importante garantía para el socialismo con peculiaridades chinas, supone una profunda revolución de la gobernación del país; la persistencia en gobernar el país con arreglo a la ley requiere, ante todo, tesón en gobernarlo de acuerdo con la Constitución, mientras que la persistencia en ejercer el gobierno según la ley requiere, ante todo, tesón en ejercerlo de acuerdo con la Constitución. Es necesario seguir con firmeza el camino del imperio de la ley del socialismo con peculiaridades chinas; poner en práctica su teoría acerca del imperio de la ley; persistir en impulsar simultáneamente la actuación acorde con la ley en la gobernación del país, el ejercicio del gobierno y la gestión de los asuntos administrativos; mantenerse firmes en la vertebración integrada de un Estado, un gobierno y una sociedad regidos por la ley; y reforzar la concienciación de toda la sociedad sobre el respeto, el estudio, el acatamiento y la utilización de la ley, así como su capacidad para ello.

Durante la IV Sesión Plenaria del XVIII Comité Central del Partido y la Conferencia Central sobre el Trabajo de la Gobernación Integral del País según la Ley, se llevaron a cabo estudios temáticos sobre dicha forma de gobernar en los cuales se realizaron un diseño al más alto nivel y una importante disposición sobre el establecimiento científico de leyes, su ejecución rigurosa, el ejercicio imparcial de la justicia y el cumplimiento de las leyes por parte de todo el pueblo, con el fin de impulsar de manera coordinada la construcción de un sistema de reglamentación jurídica, un sistema para el funcionamiento del imperio de la ley, un sistema para supervisarlo, un sistema para garantizarlo y un sistema de decretos internos del Partido.

El Partido ha enfatizado que, siendo el pueblo la base más amplia y profunda de la gobernación integral del país según la ley, en cada uno de sus procesos y cada uno de sus ámbitos deben estar presentes la encarnación de los intereses del pueblo, el reflejo de sus anhelos, la defensa de sus derechos e intereses, y la elevación de su nivel de bienestar, y que hay que garantizar y promover la equidad y la justicia sociales, esforzándose por que las masas populares perciban ambas en todos los sistemas jurídicos, todas las decisiones encaminadas a hacer cumplir la ley y todos los casos judiciales. Bajo la dirección del Partido, se han completado los regímenes y mecanismos garantizadores de la aplicación integral de la Constitución, se ha establecido un sistema para su juramento, se ha fomentado el espíritu del imperio de la ley del socialismo, se ha aumentado la capacidad de los organismos estatales de cumplir sus atribuciones según la ley, se ha ampliado la capacidad de los cuadros dirigentes de las diversas instancias de emplear las maneras de pensar y los métodos propios del imperio de la ley en la resolución de problemas, y en el impulso del desarrollo, y se ha potenciado la concienciación del conjunto de la sociedad sobre el imperio de la ley. Se ha aprobado el Proyecto de Revisión de la Constitución, se han elaborado leyes como el Código Civil, la Ley de Inversiones Foráneas, la Ley de Seguridad Nacional y la Ley de Supervisión, se han modificado leyes, incluidas la Ley sobre la Legislación, la Ley de Defensa Nacional y la Ley de Protección Medioambiental, y se ha intensificado la legislación de los ámbitos prioritarios, los emergentes y los relacionados con el exterior, acelerando con todo ello el perfeccionamiento del sistema jurídico socialista con peculiaridades chinas centrado en la Constitución. Bajo la dirección del Partido, se ha llevado a cabo una profunda reforma del régimen judicial cuyo punto prioritario ha sido el sistema de responsabilidad judicial, se ha impulsado la profundización integral de la reforma de la justicia y la seguridad pública, se han fortalecido la supervisión y contención de las actuaciones dirigidas a hacer cumplir la ley y a ejercer la justicia, se han emprendido la educación y el reordenamiento del contingente de la justicia y seguridad pública, se han rectificado de acuerdo con la ley los veredictos injustos o erróneos, y se ha castigado decididamente la corrupción en el ámbito de la aplicación de la ley y en el judicial, garantizándose así que las actuaciones en estos ámbitos sean imparciales, honradas, eficientes y autorizantes.

A partir del XVIII Congreso Nacional del PCCh, se ha perfeccionado de continuo el sistema del imperio de la ley del socialismo con peculiaridades chinas, se han dado firmes pasos en la construcción de una China regida por la ley, se ha desplegado aún mejor la función, desempeñada por el imperio de la ley, de garantizar la consolidación de los cimientos, la estabilización de las expectativas y el favorecimiento del desarrollo a largo plazo, y la capacidad de nuestro Partido para dirigir y gobernar el país conforme al imperio de la ley ha aumentado ostensiblemente.

7. La construcción cultural

Desde el inicio de la reforma y la apertura, el Partido, adhiriéndose al principio de asir la civilización material con una mano y la espiritual con la otra, y de asirlas con la misma firmeza en ambas, ha promovido el florecimiento y desarrollo de la cultura socialista, ha alentado con ello el espíritu nacional y ha aglutinado las fuerzas de toda la nación. Pero al mismo tiempo, aparecieron de vez en cuando corrientes ideológicas erróneas, como la idolatría del dinero, el hedonismo, el ultraindividualismo y el nihilismo histórico, proliferaron opiniones arbitrarias en la Internet, y algunos cuadros dirigentes mantenían una posición política ambigua y carecían del espíritu de lucha, todo lo cual afectaba gravemente al pensamiento de la gente y al entorno de la opinión pública. Comprendiendo acertadamente que en el ámbito mundial las diversas ideologías y culturas tienden a chocar unas con otras, y las ideas y los conceptos de nuestra sociedad tienden a experimentar cambios profundos, el Partido recalcó que la labor ideológica es una labor que debe elevar el corazón del país y el alma de la nación, y que la confianza en la cultura constituye la convicción más básica, amplia y profunda, y la fuerza más fundamental, honda y duradera para el desarrollo de un país y una nación, por lo que la gran revitalización de la nación china no se haría realidad a menos que la fe en la cultura alcanzara un alto grado y esta floreciera y prosperara. Por lo tanto, era necesario seguir la orientación de trabajo centrada en el pueblo, adherirse a la misión de abanderamiento, de aglutinación de la voluntad popular, de formación de una gente nueva, de revitalización cultural y de despliegue de la imagen, dominar firmemente la dirección sobre la labor ideológica, construir una ideología socialista dotada de una poderosa fuerza cohesiva y conductora, edificar un país socialista culturalmente fuerte, activar el vigor cultural innovador y creativo de toda la nación, forjar mejor el espíritu, los valores y la fuerza de China, y consolidar la base ideológica común para la lucha unida de todo el Partido y el pueblo de las diversas etnias del país.

En el terreno ideológico, el Partido ha hecho hincapié en resolver el problema de debilitación de la dirección partidaria atribuyendo la misma importancia al establecimiento y la derogación, y al fomento de lo claro y a la eliminación de lo turbio; ha arbitrado disposiciones sobre problemas concernientes al rumbo y las estrategias; ha establecido la posición rectora del marxismo en este terreno como sistema fundamental y ha persistido en él; ha completado el sistema de responsabilidad por el trabajo ideológico; y ha impulsado que toda la militancia se dedique al trabajo propagandístico e ideológico, y custodie su terreno, se responsabilice de él y desempeñe allí sus funciones cabalmente, y tenga el coraje de ocuparse del trabajo y controlarlo, así como de luchar, combatiendo y rechazando con una postura bien definida todo tipo de conceptos erróneos. Empezando por clarificar a fondo los asuntos relativos al reforzamiento de la labor propagandística e ideológica, el Partido convocó la Conferencia Nacional sobre el Trabajo Propagandístico e Ideológico, varios foros sobre el trabajo en los campos de la literatura y el arte, de la prensa y la opinión pública del Partido, de la seguridad cibernética y la informatización, y de la filosofía y las ciencias sociales, así como la Conferencia Nacional sobre el Trabajo Ideológico y Político en los Centros Docentes Superiores, en todos los cuales se dilucidó la posición de principio en una serie de problemas fundamentales, ayudando con ello a esclarecer los síes y noes de las teorías, y a corregir la orientación de los trabajos, a fin de que la tendencia al progreso y mejoramiento en el ámbito ideológico y cultural evolucionara constantemente. Se ha logrado pertrechar a toda la militancia, educar al pueblo y orientar la práctica con las teorías innovadoras del Partido; profundizar la investigación y el fomento de las teorías marxistas; y promover la construcción de los sistemas disciplinario, académico y discursivo en lo tocante a la filosofía y las ciencias sociales con peculiaridades chinas. El Partido ha conferido suma importancia al fomento y la innovación de los medios de difusión, ha impulsado el desarrollo integrado de los medios de comunicación y ha aumentado el poder difusor, la fuerza conductora, la influencia y la credibilidad de la prensa y la opinión pública. El Comité Central del Partido ha planteado claramente que si no podemos superar la prueba de la Internet, tampoco podremos superar la de la gobernación duradera. El Partido presta mucha atención a la Internet, principal posición y campo de batalla, y punta de la vanguardia del combate ideológico, como lo demuestran el perfeccionamiento del régimen directivo y administrativo de esta red, y la persistencia en administrarla y sanearla según la ley, encaminado todo ello a crear un ciberespacio limpio.

El Partido ha orientado con perseverancia la construcción cultural mediante los valores socialistas esenciales, ha dado importancia a cultivar la raíz y forjar el espíritu con la cultura avanzada socialista, la cultura revolucionaria y la excelente cultura tradicional de China, ha desplegado ampliamente tanto la divulgación del socialismo con peculiaridades chinas y el sueño chino como la educación en ambos, ha promovido la regularización e institucionalización de la educación en los ideales y las convicciones, ha perfeccionado el sistema del trabajo ideológico y político, ha implantado y ha completado un sistema de honoración y encomio de los beneméritos del Partido y el país, ha establecido el Día de la Conmemoración de los Mártires, ha profundizado las actividades de masas fomentadoras de la civilización espiritual, ha construido centros para la práctica de la civilidad de la nueva era y ha promovido la edificación de un gran país volcado en el estudio. En cuanto al impulso del estudio de historia del Partido, de la Nueva China, de la reforma y la apertura, y del desarrollo del socialismo, el Partido ha culminado la construcción del Museo del Partido Comunista de China y ha desplegado actividades celebrativas, entre ellas la del centenario de la fundación del PCCh, la del 70 aniversario de la fundación de la República Popular China, la del 90 de la fundación del Ejército Popular de Liberación de China y la del 40 aniversario de la puesta en práctica de la reforma y la apertura, así como actividades conmemorativas del 70 aniversario de la victoria en la Guerra de Resistencia del Pueblo Chino contra la Agresión Japonesa y en la Guerra Antifascista Mundial, y del 70 aniversario de la salida del país del Ejército de Voluntarios del Pueblo Chino para participar en la Guerra de Resistencia a la Agresión Estadounidense y en Ayuda a Corea; todo ello ha puesto enérgicamente de manifiesto la voluntad del Partido y del pueblo, así como el poderío del país y del Ejército, lo que ha acentuado la tónica dominante y desplegado las energías positivas en toda la sociedad. Ateniéndose a situar los efectos sociales en un primer plano y a concertarlos con la rentabilidad económica, el Partido ha promovido el desarrollo integral de las actividades e industrias culturales, ha hecho florecer la creación literaria y artística, y ha perfeccionado el sistema de los servicios culturales públicos, aumentando y mejorando así los alimentos espirituales proporcionados al pueblo.

