El telescopio espacial Herschel de la Agencia Espacial Europea ha descubierto que TW Hydrae, una estrella situada a 176 años luz de la Tierra, está rodeada de un disco de material suficientemente masivo como para formar nuevos planetas, incluso más de los que tiene el Sistema Solar. En total, los científicos creen que de esta nube de gas y polvo pueden llegar a nacer hasta 50 mundos del tamaño de Júpiter, el mayor cuerpo celeste de nuestro vecindario después del Sol.
La estrella tiene 10 millones de años y es relativamente joven, pero, en teoría, ha superado la edad en la que puede formar planetas gigantes, así que el hallazgo ha sido toda una sorpresa.
Además de revelar el estado peculiar de la estrella, los resultados también demuestran un nuevo método más preciso para pesar los discos de formación planetaria.