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Nuevo cine tibetano

Actualizado a las 20/06/2012 - 16:49
Perro Viejo, una película del director tibetano Pema Tseden ganó el premio a la mejor película en el 15º Festival de Cine de Brooklyn (BFF, dedicado a premiar películas independientes de diferentes países). Esta película representa la auténtica cultura tibetana en una sociedad cambiante, rompiendo muchos puntos de vista tradicionales que desde el exterior se tienen de esta región.
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La Búsqueda


Piedras Sagradas Silenciosas

El Perro Viejo

Cortos de El perro Viejo


Lhasa, 20/06/2012,(El Pueblo en Línea)-¿Qué se te viene a la mente cuando piensas en el Tíbet? ¿Mesetas y pastores? ¿O una forma de vida aislada que no cambia?

Perro Viejo, una película del director tibetano Pema Tseden ganó el premio a la mejor película en el 15º Festival de Cine de Brooklyn (BFF, dedicado a premiar películas independientes de diferentes países). Esta película representa la auténtica cultura tibetana en una sociedad cambiante, rompiendo muchos puntos de vista tradicionales que desde el exterior se tienen de esta región.

Estrenada en el 2011, la película hasta el momento ha ganado ocho premios en festivales de cine internacionales, incluyendo el Festival Internacional de Cine FILMEX de Tokio del año pasado y el Festival Internacional de Cine de Hong Kong.

"Espero que la película refleje la dignidad de las personas de mi ciudad natal y su tradición y cultura local", dijo el director Pema Tseden.

Días de perro

Rodada en una región tibetana del oeste de la provincia china de Qinghai, Perro Viejo cuenta la historia de una familia tibetana y su viejo perro, un mastín tibetano. La historia refleja la vida en un pueblo en la década de los 90, cuando los robos de perros eran frecuentes. Gonpo, el personaje principal, tiene planes de vender su perro a los habitantes de la ciudad.

Pero el padre de Gonpo, Akhu, insiste en encontrar al perro y volverlo a comprar, después de que su hijo lo vendiera.

Este conflicto entre padre e hijo saca otras tensiones a la luz, como por ejemplo, la preocupación del padre al ver que Gonpo y su esposa Rikso, pese a estar casados desde hace tres años, no habían tenido aún un niño.

La historia es divertida y trágica. Al final de la película, el padre opta por una vía pacífica para acabar con la vida de su perro viejo en lugar de venderlo, dejando al espectador contemplar las tensiones que el mundo material exterior causa en la vida en el Tíbet.

"Aunque la historia es ficticia, la dignidad es real y fuerte", dijo Dukar Tserang, director de sonido de Perro Viejo.

El director muestra el lado real de la vida en un pueblo tibetano y sus pensamientos más profundos. Gracias a un paisaje natural con altas montañas, cielos azules y praderas, la película al completo es muy poética, dijo Tserang a Global Times.

No es un documental, la película quiere mostrar las pérdidas y conflictos a los que se enfrentan los tibetanos en una sociedad materialista, dijo el crítico cultural Lou Xiaoyuan. El perro representa la dignidad de los ganaderos de ovejas, y al describir los cambios en el pensamiento de la gente, la película en sí se convierte en una metáfora en su sentido más amplio: cómo proteger la cultura tibetana en un mundo cada vez más complicado.

Lente realista

Esta película de Pema Tseden a menudo refleja el lado más humanista de la cultura tibetana. Bautizada como la "primera generación" de directores chinos tibetanos, Tseden se ha ganado la fama con sus anteriores trabajos sobre el Tíbet, Piedras Sagradas Silenciosas (2005) y La Búsqueda (2007).

Piedras sagradas silenciosas narra la historia de la vida de dos lamas tibetanos, padre e hijo, que refleja la influencia imperceptible de la cultura moderna en su estilo de vida local. Después del estreno de la película, el público en el extranjero y en el país se interesó por la nueva imagen que se muestra de los Lamas en la película.

"La mayoría piensa que los Lamas son serios", dijo Tseden. Puede que se sorprendan cuando vean la película, pero ésta es la vida real. Los monjes o Lamas que viven en los templos tienen sentimientos como la gente normal. Él dijo que el Tíbet, al igual que el nombre de la película, aparecen siempre como algo silencioso y constante, pero en realidad es algo que cambia a diario bajo el impacto de la cultura exterior.

A diferencia de directores no nativos que podrían centrarse en ciertos grupos o utilizar símbolos para definir el Tíbet, Pema Tseden muestra el Tíbet a través de detalles de la vida cotidiana.

"El conocimiento que muchas personas tienen sobre el Tíbet data de la década de los 80", dijo Tseden, y esto se debe a películas y literatura engañosas. Piedras Sagradas Silenciosas no es lo que muchos esperaban. "Espero que la gente pueda ver el verdadero Tíbet en mi película", añadió.

El uso repetido de escenas rodadas desde la distancia y de actores nuevos son también características distintivas de esta película.

"Rodar desde lejos magnifica la estética tibetana ", dijo Tseden. "Al igual que el Thang-ga, un estilo único de pintura tibetana procedente de la dinastía Tang (618-907), toda la historia puede ser contada con claridad en una imagen."

Estas escenas grabadas desde la distancia quieren transmitirle al público la verdadera historia y rinde a los actores la oportunidad de mostrar sus vidas, pero también deja un margen limitado para que los actores impongan sus pensamientos.

A través de una simple representación de la vida tibetana, esta película es más impactante que aquellas que tratan de simbolizar o hacer sensacionalismo del Tíbet, dijo Dukar Tserang.

Películas de minorías étnicas

En el pasado, muchos directores han mostrado su interés en el Tíbet como tema para sus películas. La lista de películas tibetanas importantes de directores extranjeros incluye Los Hombres de Sal del Tíbet (1997) del director alemán Ulrike Koch e Himalaya (1999) del director francés Eric Vall.

La lista de películas tibetanas nacionales incluye Siervos (1963) dirigida por Li Jun, El Ladrón de Caballos (1985) de Tian Zhuangzhuang, El Valle del Río Rojo (1996) de Feng Xiaoning, y La Patrulla de Montaña (2004) de Lu Chuan entre otras. Estas películas tratan de describir el Tíbet desde diferentes ángulos y espacios temporales.

"Las buenas películas tibetanas tienen algo en común", dijo el crítico cultural Yang Huiqin. "Es el enfoque que les dan a los seres humanos. Esto es de gran ayuda para la producción de películas sobre otras minorías étnicas, dijo. Las diferentes tradiciones entre los grupos étnicos de China dificultan el rodaje de este tipo de películas. Explorar los sentimientos más profundos de estos pueblos atrae mucho al público.

Muchas de las películas que reflejan la cultura de minorías étnicas son superficiales, dijo Pema Tseden.

"Para entrar en profundidad, tenemos que narrar historias personales", dijo.

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