El Comité Central del Partido enfatiza que, al ser la excelente cultura tradicional china no solo una destacada superioridad de nuestra nación, sino también cimientos en los que podemos apoyarnos firmemente durante las colisiones culturales mundiales, debemos darle continuidad, transmitirla y desarrollarla correctamente combinándola con las nuevas condiciones de nuestro tiempo. Hemos aplicado el programa de continuación, transmisión y desarrollo de la excelente cultura tradicional china, hemos promovido su transformación creativa y su desarrollo innovador, hemos fortalecido la concienciación de toda la sociedad sobre la preservación de las reliquias y hemos aumentado la protección del patrimonio cultural. Hemos acelerado la construcción de nuestra capacidad de difusión internacional, contando bien al mundo lo que sucede en China y en el PCCh, y haciendo oír debidamente nuestra voz, y hemos fomentado los intercambios entre las civilizaciones y su toma mutua como referencia, a resultas de todo lo cual el poder cultural blando de nuestro país y la influencia de la cultura china han experimentado un crecimiento notable.

A partir del XVIII Congreso Nacional del PCCh, se han producido cambios globales y fundamentales en el terreno ideológico de nuestro país, la fe de todo el Partido y el pueblo de todas las etnias del país en nuestra cultura se ha afianzado notablemente, y la fuerza cohesiva y centrípeta del conjunto de la sociedad se ha incrementado en gran medida, lo que ha proporcionado una firme garantía ideológica y una poderosa fuerza espiritual a la creación de nuevas perspectivas para la causa del Partido y el país en la nueva era.

8. La construcción social

Desde el inicio de la reforma y la apertura, la vida de nuestro pueblo y la gobernanza social han mejorado notablemente. Por otra parte, paralelamente al desarrollo de los tiempos y el progreso de la sociedad, el pueblo aspira a una vida mejor con una vehemencia cada vez mayor y formula demandas cada día más exigentes respecto a la democracia, el imperio de la ley, la equidad, la justicia, la seguridad, el medioambiente etc. El Comité Central ha recalcado que la aspiración del pueblo a una vida mejor es nuestro objetivo de lucha; incrementar el bienestar del pueblo es la exigencia esencial que nos plantea la perseverancia en el mantenimiento del Partido al servicio de los intereses públicos y en la gobernación del país en bien del pueblo; lograr que el pueblo viva en buenas condiciones es el punto de partida y de llegada de todas nuestras actuaciones; y subsanar los puntos débiles en la garantización de las condiciones de vida del pueblo y resolver adecuadamente los problemas apremiantes y difíciles de las masas populares, los que les inquietan y los que ansían ver solventados son tareas urgentes de la construcción social. En la intensificación de esta, debemos priorizar la garantización y el mejoramiento de las condiciones de vida del pueblo; actuar con todos los medios a nuestro alcance y conforme a nuestra capacidad, tratando un asunto tras otro y trabajando año tras año; esforzarnos sin cesar por que todos los niños disfruten de una buena crianza, toda la gente tenga la oportunidad de estudiar, sea retribuida por su trabajo, reciba asistencia médica cuando enferma, cuente con un sustento en la vejez y tenga un lugar donde vivir, y por que todas las personas vulnerables reciban la ayuda necesaria; y fortalecer e innovar la gobernanza social, de manera que la percepción del pueblo de que sale beneficiado, es feliz y vive seguro sea más sustanciosa, esté más garantizada y resulte más sostenida.

El Partido fue profundamente consciente de lo siguiente: la clave para garantizar a todo el pueblo una vida holgada estaba en extenderla a la población rural; el acometimiento de lo más duro en la liberación de la pobreza era la exigencia mínima para culminar la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada; la victoria en la batalla decisiva contra la pobreza era lo único que podía garantizar la culminación de dicha construcción y la materialización del objetivo de lucha fijado para el primer centenario; y debíamos adoptar, con una determinación más inquebrantable y un lineamiento más preciso, medidas excepcionales y más enérgicas para ejecutar el programa de liberación de la pobreza como batalla de asalto de plazas fuertes. Por lo tanto, persistiendo en actuar con precisión en el ofrecimiento de ayuda contra la pobreza, el Partido estableció como objetivos del trabajo en este terreno que los beneficiarios de las ayudas contra la pobreza no se inquietaran por la alimentación y el vestido, y tuvieran garantizadas la educación obligatoria, la asistencia médica básica y la seguridad de la vivienda, aplicó el sistema de responsabilidad a modo de “juramento de cumplir una orden militar” y movilizó a todas las fuerzas partidarias, estatales y sociales para que, uniendo la voluntad de todas las instancias, superiores e inferiores, y esforzándose al máximo, cumplieran las partes más arduas de las tareas y vencieran las mayores dificultades en la resolución de los problemas, organizando así el libramiento de la batalla de asalto de plazas fuertes en la liberación de la pobreza, batalla cuya envergadura e intensidad no tienen parangón en la historia de la humanidad, hecho que ha dado lugar al grandioso espíritu de acometimiento de lo más duro en la liberación de la pobreza. Como resultado de todo ello, tras el XVIII Congreso Nacional del PCCh, todos los 832 distritos necesitados del país se han quitado el sambenito de “distrito pobre”, todas las 128.000 aldeas que vivían en la pobreza han salido de esta situación y cerca de 100 millones de habitantes rurales pobres han dejado de serlo, con lo cual hemos cumplido con diez años de antelación el objetivo para el alivio de la pobreza fijado en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas para el Desarrollo Sostenible y hemos resuelto históricamente el problema de la pobreza absoluta, obrando así un milagro en la historia del alivio de la pobreza de la humanidad.

En el 2020, ante la súbita aparición de la epidemia de COVID-19, mediante la adopción de rotundas decisiones y el afrontamiento sereno de la situación, y persistiendo en la primacía del pueblo y de la vida, el Comité Central del Partido formuló la exigencia general de fortalecer la confianza, de superar las dificultades uniendo los esfuerzos, de llevar a cabo una prevención y un tratamiento científicos, y de adoptar políticas precisas, libró una guerra popular, una guerra general, una guerra de contención para prevenir y controlar la epidemia y dictó esmeradas disposiciones sobre las batallas en defensa de Wuhan y Hubei, en las que movilizó a todas las fuerzas del país para realizar grandes operaciones de salvación de vidas de una magnitud sin precedentes; llevando a cabo correctamente y con la misma perseverancia de principio a fin la prevención de la importación de casos y de repuntes dentro del país, y persistiendo en planear con una visión de conjunto la prevención y el tratamiento de la epidemia y el desarrollo económico y social, protegió cuanto pudo la seguridad de la vida del pueblo y su salud, y consiguió que el nuestro fuera el primer país del mundo en controlar la COVID-19, reanudar el trabajo y la producción, y en recuperar el desarrollo socioeconómico, con lo cual se obtuvieron importantes resultados estratégicos en la lucha contra la epidemia y se forjó el grandioso espíritu antiepidemia.

Para garantizar y mejorar las condiciones de vida del pueblo, el Partido, de acuerdo con los lineamientos de garantizar resueltamente el cumplimiento de las exigencias mínimas, subrayar las prioridades, completar los sistemas y orientar las expectativas, ha adoptado una serie de medidas trascendentales en áreas como la distribución de ingresos, el empleo, la educación, la seguridad social, los servicios médico-sanitarios y la garantización de la vivienda, ha hecho hincapié en intensificar la creación inclusiva, básica y garantizadora de la manutención básica de las condiciones de vida del pueblo, y ha fomentado la equidad en el acceso a los servicios públicos básicos. Nos hemos esforzado por construir un sistema de distribución de ingresos capaz de representar la eficiencia y promover la equidad, y hemos promovido la conformación de un esquema de distribución en forma de pelota de rugbi, regulando los ingresos excesivamente altos, aboliendo los ilícitos, incrementando los de los trabajadores con rentas bajas, ampliando a paso firme el grupo poblacional con rentas medias, con todo lo cual el aumento de los ingresos de la población se ha mantenido básicamente sincronizado con el crecimiento económico, y el incremento de los ingresos de la población rural ha superado al de los de la población urbana. Hemos implementado la política de priorizar el empleo para promover un empleo más pleno y de mejor calidad. En aplicación cabal de la directriz educativa del Partido, se ha priorizado el desarrollo de la causa educativa, dejando claro que la tarea fundamental de la educación radica en fomentar la moralidad y formar a las personas a fin de preparar a constructores y continuadores de la causa socialista desarrollados integralmente en lo moral, intelectual, físico, estético y laboral, se han profundizado las reformas e innovaciones en la educación y la enseñanza, se ha promovido su equidad y se ha mejorado su calidad, se ha impulsado el desarrollo equilibrado de la educación obligatoria y su desarrollo integrado urbano-rural, se ha llevado adelante en todo el país la educación y la enseñanza de la lengua oral y escrita nacional de uso general, se han reglamentado los centros de capacitación extraescolar, se ha desarrollado activamente la formación profesional, se ha propulsado el desarrollo intensivo de la enseñanza superior y se ha fomentado la construcción de un país fuerte en educación, con miras a llevar a buen puerto una educación satisfactoria para el pueblo. En nuestro país se ha implantado el mayor sistema de seguridad social del mundo, sistema del que forman parte 1.020 millones de personas con un seguro de vejez básico y 1.360 millones con un seguro médico básico. En el impulso integral de la construcción de una China sana, se ha persistido en la directriz de priorizar la prevención, se ha profundizado la reforma del régimen de los servicios médicos, farmacéuticos y sanitarios, orientando hacia los niveles de base el centro de gravedad de los trabajos médicos y sanitarios, así como los recursos pertinentes; se ha promovido oportunamente el perfeccionamiento de los regímenes y mecanismos de prevención y control de epidemias graves, así como la complementación del sistema nacional de gestión de emergencias en materia de salud pública; se ha impulsado la trasmisión, la innovación y el desarrollo de la medicina y la farmacología tradicionales chinas; y se ha completado un sistema de servicios sanitarios públicos que se extiende tanto a las zonas urbanas como a las rurales. Se ha acelerado la construcción de un país fuerte en los deportes y se han desplegado ampliamente actividades de fortalecimiento de la salud de todo el pueblo, con el fin de poner enérgicamente en juego el espíritu deportivo de la nación china. Se ha reforzado el estudio de la estrategia del desarrollo demográfico, se ha afrontado activamente el envejecimiento de la población, se ha acelerado la articulación de un sistema de servicios para la vejez y se ha reajustado y optimizado la política de natalidad, lo que ha impulsado un desarrollo poblacional equilibrado a largo plazo. Se ha prestado atención al fomento de la familia, la educación familiar y los hábitos familiares, y se han garantizado los derechos e intereses de las mujeres y los niños. Y el desarrollo de acciones en favor de los discapacitados se ha acelerado. Persistiendo en el principio de que las viviendas son para habitarlas, no para especular con su compraventa, hemos acelerado la creación de un sistema habitacional consistente en la oferta por múltiples agentes, la garantización por múltiples vías y la simultaneación del alquiler y la compra, y hemos aumentado la inversión en la construcción de viviendas de protección social, con lo cual las condiciones habitacionales de las poblaciones urbana y rural han mejorado ostensiblemente.

Con la mirada puesta en el orden y la paz duraderos del país, en la tranquilidad y la satisfacción del pueblo en su vida y su trabajo, y en la construcción de una China de paz de más alto nivel, el Partido ha perfeccionado el sistema de la gobernanza social; ha completado el de la gobernanza urbano-rural de las instancias de base, dirigido por los organismos partidarios y que combina el autogobierno, la gobernación según la ley y la gobernación conforme a la moral; y ha impulsado el desplazamiento del centro de gravedad de la gobernanza social a los niveles de base, creando así un sistema de gobernanza social caracterizado por la construcción conjunta, la administración en común y el codisfrute, así como una comunidad de gobernanza social en la que todo el mundo tenga sus responsabilidades, las cumpla a fondo y cuente con acceso al codisfrute. Además, ha reforzado los trabajos de prevención de desastres, mitigación de sus consecuencias y socorro a los damnificados, y los de seguridad en la producción, y ha fortalecido la construcción tanto del sistema nacional de respuesta a emergencias como de la capacidad en esta materia. Asimismo, el Partido ha mantenido y desarrollado la experiencia de Fengqiao de la nueva era, ha persistido en el tratamiento sistémico, integral, conforme a la ley y desde el origen, ha perfeccionado el sistema de atención a las reclamaciones presentadas en persona o por correo, ha completado el mecanismo integral de prevención, mediación, neutralización diversificadas de las discrepancias y disputas sociales, ha potenciado el saneamiento integral del orden público, ha desplegado una lucha dirigida específicamente a erradicar las siniestras fuerzas de maleantes y mafiosos, ha castigado decididamente a los cuadros militantes que permitían a dichas fuerzas siniestras campar a sus anchas, las encubrían e incluso les servían de paraguas, y ha prevenido y combatido la violencia y los actos terroristas, los nuevos tipos de ciberdelincuencia y los delitos transnacionales.

Desde el XVIII Congreso Nacional del PCCh, en nuestro país se ha fortalecido integralmente la construcción social, la vida del pueblo ha mejorado en todos los sentidos, el nivel de la socialización, del imperio de la ley, de la inteligentización y de la especialización de la gobernanza social se ha elevado sustancialmente, y la buena situación de que el pueblo vive en paz y trabaja contento, y la sociedad se mantiene estable y en orden se ha desarrollado, continuándose así el milagro de una estabilidad social duradera.

9. La construcción de la civilización ecológica

Tras el inicio de la reforma y la apertura, el Partido ha prestado cada vez más atención a la protección del entorno ecológico. Sin embargo, la construcción de la civilización ecológica sigue siendo un punto débil visible, la tendencia a la agudización de las restricciones generadas por los recursos, la degradación de los ecosistemas y otros problemas son cada vez más destacados, y, sobre todo, la contaminación medioambiental de todo tipo y los deterioros ecológicos muestran una tendencia a ocurrir con mayor frecuencia, todo lo cual ha infligido una herida en el territorio nacional y siembra dolor en la vida del pueblo. Si no invertimos sin demora la tendencia del entorno ecológico a empeorar, el precio que tendremos que pagar será muy alto. El Comité Central del Partido ha enfatizado que la construcción de la civilización ecológica constituye un plan fundamental concerniente al desarrollo perenne de la nación china, y proteger el entorno ecológico y mejorarlo consiste en proteger las fuerzas productivas y desarrollarlas, por lo que no es permisible en absoluto la procura del crecimiento económico temporal a expensas del medio ambiente. Es necesario persistir en la noción de que las aguas cristalinas y las verdes montañas son cordilleras de oro y plata, y en la protección integral y el tratamiento sistemático de montes, ríos, bosques, tierras de labranza, lagos, prados y tierras desertizadas; y proteger el entorno ecológico de la misma manera que protegemos las niñas de nuestros ojos, tratarlo de la misma manera que tratamos la vida, impulsar más conscientemente el desarrollo ecológico, circular y bajo en carbono, y perseverar en seguir el camino del desarrollo civilizado conducente a una producción desarrollada, una vida holgada y un buen ecosistema.

Recurriendo a una fuerza integral —en lo ideológico, lo jurídico, lo institucional, lo organizativo y el modo de actuar—, el Partido ha fortalecido la protección del entorno ecológico en todos sus aspectos, todas las regiones y todo su proceso, ha promovido la determinación del límite de alarma para la protección ecológica, las exigencias mínimas para la calidad del medioambiente y el límite máximo en el uso de los recursos, y ha emprendido una serie de trabajos fundamentales, emprendedores y a largo plazo. Bajo la organización del Partido, hemos aplicado la estrategia de zonas con funciones prioritarias, hemos establecido y perfeccionado el sistema de derechos de propiedad de los activos en recursos naturales, el de explotación y protección del espacio territorial, el de valoración y verificación del cumplimiento de los objetivos fijados para la construcción de la civilización ecológica y el de exigencia de responsabilidades correspondientes, así como el de indemnización por daños ecoambientales, el de jefes de río y de lago, el de jefes de bosque, el de responsabilidad por la protección medioambiental, que involucra a los comités partidarios y al gobierno por igual, y exige a los cuadros dirigentes cumplir dicha responsabilidad además de ejercer las atribuciones de su puesto, etc., y hemos elaborado y revisado las leyes y los reglamentos pertinentes. Hemos optimizado la configuración de la explotación y protección del espacio territorial, hemos establecido el sistema de reservas naturales que tiene los parques nacionales como agentes, hemos desarrollado sin cesar acciones de reforestación del territorio nacional a gran escala, hemos potenciado la protección ecológica y el tratamiento sistemático de los grandes ríos, los lagos y humedales de importancia, y las costas marítimas, hemos intensificado la protección y rehabilitación de los ecosistemas, hemos fortalecido la protección de la biodiversidad y hemos impulsado la creación de una configuración de espacios, una estructura sectorial, un modelo de producción y un estilo de vida propicios al ahorro de recursos y a la preservación del medioambiente. Bajo la dirección del Partido, nos hemos esforzado por ganar la batalla de asalto de plazas fuertes en la prevención y tratamiento de la contaminación, hemos ejecutado en profundidad los tres grandes planes de acción para el tratamiento de la contaminación atmosférica, hídrica y edáfica, hemos trabajado por librar debidamente la batalla en defensa de los cielos azules, las aguas cristalinas y la tierra limpia, hemos llevado a cabo la remediación del hábitat rural y hemos prohibido totalmente la importación de basuras. Con el despliegue de la supervisión de la preservación del entorno ecológico por parte de la dirección central, se han investigado y sancionado resueltamente varios casos típicos e importantes de infligimiento de daños al entorno ecológico, y se han resuelto varios problemas destacados relativos al medioambiente que han suscitado fuertes quejas entre las masas populares. Nuestro país ha participado activamente en el tratamiento del medioambiente y el clima a nivel global, y se ha comprometido solemnemente a esforzarse por alcanzar los valores pico de las emisiones de carbono antes del 2030 y por neutralizarlas antes del 2060, lo que refleja que China asume sus responsabilidades como corresponde a un gran país responsable.

Desde el XVIII Congreso Nacional del PCCh, su Comité Central viene empeñándose en la construcción de la civilización ecológica con una intensidad sin precedentes, a resultas de lo cual se han fortalecido notablemente la conciencia y la iniciativa de todo el Partido y todo el país en lo referente a la promoción del desarrollo ecológico, se han dado importantes pasos en la construcción de una China bella y la protección de nuestro entorno ecológico ha experimentado cambios históricos, de viraje y de carácter general.

10. La construcción de la defensa nacional y el Ejército

Desde el inicio de la reforma y la apertura, el nivel de revolucionarización, modernización y regularización del Ejército Popular ha ido elevándose constantemente y el poderío de la defensa nacional ha devenido cada día más fuerte, lo que proporciona garantías de seguridad confiables a la reforma, el desarrollo y la estabilidad del país. El Comité Central ha recalcado que para fortalecer el país hay que fortalecer el Ejército, pues de su poder depende la seguridad del país, y que es necesario construir una defensa nacional sólida y unas poderosas Fuerzas Armadas a la altura tanto de la posición internacional de nuestro país como de nuestra seguridad estatal y de los intereses de nuestro desarrollo.

Siguiendo con firmeza el camino con peculiaridades chinas en el fortalecimiento del Ejército, el Partido ha formulado los objetivos para su reforzamiento en la nueva era, ha fijado la directriz estratégica militar de la nueva era, y ha establecido una nueva estrategia de “tres pasos” para modernizar la defensa nacional y las Fuerzas Armadas, estrategia articulada como sigue: cumplir los objetivos de lucha fijados para el centenario de la fundación del Ejército hacia el 2027; hacer básicamente realidad la modernización de la defensa nacional y del Ejército hacia el 2035; y concluir la transformación integral de nuestras Fuerzas Armadas en un ejército de primer orden mundial a mediados de este siglo. Al mismo tiempo, el Partido ha promovido la construcción política del Ejército, su fortalecimiento mediante la reforma, la ciencia, la tecnología y recursos humanos excelentes, y su administración según la ley, ha acelerado la modernización de las teorías militares, de las formas orgánicas del Ejército, del personal militar y del armamento y los equipos, así como la integración del desarrollo de la mecanización, informatización e inteligentización del Ejército, y ha intensificado en todos los sentidos el adiestramiento castrense y los preparativos militares.

Para construir un ejército popular poderoso, lo primordial es persistir invariablemente en el principio y el sistema fundamentales de la dirección absoluta del Partido sobre el Ejército Popular, perseverar en que la dirección y el mando supremos de este pertenezcan al Comité Central del Partido y la Comisión Militar Central, y aplicar de forma generalizada y a fondo el sistema de responsabilidades del presidente de dicha comisión. De no haberse resuelto de raíz, el destacado problema planteado durante algún tiempo por la debilitación de la dirección del Partido sobre el Ejército Popular no solo habría afectado a la fuerza combativa, sino que habría comprometido el importante principio político de que el Partido manda al fusil. El Comité Central del Partido y la Comisión Militar Central, dedicando ingentes esfuerzos a la administración integral y rigurosa de las Fuerzas Armadas, tomaron resueltamente la decisión de hacer rigurosa la disciplina política del Ejército Popular, y celebraron en Gutian la Conferencia sobre el Trabajo Político de las Fuerzas Armadas, reunión en la que establecieron disposiciones sobre la construcción política del Ejército en la nueva era, restableciendo y desarrollando la gloriosa tradición y el excelente estilo de nuestro Partido y nuestro Ejército, e impulsando el reordenamiento político con el espíritu de rectificación del estilo de trabajo; fortalecieron integralmente la dirección del Partido sobre el Ejército y la construcción partidaria en este, promovieron a fondo en las Fuerza Armadas tanto la construcción del estilo del Partido y de la gobernación honrada como la lucha anticorrupción; e investigaron y sancionaron con firmeza graves casos de infracción de la ley y la disciplina, como los de Guo Boxiong, Xu Caihou, Fang Fenghui y Zhang Yang, y eliminaron de cuajo sus perniciosas influencias, impulsando así un mejoramiento fundamental del ecosistema político del Ejército Popular.

Con una estrategia diseñada para fortalecer las Fuerzas Armadas mediante reformas, el Partido ha dirigido la ejecución de la reforma de la defensa nacional y del Ejército más amplia y más profunda llevada a cabo desde la fundación de la Nueva China, para reestructurar el régimen de dirección y mando del Ejército Popular, el sistema de las fuerzas militares modernas y el de las políticas militares, y reducir los efectivos en 300.000, creándose así una nueva configuración en la que la Comisión Militar se encarga de la dirección centralizada y unificada, los comandos de los teatros de operaciones son responsables de los combates y las ramas militares se ocupan de la construcción de las unidades. Ante la nueva revolución militar mundial, hemos aplicado la estrategia de fortalecer el Ejército mediante la ciencia y la tecnología, hemos trabajado por hacer del Ejército Popular un ejército innovador, hemos construido una poderosa logística modernizada, y hemos logrado importantes avances en las ciencias y tecnologías de la defensa nacional, y en el desarrollo de armamento y equipos. En la aplicación de la estrategia de fortalecer el Ejército mediante recursos humanos excelentes, hemos establecido la directriz educativa militar de la nueva era, hemos definido los criterios que han de satisfacer los buenos cuadros y hemos promovido la configuración de un sistema triásico dedicado a la preparación de un nuevo tipo de militares cualificados [que combina la enseñanza en los centros docentes castrenses, el adiestramiento de las unidades y la formación profesional militar] para formar a militares revolucionarios de la nueva era dotados de espíritu moral, buenas habilidades, intrépido coraje y excelentes cualidades, y forjar un ejército fuerte con una fe férrea, unas férreas convicciones, una disciplina férrea y un férreo sentido de la responsabilidad. Hemos puesto en ejecución la estrategia de administrar el Ejército conforme a la ley, a fin de configurar un sistema del imperio de la ley con peculiaridades chinas para el entorno militar y acelerar el cambio radical de la manera de administrar las Fuerzas Armadas. Hemos impulsado la construcción del sistema de honoración de los militares.

Al plantear las misiones y tareas del Ejército Popular en la nueva era, el Partido ha innovado la orientación estratégica militar, ha reajustado y optimizado la disposición estratégica militar y ha potenciado la función estratégica del Ejército Popular consistente en crear situaciones favorables, controlar las crisis y detener las guerras o ganarlas. Ciñéndose estrechamente a la combatividad como único criterio fundamental y a la capacidad de combatir y vencer como guía fundamental, el Ejército Popular ha robustecido su fuerza estratégica y sus fuerzas de combate con nuevos ámbitos y nuevos atributos; ha fortalecido la construcción del sistema de mando y la capacidad de realizar operaciones conjuntas; ha corregido enérgicamente las imperfecciones acumuladas en tiempos de paz; ha dedicado grandes energías al adiestramiento militar mediante simulacros de combate; ha trabajado en la construcción de una defensa moderna, fuerte y sólida para nuestras fronteras, nuestras costas y aguas jurisdiccionales, y nuestro espacio aéreo; ha empleado la lucha militar firme y flexiblemente; ha reaccionado con eficacia ante las provocaciones militares del exterior; ha desplegado su fuerza disuasiva en respuesta a las actividades secesionistas en favor la “independencia de Taiwan”; y ha desempeñado importantes tareas como la lucha en defensa de las fronteras y los derechos marítimos del país, el combate antiterrorista y de mantenimiento de la estabilidad, el atajamiento de peligros y auxilio a los damnificados por catástrofes, la lucha antiepidemia, la salvaguardia de la paz y la escolta de buques mercantes, la ayuda humanitaria, y la cooperación militar internacional.

Desde el XVIII Congreso Nacional del PCCh, bajo su firme dirección, el Ejército Popular ha realizado una remodelación general y revolucionaria y ha renovado su preparación para acometer nuevas empresas; el poderío de nuestra defensa nacional ha ido aumentando al mismo ritmo que el de nuestra economía, se ha acelerado la construcción de un sistema y unas capacidades estratégicos nacionales integrados, se ha establecido y perfeccionado un régimen para administrar y ofrecer garantías a los militares licenciados, la movilización para la defensa nacional ha devenido más eficaz y la unión del Ejército con los gobiernos y el pueblo se ha consolidado aún más. Cumpliendo con firmeza sus misiones y tareas en la nueva era, y con un espíritu de lucha tenaz y acciones prácticas, el Ejército Popular ha defendido la soberanía de nuestro país, su seguridad y los intereses de su desarrollo.

11. La salvaguardia de la seguridad nacional

A partir del inicio de la reforma y la apertura, el Partido concedió suma importancia al tratamiento adecuado de las relaciones entre la reforma, el desarrollo y la estabilidad, y se ocupó de la salvaguardia tanto de la seguridad nacional como de la estabilidad social, considerándola una de las labores fundamentales suyas y del Estado, con lo que creó un ambiente beneficioso y seguro para la reforma y la apertura, y para la modernización socialista. Con su entrada en la nueva era, nuestro país se ve enfrentado a una situación más seria de la seguridad nacional, caracterizada por presiones externas sin precedentes, el entrelazamiento de amenazas convencionales y no convencionales a la seguridad, y la ocurrencia ocasional de incidentes como los del Cisne Negro y el Rinoceronte Gris. Al considerar las exigencias planteadas por las circunstancias y tareas, se aprecia que nuestro país no tiene la capacidad suficiente para salvaguardar la seguridad nacional, tampoco tiene una capacidad lo bastante fuerte como para hacer frente a toda clase de graves riesgos y carece de un mecanismo completo de coordinación holística con el que salvaguardar la seguridad nacional. El Comité Central ha hecho hincapié en que la aspiración más esencial y generalizada entre las masas populares es una situación de estabilidad para el país y de tranquilidad para el pueblo. Persistiendo en la idea de los límites de alarma, reflexionando sobre los peligros eventuales aun en tiempos de paz y tomando las precauciones necesarias, insistiendo en la supremacía de los intereses del Estado, considerando la seguridad del pueblo como un objetivo, la seguridad política como un fundamento y la seguridad económica como base, conceptuando la seguridad militar, científica, tecnológica, cultural y social como una garantía, y contando con el impulso de la seguridad internacional como un apoyo, debemos planear con una visión de conjunto el desarrollo y la seguridad, y hacerlo con la apertura y la seguridad, con la seguridad convencional y la no convencional, con la seguridad de nuestro país y la del mundo, y con la preservación de la seguridad nacional y la forja de ella.

El camarada Xi Jinping ha destacado que la garantización de la seguridad nacional es un asunto de primordial importancia; ha planteado el concepto general de seguridad nacional, que abarca diversos ámbitos como los de la política, los asuntos militares, el territorio nacional, la economía, la cultura, la sociedad, la ciencia, la tecnología, las redes informáticas, la ecología, los recursos, la energía nuclear, nuestros intereses en el extranjero, el espacio exterior, las profundidades marinas, las zonas polares y la biología; y ha exigido a todos los miembros del Partido que fortalezcan su espíritu de lucha, eleven el nivel de su aptitud para librarla y asuman realmente sus responsabilidades dirigentes y laborales por la prevención y neutralización de todo tipo de riesgos. El Comité Central es profundamente consciente de que, frente a los cercos y bloqueos, los ataques y las presiones, los sabotajes y las actividades subversivas procedentes del exterior, es imperativo desplegar el espíritu de no dejarse engatusar por las falacias ni dejarse amedrentar por los demonios, y luchar hasta el final contra toda fuerza que trate de subvertir la dirección del PCCh y el sistema socialista de nuestro país, o intente retardar e incluso obstruir el curso de la gran revitalización de la nación china, pues las concesiones interminables solo conducen a un matonismo insaciable y la transigencia en beneficio del interés general solo desemboca en una situación aún más humillante.

En su empeñoso fomento de la construcción del sistema y la capacidad de la seguridad nacional, el Partido ha establecido la Comisión de Seguridad Nacional del CC del PCCh, ha dotado a la seguridad nacional de un perfeccionado régimen dirigente centralizado, unificado, eficiente y autorizado, y de sendos sistemas completos para el imperio de la ley, las estrategias y las políticas, y ha dispuesto un mecanismo para coordinar los trabajos de la seguridad nacional y otro para gestionar las emergencias en este mismo ámbito. Introduciendo el desarrollo basado en la seguridad en cada una de las áreas y en todo el proceso del desarrollo nacional, el Partido ha prestado atención a la prevención y neutralización de grandes riesgos que influyen en el proceso de modernización de nuestro país, ha defendido con firmeza la seguridad nacional concerniente al poder político, los sistemas y la ideología, ha intensificado la divulgación de la seguridad nacional y la educación en ella, ha potenciado la educación de todo el pueblo en la defensa nacional, ha consolidado la línea popular para la salvaguardia de la seguridad nacional, ha propulsado la revigorización de las zonas fronterizas y la prosperidad de sus habitantes, así como su estabilización y consolidación, ha prevenido rigurosamente y combatido duramente las actividades de infiltración, sabotaje, subversión y disgregación orquestadas por las fuerzas hostiles, ha resistido y contraatacado las acciones extremas de ataque, presión y contención maquinadas en el exterior, ha librado luchas relacionadas con Hong Kong, Taiwan, Xinjiang, el Tíbet, los mares, etc., y ha acelerado la construcción de un país marítimamente fuerte y defendido eficazmente la seguridad nacional.

A partir del XVIII Congreso Nacional del PCCh, la seguridad nacional ha experimentado un fortalecimiento general y ha superado las pruebas planteadas por los riesgos y desafíos políticos, económicos, ideológicos y naturales, lo cual ha proporcionado sólidas garantías tanto al florecimiento y la prosperidad del Partido y del país como a su paz y orden duraderos.

12. La persistencia en la directriz de “un país con dos sistemas” y el impulso de la reunificación de la patria

Tras su retorno a la patria, Hong Kong y Macao se incluyeron de nuevo en el sistema de gobierno del país y empezaron a recorrer el ancho camino de una compartición del desarrollo con el interior de la patria caracterizada por la complementación recíproca de sus respectivas ventajas, y la práctica de “un país con dos sistemas” cosechó éxitos reconocidos en todo el mundo. Por otra parte, durante cierto periodo, debido a la influencia de todo tipo de complejos factores internos y externos, las actividades antichinas y sembradoras del caos desplegadas en la región administrativa especial de Hong Kong devinieron desenfrenadas, sumiéndola por algún tiempo en una grave situación. El Comité Central subrayó la necesidad de aplicar integral, acertada, firme e inconmoviblemente la directriz de “un país con dos sistemas”, mantener y perfeccionar su correspondiente sistema institucional, perseverar en la gobernación de las regiones administrativas especiales de Hong Kong y Macao ajustada a ley, preservar el orden constitucional de ambas establecido por la Constitución y las leyes fundamentales de las dos, hacer efectivo el poder administrativo general de la dirección central sobre una y otra, y poner en práctica resueltamente la “administración de Hong Kong por los patriotas” y la “administración de Macao por los patriotas”.

Tras juzgar detenidamente la situación, el Comité Central tomó las importantes decisiones de completar los sistemas y mecanismos para el ejercicio del poder administrativo general por parte de la dirección central sobre ambas regiones administrativas especiales ajustado tanto a la Constitución como a sus respectivas leyes fundamentales, y de perfeccionar los sistemas y mecanismos de dichas regiones relativos al cumplimiento de la Constitución y de dichas leyes; promovió la implantación y la completación de los sistemas jurídicos y los mecanismos ejecutivos con los que las referidas regiones salvaguardan la seguridad nacional, impulsó la elaboración de la Ley de la República Popular China sobre la Salvaguardia de la Seguridad Nacional en la Región Administrativa Especial de Hong Kong y propulsó el perfeccionamiento del sistema electoral de esta; puso en práctica el principio de “administración de Hong Kong por los patriotas”; y respaldó a la región administrativa especial en el mejoramiento de su sistema de toma de juramento a los funcionarios públicos. Con arreglo a la ley, el Gobierno Popular Central estableció la Oficina de la Región Administrativa Especial de Hong Kong para la Salvaguardia de la Seguridad Nacional, y esta región creó conforme a la ley el Comité para la Salvaguardia de la Seguridad Nacional. El Comité Central apoyó firmemente a la región administrativa especial de Hong Kong para que, actuando siempre según la ley, pusiera fin a la violencia, frenara el caos y restableciera el orden, ofreció también su apoyo a los respectivos gobiernos y jefes ejecutivos de las dos regiones administrativas especiales en el desempeño de sus atribuciones gubernamentales ajustado a ley, previno y contuvo resueltamente la intromisión de fuerzas externas en los asuntos de Hong Kong y Macao, y combatió sin contemplaciones las actividades de disgregación, subversión, infiltración y sabotaje. Para favorecer en todos los sentidos una mejor integración de Hong Kong y Macao en la situación general del desarrollo nacional, el Comité Central procedió a la formación de alta calidad de la gran área de la bahía de Guangdong-Hong Kong-Macao, apoyó a ambas regiones en el desarrollo de su economía y en el mejoramiento de las condiciones de vida del pueblo, y fomentó la conciencia nacional y el espíritu patriótico entre los compatriotas hongkoneses y macaenses. Todas estas medidas de tratamiento tanto paliativo como de raíz han impulsado que la situación en Hong Kong haya experimentado un importante viraje del caos al orden, sentándose así sólidas bases para propulsar tanto la gobernación de las regiones administrativas especiales de Hong Kong y Macao ajustada a ley como el avance seguro y permanente de la práctica de “un país con dos sistemas”.

La resolución de la cuestión de Taiwan y la reunificación completa de la patria constituyen una tarea histórica inalterable del Partido, un anhelo compartido por todos los hijos de la nación china y exigencias ineludibles para culminar la gran revitalización de la nación china. Ciñéndose a los cambios operados a lo largo del tiempo en las relaciones entre las dos orillas del estrecho de Taiwan, el Partido enriqueció y desarrolló su teoría sobre la reunificación del país, así como sus directrices y políticas para con Taiwan, impulsando el desarrollo de las relaciones entre ambas orillas hacia el rumbo correcto. El camarada Xi Jinping formuló una serie de importantes conceptos, y significativos postulados y políticas referentes al trabajo con Taiwan, configurando la estrategia general del Partido para resolver dicha cuestión en la nueva era. Promovimos que se hicieran realidad el primer encuentro de los dirigentes de ambas orillas desde 1949, así como la comunicación y el diálogo directos entre ellos. Adhiriéndose a que “los habitantes de ambas orillas del estrecho de Taiwan pertenecen a la misma entrañable familia”, el Partido impulsó el desarrollo pacífico de las relaciones interribereñas, promulgó una serie de políticas beneficiosas para los numerosos compatriotas taiwaneses y potenció los intercambios y la cooperación económicos y culturales interribereños. Pero a partir del 2016, las autoridades de Taiwan intensificaron sus actividades secesionistas en pro de la “independencia de Taiwan”, con lo que la tendencia a desarrollar pacíficamente las relaciones interribereñas sufrió fuertes embestidas. Nos reafirmamos en el principio de una sola China y el Consenso de 1992, y nos oponemos resueltamente a las actividades secesionistas en pro de la “independencia de Taiwan” y a la intromisión de fuerzas externas, dominando fuertemente el poder rector en las relaciones interribereñas y llevando con firmeza la iniciativa en ellas. Tanto las oportunidades para reunificar por completo nuestra patria como la tendencia conducente a ello están y estarán siempre de nuestro lado.

La práctica demuestra más allá de toda duda que, con la firme dirección del PCCh, el fuerte respaldo de nuestra gran patria y con las voluntades y los esfuerzos aunados del pueblo de todas las etnias del país, incluidos los compatriotas de las regiones administrativas especiales de Hong Kong y Macao, así como los de Taiwan, lograremos mantener una prosperidad y una estabilidad duraderas en Hong Kong y Macao, y podremos sin falta hacer realidad la reunificación completa de la patria.

13. El trabajo diplomático

Desde el inicio de la reforma y la apertura, el Partido, persistiendo en su política exterior independiente y de paz, ha ido creando un entorno exterior propicio para el desarrollo nacional y ha hecho significativas contribuciones a la causa del progreso de la humanidad. Al entrar en la nueva era, los profundos reajustes en la correlación de las fuerzas internacionales, las crecientes amenazas que el unilateralismo, el proteccionismo, el hegemonismo y la política de fuerza representan para la paz y el desarrollo mundiales, y el repunte de la corriente ideológica desglobalizadora han sumergido al mundo en un periodo de turbulencias y transformaciones. El Comité Central del Partido ha subrayado que, en vista de la intrincada y seria situación internacional, así como de los riesgos y desafíos externos sin precedentes, era imperativo considerar con una visión de conjunto tanto la situación nacional como la internacional, completar los regímenes y mecanismos de la dirección del Partido sobre el trabajo exterior, reforzar el diseño al máximo nivel de dicho trabajo, planear estratégicamente la diplomacia de gran país con peculiaridades chinas, promover la articulación del nuevo tipo de relaciones internacionales y la construcción de la comunidad de destino de la humanidad, desplegar los valores comunes a toda la humanidad —paz, desarrollo, equidad, justicia, democracia y libertad—, y encauzar la corriente del progreso de la humanidad.

Captando la situación general del trabajo diplomático de la nueva era, ciñéndose estrechamente a su línea principal de servir a la revitalización de nuestra nación y de fomentar el progreso de la humanidad, y enarbolando la bandera de la paz, el desarrollo, la cooperación y la ganancia compartida, el Partido ha impulsado y perfeccionado la disposición diplomática omnidireccional, de múltiples niveles y multidimensional, y ha desarrollado activamente las asociaciones globales. Asimismo, hemos proyectado las relaciones con los grandes países para promover la coordinación y la cooperación con ellos. Con apego a los conceptos de amistad, sinceridad, beneficio mutuo e inclusión, y a la directriz diplomática acerca de los países circundantes consistente en tratarlos con buena fe y considerarlos socios, hemos profundizado las relaciones con dichos países y hemos estabilizado el apoyo estratégico que ellos suponen, para construir una comunidad circundante de destino. Además, ateniéndose a la concepción correcta de la justicia y los intereses, y a los conceptos de sinceridad, honestidad, afinidad y franqueza, ha fortalecido la unidad y la cooperación con los numerosos países en desarrollo, logrando con ello una cobertura total de los mecanismos de cooperación integral. Por otro lado, nuestro Partido ha profundizado sus intercambios y su cooperación con otros mediante el mantenimiento de frecuentes contactos con más de 500 partidos y organizaciones políticas del resto del mundo. Y, con el fin de adaptarse a la nueva situación de ampliación constante de la “salida al exterior”, viene perfeccionando el sistema de protección de nuestros intereses en el extranjero, lo que nos ha permitido afrontar enérgicamente una serie de riesgos y desafíos relacionados con dichos intereses.

Nuestro país ha participado activamente en la reforma y la construcción del sistema de la gobernanza global, ha defendido el sistema internacional centrado en la ONU, el orden internacional fundado en el derecho internacional y las normas básicas de las relaciones internacionales cimentadas en los propósitos y principios de la Carta de la ONU, ha defendido y practicado un multilateralismo de verdad en firme rechazo al unilateralismo, el proteccionismo, el hegemonismo y la política de fuerza, y ha impulsado activamente el desarrollo de la globalización económica en la dirección de una apertura, una inclusión, unos beneficios comunes, un equilibrio y unas ganancias compartidas aún mayores. Además, ha participado constructivamente en la resolución política de problemas internacionales y regionales candentes, y ha desempeñado un papel positivo en el cambio climático, la paliación de la pobreza, la lucha antiterrorista, la ciberseguridad, la defensa de la seguridad regional y otros terrenos. Asimismo, nuestro país ha desplegado una cooperación internacional contra la pandemia de COVID-19 y ha emprendido una urgente acción humanitaria global, la mayor desde la fundación de la Nueva China, mediante la cual ha ofrecido asistencia en materiales, apoyo médico, así como ayuda y cooperación en vacunas a numerosos países, especialmente a países en desarrollo, haciendo patente la imagen de gran país responsable.

Mediante incesantes esfuerzos, se ha impulsado de modo general la diplomacia de gran país con peculiaridades chinas; la construcción de una comunidad de destino de la humanidad ha devenido la bandera emblemática orientadora de la corriente de nuestra época y el rumbo del avance de la humanidad; la diplomacia de nuestro país ha abierto nuevas perspectivas ante los singulares cambios del mundo convirtiendo crisis en oportunidades en medio de una situación caótica; y se ha incrementado notoriamente la capacidad internacional de nuestro país de influir, inspirar y moldear.

En resumen, a partir del XVIII Congreso Nacional del PCCh, con el avance valeroso de todo el Partido, todo el Ejército y el pueblo de todas las etnias del país liderados por el Comité Central, nucleado en torno al camarada Xi Jinping, el objetivo de culminar la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada se ha cumplido en el plazo previsto; y la causa del Partido y el país ha obtenido éxitos históricos y ha experimentado transformaciones históricas, todo lo cual ha ayudado a poner de manifiesto la gran vitalidad y el gran dinamismo del socialismo con peculiaridades chinas y a aglutinar y alentar como nunca antes la voluntad del Partido, la del Ejército y la del pueblo, proporcionado así a la materialización de la gran revitalización de la nación china una garantía institucional aún más completa, una base material aún más sólida y una fuerza espiritual aún más activa. Con su lucha heroica y tenaz, el PCCh y el pueblo chino proclaman solemnemente ante el mundo que la nación china ha recibido con los brazos abiertos el gran salto que la ha llevado de su puesta en pie a una modesta prosperidad y a una incipiente fortaleza.

 

V. EL SIGNIFICADO HISTÓRICO DE LA LUCHA CENTENARIA DEL PCCH

 

A lo largo de los últimos cien años, cumpliendo en todo momento sus aspiraciones fundacionales y misiones, el Partido Comunista de China ha mantenido unido y ha guiado al pueblo de todas las etnias del país en la creación de una magnífica pintura de la historia del desarrollo de la humanidad, y ante la gran revitalización de la nación china han ido abriéndose brillantes perspectivas sin precedentes.

1. La lucha centenaria del PCCh ha cambiado radicalmente el porvenir y el destino del pueblo chino. Desde los tiempos modernos, los chinos, calificados humillantemente por las potencias occidentales como los “enfermos de Asia Oriental”, vivieron abrumadoramente oprimidos por las tres grandes montañas: el imperialismo, el feudalismo y el capitalismo burocrático. Durante los últimos cien años, el pueblo chino, dirigido por el Partido, ha librado impetuosamente una gran lucha que le ha permitido librarse de una vez por todas del sino de ser atropellado, oprimido o esclavizado, y devenir así en dueño del país, la sociedad y su destino; la democracia popular se ha desarrollado sin cesar; más de 1.400 millones de habitantes han alcanzado un nivel de vida modestamente acomodado en todos los aspectos; y la gente ha visto como su aspiración a una vida mejor ha ido haciéndose realidad. Hoy, más firmes aún en su autoconfianza, su autosostenimiento y su autofortalecimiento, y con una determinación, una fortaleza y una fe sumamente afianzadas, el pueblo chino libera por completo poderosas energías acumuladas en el curso de la historia, rebosa de un espíritu sin precedentes de tomar la iniciativa en la historia y de crearla, y está escribiendo con una confianza centuplicada la grandiosa historia del desarrollo de China en la nueva era.

2. La lucha centenaria del PCCh ha abierto el camino correcto para materializar la gran revitalización de la nación china. En la época moderna, la nación china, creadora de una espléndida civilización, sufrió una serie de profundas y graves crisis que le imposibilitaron dar continuidad a su civilización, presentando ante el resto del mundo una imagen de languidez y decadencia. Durante los últimos cien años, el Partido ha dirigido al pueblo en incansables luchas y continuas empresas, abriendo exitosamente el correcto camino para materializar la gran revitalización de la nación china. De la fragmentación y de un montón de arena dispersa a una unidad de alto grado y una cohesión entre las etnias; de la pobreza, la debilidad y el atraso a un nivel de vida por lo general modestamente acomodado, la prosperidad y la fortaleza; y del sucumbimiento a los ataques y el sometimiento a toda clase de humillaciones a la independencia y una firme confianza en sí misma, China ha completado en solo unos decenios el mismo proceso de industrialización que los países desarrollados tardaron varios siglos en culminar, y ha obrado dos milagros, el de su rápido desarrollo económico y el de su duradera estabilidad social. Actualmente, la nación china muestra al resto del mundo un panorama de ascendente prosperidad y se yergue solemnemente en Oriente.

3. La lucha centenaria del PCCh ha puesto de manifiesto la poderosa vitalidad del marxismo. El marxismo revela las leyes objetivas del desarrollo de la sociedad humana y constituye la verdad científica que permite conocer y transformar el mundo. Por otra parte, el mantenimiento firme y el desarrollo del marxismo exigen a los marxistas de todo el mundo esfuerzos sumamente arduos y desafiantes tanto en la teoría como en la práctica. En los últimos cien años, con el marxismo impreso indeleblemente en su bandera, el Partido ha impulsado de continuo la chinización del marxismo y su adaptación a nuestros tiempos, asimilando con una mente abierta todos los espléndidos frutos de la civilización creada por la humanidad y guiando la gran práctica con las teorías científicas de la chinización del marxismo. En China, la cientificidad y veracidad del marxismo han quedado demostradas plenamente, su naturaleza popular y práctica se ha materializado por completa, y su carácter abierto y su espíritu de los tiempos se han manifestado en toda su extensión. Impulsado por los continuos éxitos conseguidos en la chinización del marxismo y en su adaptación a nuestros tiempos, el marxismo muestra al mundo una flamante imagen y, por otra parte, la evolución histórica y la calibración de las fuerzas de dos ideologías y dos sistemas sociales —el socialismo y el capitalismo— han experimentado a escala mundial importantes transformaciones que favorecen al socialismo.

4. La lucha centenaria del PCCh ha ejercido una honda influencia en el curso de la historia mundial. La causa del Partido y el pueblo constituye un importante componente de la causa del progreso de la humanidad. En los últimos cien años, el Partido ha trabajado en búsqueda no solo de la felicidad del pueblo chino y la revitalización de la nación china, sino también del progreso de la humanidad y la armonía del mundo, logrando alterar profundamente, mediante su ininterrumpida lucha por superarse, la tendencia y la configuración del desarrollo mundial. El Partido ha liderado al pueblo en la apertura una vía de modernización de modelo chino, creando con ello nuevas formas de la civilización humana, ensanchando el camino por el que los países en desarrollo avanzan hacia su modernización y proporcionando alternativas totalmente nuevas a los países y naciones deseosos tanto de acelerar su desarrollo como de mantener su independencia. Por medio del impulso de la construcción de una comunidad de destino de la humanidad, el Partido contribuye con la sabiduría china, el plan chino y la fuerza china a la resolución de los importantes problemas de la humanidad, así como a la forja de un mundo caracterizado por la paz duradera, la seguridad universal, la prosperidad común, la apertura y la inclusión, y la limpieza y la hermosura, convirtiéndose así en una importante fuerza propulsora del desarrollo y el progreso de la humanidad.

5. La lucha centenaria del PCCh le ha forjado para marchar a la cabeza de los tiempos. Cuando se fundó, el Partido Comunista de China solamente contaba con algo más de cincuenta miembros, mientras que hoy, con sus más de 95 millones de militantes, es el mayor partido del mundo gobernante, ejerce una importante influencia global y dirige un gran país con una población de más 1.400 millones de habitantes. En los últimos cien años, el Partido ha persistido con firmeza en su naturaleza y propósito, y en sus ideales y convicciones; ha perseverado en sus aspiraciones fundacionales y misiones; ha tenido la valentía de llevar a cabo una revolución interna; ha resistido todo tipo de riesgos y desafíos en esforzadas luchas a vida o muerte y ha hecho enormes sacrificios; ha forjado cualidades políticas distintivas; ha dado forma a una genealogía espiritual cuya fuente es el gran espíritu fundacional del Partido; ha mantenido su carácter avanzado y puro; ha aumentado sin cesar su capacidad de gobernar y su nivel directivo, y gracias a todo lo cual ahora guía al pueblo chino en el seguimiento del camino del socialismo con peculiaridades chinas para que avance irreversiblemente hacia la gran revitalización de la nación china. El Partido Comunista de China es digno, pues, de ser considerado un partido grandioso, glorioso y correcto a carta cabal.

 

VI. LAS EXPERIENCIAS HISTÓRICAS

DE LA LUCHA CENTENARIA DEL PCCH

 

A lo largo de los últimos cien años, el Partido Comunista de China ha dirigido al pueblo en una grandiosa lucha mediante la que ha logrado hacer avances rompedores en el progreso, resurgir de entre los reveses y elevarse apoyándose en la síntesis, todo lo cual le ha permitido acumular valiosas experiencias históricas.

1. Persistencia en el liderazgo del PCCh. El PCCh es la fuerza núcleo que dirige nuestra causa. El hecho de que el pueblo chino y la nación china hayan podido invertir el destino histórico que les marcó la época moderna, y conseguir los grandes éxitos actuales se debe fundamentalmente al firme liderazgo del PCCh. Tanto la historia como la realidad ponen de manifiesto que, sin el PCCh, la Nueva China nunca habría existido y la gran revitalización de la nación china sería un imposible. Para gobernar bien tanto nuestro Partido, el más grande del mundo, como nuestro país, el más poblado, es necesario persistir en el liderazgo general del Partido y, en particular, en la dirección centralizada y unificada de su Comité Central, así como en el centralismo democrático, a fin de garantizar en todo momento el dominio de la situación general ejercido por él y su coordinación de las diversas partes. Siempre que perseveremos sin vacilar en el liderazgo general del Partido, salvaguardemos con firmeza su núcleo y la autoridad de su Comité Central, despleguemos plenamente las ventajas políticas de su liderazgo y pongamos en práctica su liderazgo en los diversos terrenos, aspectos y eslabones de la causa del Partido y el país, podremos garantizar sin duda alguna que avancen unidos todo el Partido, todo el Ejército y el pueblo de todas las etnias del país.

2. Persistencia en la supremacía del pueblo. El Partido tiene en el pueblo sus raíces, su flujo vital y su fuerza, y el pueblo constituye la mayor fuente de la seguridad del Partido en su gobernación y revigorización del país. La voluntad del pueblo constituye la mayor política, y la justicia, la fuerza más poderosa. La mayor ventaja política de nuestro Partido es su estrecha vinculación con las masas, mientras que el mayor peligro que le acecha tras su asunción del poder es el divorcio de ellas. El Partido representa los intereses fundamentales de las masas populares más amplias de China, no posee intereses particulares propios y nunca representa los de grupos con intereses comunes, organizaciones poderosas o influyentes, o estratos privilegiados. He ahí la razón fundamental por la que nuestro Partido se mantiene invencible. Siempre que en todo momento persistamos en el propósito fundamental de servir al pueblo de todo corazón y en la línea de masas del Partido; tengamos bien presente que el país es el pueblo, y el pueblo es el país; perseveremos en que todo vaya en bien del pueblo y se apoye en él, en que el Partido gobierne el país en pro del pueblo y cuente con su respaldo para gobernar, y en que el desarrollo redunde en bien del pueblo, se apoye en el pueblo y el pueblo comparta sus frutos; y sigamos firme e invariablemente el camino de la prosperidad común de todo el pueblo, no cabe duda de que seremos capaces de conducir al pueblo en la obtención de nuevas victorias aún mayores en la práctica del socialismo con peculiaridades chinas, y de que ningún intento de separar al PCCh del pueblo chino o de poner cualquiera de ambos contra el otro prosperará.

3. Persistencia en la innovación teórica. El marxismo es el pensamiento guía fundamental en el que sustentan nuestro Partido y nuestro país, y que vigoriza al primero y fortalece al segundo. Puesto que no es un dogma, sino una guía para la acción, la teoría marxista ha de desarrollarse al compás de la evolución de la práctica, y su arraigo en nuestro país y en la conciencia de la gente solo es posible mediante su chinización y su adaptación a nuestra situación. El Partido ha logrado guiar al pueblo en el cumplimiento de arduas tareas que las demás fuerzas políticas de China no habrían podido cumplir en repetidas exploraciones, reveses y emprendimientos. Ello se debe esencialmente a que el Partido ha perseverado en emancipar la mente, buscar la verdad en los hechos, avanzar con los tiempos y adoptar una actitud realista y práctica; en combinar los principios fundamentales del marxismo con la realidad concreta de China y con su excelente cultura tradicional; en considerar la práctica como único criterio válido para verificar la verdad; y en proceder en todo conforme a la realidad, dando respuesta oportuna a las preguntas planteadas por la época y el pueblo e impulsando constantemente la chinización del marxismo y su adaptación a nuestro tiempo. El camarada Xi Jinping ha señalado que la gran transformación social de la China contemporánea no es una continuación simplista del prototipo de la historia y cultura de nuestro país, una simple copia del modelo concebido por los clásicos marxistas, una nueva versión de las prácticas socialistas de otros países ni una reproducción del desarrollo de la modernización en el extranjero. Siempre que tengamos la valentía de impulsar sin cesar la innovación teórica en función de las nuevas prácticas y sepamos orientar estas con nuevas teorías, conseguiremos sin falta que el marxismo exhiba en la tierra china la fuerza más poderosa y convincente de su verdad.

4. Persistencia en la independencia y la autodecisión. La independencia y la autodecisión constituyen tanto el alma espiritual de la nación china como importantes principios del mantenimiento de nuestro Partido y nuestro país. Seguir nuestro propio camino es la conclusión histórica a la que ha llegado el Partido a través de sus cien años de lucha. El Partido ha persistido siempre en abrir su camino de avance basándose en la independencia y la autodecisión, en situar el desarrollo del país y la nación en nuestras propias fuerzas como pilar fundamental, y en que sea el propio pueblo chino quien decide y gestiona los asuntos de China. A lo largo de la historia humana, ninguna nación ni país se ha podido fortalecer y vigorizar dependiendo de fuerzas externas, calcando modelos extranjeros o siguiendo servilmente los pasos de otros. Quienes así proceden, se ven inevitablemente abocados al fracaso o devienen apéndices de los demás. No cabe duda de que siempre que perseveremos en la independencia y la autodecisión, y en el apoyo en nuestro propio esfuerzo, aprendamos humildemente de las experiencias foráneas útiles y las tomemos modestamente como referencia, y nos afiancemos en la dignidad y la confianza nacionales sin dejarnos engatusar por las falacias ni temer a las presiones, podremos tener en todo momento y firmemente en nuestras manos el destino del desarrollo y progreso de China.

5. Persistencia en el camino chino. El rumbo determina el camino y el camino determina el destino. En sus cien años de lucha, el Partido ha perseverado siempre en explorar y trazar un camino correcto adaptado a la realidad china partiendo de nuestras condiciones nacionales. El camino del socialismo con peculiaridades chinas es un ancho camino dirigido a crear una vida mejor para el pueblo y materializar la gran revitalización de la nación china. Al estar con los pies puestos en la tierra china, heredar y transmitir la civilización china, y avanzar por este camino correcto adaptado a las condiciones de China, el Partido y el pueblo cuentan con el inconmensurable espacio del escenario que les ofrece nuestro tiempo, un sedimento histórico de una profundidad sin parangón y una inmensa y sólida firmeza para progresar. Siempre que sigamos invariablemente el camino del socialismo con peculiaridades chinas, siempre que no sigamos el viejo camino de enclaustramiento y anquilosamiento, ni tomemos el mal camino de abandonar nuestra bandera, no cabe duda de que podremos hacer de nuestro país un poderoso país socialista moderno, próspero, democrático, civilizado, armonioso y bello.

6. Persistencia en tener en cuenta al resto del mundo. Cuando prevalezca la Gran Virtud, el mundo será de todos. El Partido siempre se ha preocupado por el porvenir y el destino de la humanidad con una visión global; comprende y aborda acertadamente las relaciones con el resto del planeta desde la principal tendencia del desarrollo humano, la gran configuración de los cambios operados en el mundo y la inmensa historia del desarrollo de China; persiste en la apertura antes que en el enclaustramiento, y en el beneficio mutuo y la ganancia compartida antes que en el juego de suma cero; y se mantiene firme en su defensa de la imparcialidad y su apoyo a la justicia, estando situado tanto del lado correcto de la historia como del lado del progreso de la humanidad. Siempre que sigamos con perseverancia el camino del desarrollo pacífico, nos desarrollemos a través de la preservación de la paz mundial y la salvaguardemos mediante nuestro propio desarrollo, avancemos codo a codo con todas las fuerzas progresistas del mundo, no nos supeditemos a los demás, no saqueemos a nadie y no persigamos jamás la hegemonía, podremos sin duda alguna contribuir constantemente con nuestra sabiduría y energía al progreso de la civilización humana, y, junto con el pueblo de los demás países, empujar las ruedas de la historia hacia un mañana esplendoroso.

7. La persistencia en el emprendimiento y la innovación. La innovación es la fuerza motriz inagotable del desarrollo y progreso de todo país y toda nación. Cuanto más grandiosa es una causa, mayores son sus dificultades y obstáculos y más necesarios son la lucha esforzada, el emprendimiento y la innovación. El Partido ha liderado al pueblo en abrirse paso entre espinosas zarzas, en innumerables exploraciones, en emprendimientos esforzados y en avances con espíritu pujante; en impulsar sin cesar la innovación teórica, práctica, institucional y cultural, así como las fomentadas en otros terrenos; y en recorrer, con la valentía propia de quien es pionero en el mundo, caminos no hollados por nuestros antepasados sin detener sus pasos fueran cuales fueran las dificultades o peligros. Siempre que nos adaptemos a la corriente de los tiempos, atendamos las demandas del pueblo, nos atrevamos a promover reformas, detectemos certeramente los cambios, respondamos a ellos con una actitud científica y tomemos la iniciativa de propiciarlos, evitando con todo ello anquilosarnos o estancarnos jamás en nuestro avance, no cabe duda de que obraremos más milagros de la humanidad que harán que el mundo entero nos mire con nuevos ojos.

8. La persistencia en luchar intrépidamente. La intrepidez necesaria para luchar y triunfar es una poderosa fuerza espiritual invencible propia del Partido y el pueblo. Ninguno de los éxitos que hemos logrado nos ha caído del cielo ni es fruto de dádivas otorgadas por otros, sino que todos ellos han sido conquistados a través de constantes luchas. Para bien del pueblo, del país y de la nación, así como de sus ideales y convicciones, nuestro Partido, que nació en medio de perturbaciones internas e invasiones externas, creció sufriendo múltiples penalidades, y se robusteció mediante el acometimiento de lo más duro y el vencimiento de dificultades, jamás ha tenido miedo, jamás ha retrocedido, jamás se ha amedrentado ante los sacrificios y jamás se ha rendido ni ante cien reveses ni por más poderoso que fuera el enemigo, más difícil y peligroso que fuera el camino y más severos que fueran los retos. Siempre que manejemos las nuevas características históricas de las grandes luchas, aprovechemos y hagamos un buen uso de las oportunidades históricas, llevemos la iniciativa en nuestras acciones, despleguemos nuestro espíritu de lucha, potenciemos nuestra capacidad combativa y consigamos aglutinar la voluntad y las fuerzas de todo el Partido y el pueblo de todo el país, es indudable que podremos superar todos los riesgos y desafíos, sean previsibles o imprevisibles.

9. La persistencia en el frente único. La unión hace la fuerza. La creación de un frente único más amplio es una importante arma mágica con la que cuenta el Partido para vencer al enemigo, así como para gobernar y revigorizar el país. Persistiendo invariablemente en una gran unión y una gran alianza, aunando todas las fuerzas aunables y movilizando todos los factores positivos movilizables, el Partido ha promovido relaciones armoniosas entre los partidos políticos, las etnias, las religiones y los estratos sociales, y entre los compatriotas de dentro y fuera del país, con el fin de potenciar al máximo la confluencia de las fuerzas en la lucha mancomunada. Siempre que consolidemos y desarrollemos sin cesar la gran unión de todas las etnias, de todo el pueblo y de todos los hijos de la nación china, y afiancemos el sentido de comunidad de la nación china, creando así una situación dinámica en la que todos los hijos de dentro y fuera del país aunemos nuestras voluntades y energías, no cabe duda de que lograremos hacer converger una fuerza arrolladora capaz de materializar la gran revitalización de la nación china.

10. La persistencia en la revolución interna. El coraje de llevar a cabo una revolución interna constituye un claro rasgo que distingue al PCCh de los demás partidos. El espíritu de revolución interna sirve de poderoso apoyo a su juventud inmarcesible y a su perenne vitalidad. Un avanzado partido marxista no nace, sino que se hace y se curte por medio de una constante revolución interna. El secreto de que nuestro Partido, habiendo vivido cien años de vicisitudes, esté aún más lleno de dinamismo radica en que siempre persevera en la verdad y corrige sus errores. Su grandeza no se debe a que no se equivoca nunca, sino a que jamás encubre su error por miedo a la crítica como quien oculta su enfermedad por temor al tratamiento, y a que practica activamente la crítica y la autocrítica, y tienen el coraje de afrontar los problemas y la valentía de llevar a cabo una revolución interna. Siempre que sigamos suprimiendo todo factor lesivo para el carácter avanzado y puro del Partido, y eliminando de su sano cuerpo todo virus corrosivo, no hay duda de que garantizaremos que el Partido nunca cambie de naturaleza, color ni sabor, y sea siempre el firme núcleo dirigente en el proceso histórico de mantener y desarrollar el socialismo con peculiaridades chinas en la nueva era.

La persistencia en estos diez aspectos, valiosa experiencia acumulada a través de una larga práctica, es una riqueza espiritual creada conjuntamente por el Partido y el pueblo, por lo que debemos no solo valorarla más que nunca y mantenerla largo tiempo, sino también enriquecerla y desarrollarla sin cesar en la práctica de la nueva era.

 

VII. EL PCCH EN LA NUEVA ERA

 

Uno solamente puede llegar a un buen final si conserva siempre sus aspiraciones originales. El Partido Comunista de China, firmemente resuelto a llevar adelante la prolongada gran causa de la nación china, celebra su centenario justo en la flor de la vida. En los últimos cien años, el Partido ha entregado al pueblo y a la historia una hoja de examen merecedora de un sobresaliente. Ahora, está uniendo y dirigiendo al pueblo chino en el avance por un nuevo camino para afrontar la prueba de alcanzar el objetivo de lucha fijado para el segundo centenario [el de la fundación de la Nueva China]. Los tiempos ponen los exámenes, nosotros los hacemos y el pueblo los puntúa. Hemos de seguir sacando buenas notas, y mostrar una nueva fisonomía y acometer nuevas empresas en la nueva era y en la nueva expedición.

El XIX Congreso Nacional del PCCh adoptó la disposición estratégica de impulsar la consecución del objetivo de lucha fijado para el segundo centenario en dos etapas: en la primera, del 2020 al 2035, la modernización socialista debe hacerse básicamente realidad; y en la segunda, desde el 2035 hasta mediados del siglo, hay que transformar nuestro país en un poderoso país socialista moderno. Para entonces, nuestra civilización material, política, espiritual, social y ecológica habrá experimentado una mejora integral; la modernización de los sistemas y de la capacidad para gobernar el país se habrá culminado; China se habrá convertido en un país situado a la cabeza en fortaleza nacional integral e influencia internacional; la prosperidad de todo el pueblo habrá devenido esencialmente una realidad y este disfrutará de una vida más feliz y segura; y la nación china, con un porte que irradiará un espíritu todavía más elevado, se erguirá entre todas las otras naciones del mundo.

Hoy, más que en cualquier otro momento de la historia, estamos cerca de cumplir el objetivo de culminar la gran revitalización de la nación china, y tanto nuestro convencimiento de que lo lograremos como nuestra capacidad de conseguirlo son aún mayores. Por otra parte, todos los militantes del Partido debemos ser plenamente conscientes de que llevar a cabo la gran revitalización de la nación china no será en absoluto un trabajo descansado y cómodo acompañado del son de tambores y gongs, ya que en nuestro camino de avance subsisten diversos tipos de riesgos y desafíos previsibles o difícilmente previsibles; de que nuestro país se encuentra y permanecerá largo tiempo en la etapa primaria del socialismo, y continúa siendo el mayor país en vías de desarrollo del mundo, y de que la principal contradicción de nuestra sociedad es la que hay entre las crecientes demandas del pueblo de una vida mejor y nuestro desarrollo desequilibrado e insuficiente. Todo el Partido ha de tener bien presente qué es el PCCh y qué va a hacer, cuestiones ambas fundamentales; comprender la tendencia general del devenir de la historia, afianzar sus ideales y convicciones, tener muy presentes sus aspiraciones fundacionales y su misión, perseverar siempre en ser modesto y prudente, en guardarse de la arrogancia y la precipitación, y en llevar una vida austera y luchar esforzadamente, aprovechar el estímulo brindado por las grandes victorias para seguir avanzando, extraer lecciones históricas de los zigzagueos y las reveses, no dejarse amedrentar por ningún riesgo ni desconcertarse por ninguna interferencia, y no permitir en absoluto que surjan errores de naturaleza subversiva en las cuestiones fundamentales, con el fin de cumplir los objetivos fijados con esfuerzos tan tenaces como los de los bambúes arraigados en la roca e impulsar incansablemente la gran revitalización de la nación china con la lucidez de que, en un camino de cien li, los noventa ya andados representan solo la mitad.

Todo el Partido debe persistir en el marxismo-leninismo, el pensamiento de Mao Zedong, la teoría de Deng Xiaoping, el importante pensamiento de la triple representatividad y la concepción científica del desarrollo; implementar integralmente el pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva era; emplear la posición, los puntos de vista y los métodos marxistas para observar los tiempos, entenderlos y conducirlos, y profundizar sin cesar en la comprensión de las leyes del ejercicio del gobierno por parte de los partidos comunistas, las leyes de la construcción socialista y las leyes del desarrollo de la sociedad humana. Debe perseverarse en la teoría, la línea y la estrategia fundamentales del Partido, acrecentar las “cuatro conciencias”, afianzarse en las “cuatro convicciones” y cumplir las “dos salvaguardias”; persistir en la visión sistémica, impulsar con una visión de conjunto la disposición general basada en un todo compuesto por cinco elementos y promover coordinadamente la disposición estratégica de las “cuatro integralidades”; basarse en la nueva etapa de desarrollo, aplicar la nueva concepción del desarrollo, estructurar la nueva configuración del mismo y promover un desarrollo de alta calidad; profundizar de modo integral la reforma y la apertura, impulsar la prosperidad común y la independencia y autosuperación en las ciencias y tecnologías; desarrollar la democracia popular en todos los procesos y garantizar al pueblo su condición de dueño del país; persistir en la gobernación integral de este según la ley, en el sistema de los valores socialistas esenciales, en la garantización y el mejoramiento de las condiciones de vida del pueblo concomitantemente con el desarrollo y en la coexistencia armoniosa entre el ser humano y la naturaleza; coordinar con una visión de conjunto el desarrollo y la seguridad; y acelerar la modernización de la defensa nacional y del Ejército, con miras a impulsar sinérgicamente una vida holgada para el pueblo, la prosperidad y el fortalecimiento del país, y la construcción de una China bella.

Todo el Partido debe mantener siempre sus vínculos como de uña y carne con las masas populares, compartir firmemente su posición; persistir en la condición del pueblo como sujeto, respetar su espíritu de iniciativa y llevar a la práctica la concepción del desarrollo centrada en él; defender la equidad y la justicia sociales, y esforzarse por resolver los problemas de desequilibrio e insuficiencia del desarrollo, los que apremian a las masas populares y les resultan difíciles de resolver, los que les inquietan y aquellos cuya resolución ansían, con miras a llevar a cabo continua y debidamente la materialización, la defensa y el fomento de los intereses fundamentales de las más amplias masas populares, y unir y conducir al pueblo de todas las etnias del país en una lucha constante por una vida mejor.

Todo el Partido debe tener en mente que con las preocupaciones y penalidades se preserva la vida, mientras que con la tranquilidad y la comodidad sobreviene la muerte, y reflexionar sobre los peligros eventuales aun en tiempos de paz sin dejar de pensar en el futuro; seguir impulsando la nueva y grandiosa obra de construir el Partido en la nueva era; persistir en su disciplinamiento integral y riguroso; promover con indoblegable firmeza tanto la construcción de su estilo y de la gobernación honrada como la lucha contra la corrupción; afrontar con valentía las pruebas planteadas por la gobernación prolongada, la reforma y la apertura, la economía de mercado y el entorno exterior; y superar resueltamente los peligros inherentes a la relajación del ánimo, la falta de capacidad, la desvinculación de las masas, la corrupción y otros fenómenos negativos. Ha de mantener el sublime heroísmo de avanzar tanto más cuanto más difícil y arriesgada es la situación; y mostrarse audaz y diestro en la lucha, abrir caminos entre las montañas y tender puentes sobre los ríos, no permitiendo que las dificultades lo venzan o las presiones lo destruyan, para lograr que la nave de la causa del socialismo con peculiaridades chinas avance intrépida surcando las olas.

El desarrollo de la causa del Partido y el pueblo exige la lucha continua de los comunistas chinos generación tras generación, por lo que es necesario hacer el debido énfasis en el plan de importancia capital de contar con sucesores. Hay que educar a la gente con el pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva era, aglutinarla con los ideales y las convicciones partidarios, prepararla con los valores socialistas esenciales y estimularla con la misión histórica de la gran revitalización de la nación china, con miras a formar y forjar a gran cantidad de continuadores capaces de asumir la importante misión planteada por los tiempos. Hay que formar y seleccionar sin cesar a cuadros especializados altamente calificados, en especial a jóvenes cuadros sobresalientes, que sean leales, honrados y responsables, además de ser moralmente íntegros y profesionalmente competentes, y educar y orientar a los numerosos militantes y cuadros para que devengan conscientemente firmes creyentes y fieles practicantes del pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva era, tengan bien presente que hablar por hablar perjudica al país y que trabajar seriamente lo vigoriza, tengan sólidamente arraigados los sentimientos por la familia y la patria que los alientan a no defraudar al pueblo, persigan una noble talla ideológica y adquieran extraordinarias aptitudes de asumir responsabilidades. Hay que incorporar sin cesar a los elementos avanzados de los diversos terrenos, sobre todo los jóvenes sobresalientes, al Partido, y educar y guiar a los militantes jóvenes para que, siempre tomando la bandera, el rumbo y la voluntad del Partido como los suyos, transmitan la sangre revolucionaria de este, desarrollen sus bellas tradiciones, y experimenten las tempestades, enfrenten el mundo, se robustezcan y se capaciten en la lucha. Hay que formar y forjar sin cesar a personas excelentes que amen a la patria, trabajen con abnegación y tengan la valentía de hacer innovaciones, apreciar sinceramente al personal talentoso, cultivarlo afectuosamente y emplearlo con esmero, a fin de aglutinar a las excelentes personas calificadas de todas las esferas en la gran lucha del Partido y del pueblo.

 

El Comité Central ha hecho un llamamiento a todo el Partido, a todo el Ejército y al pueblo de todas las etnias del país para que nos unamos más estrechamente aún alrededor del Comité Central, nucleado en torno al camarada Xi Jinping, implementemos integralmente el pensamiento de Xi Jinping sobre el socialismo con peculiaridades chinas de la nueva era, desarrollemos con gran energía el gran espíritu fundacional del Partido, no olvidemos las penalidades y los esplendores de ayer, seamos dignos de nuestra misión y nuestras responsabilidades de hoy, no defraudemos el gran sueño del mañana, abramos el futuro con la historia como espejo y avancemos con valentía y resolución entregándonos por completo a nuestro cometido, todo ello con el fin de pugnar incansablemente por cumplir el objetivo de lucha fijado para el segundo centenario y materializar el sueño chino de la gran revitalización de la nación china. Estamos firmemente convencidos de que el Partido Comunista de China y el pueblo chino, conquistadores de grandes victorias y honores en los pasados cien años, conquistarán en esta nueva era y en esta nueva expedición victorias y honores aún mayores. 

 

(Web editor: 吴思萱, Zhao Jian)

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