Pese a sentirse orgullosa por su rápido desarrollo económico en los últimos 20 años, China está consciente del problema que representa el crecimiento motivado por la inversión.
Xu Xiaonian, economista de la Escuela Internacional de Negocios China-Europa, señaló que de las tres fuerzas motrices para el vertiginoso crecimiento económico nacional, que son la inversión, el consumo y el comercio exterior, China es cada vez más dependiente de la inversión, parámetro que subió al 47 por ciento en 2003.
Durante varios años previos este indicador se mantuvo alrededor del 40 por ciento.
Sin embargo, en los países desarrollados como EEUU, el consumo constituye el principal motor de la economía, mientras que la inversión sólo representa un 15 por ciento.
"Si el modelo de crecimiento de China no cambia, su economía se desacelerará de manera inevitable en los próximos años", opinó Xu.
Por su parte, Lin Yueqin, experto de la Academia de Ciencias Sociales de China, afirmó que si la economía china sigue con el actual modelo, el capital, la tecnología, los recursos y el medio ambiente no podrán asegurar su desarrollo sostenido.
Analizó que el crecimiento estimulado por la inversión tiene su raíz en el sistema económico del país asiático, dado que el gobierno juega un papel dominante en la inversión, financiación y la banca.
Las autoridades chinas determinaron en una reunión sobre el trabajo económico, celebrada en diciembre pasado, que promoverán en 2005 los reajustes estructurales y cambiarán el modelo del crecimiento económico.
También destacaron la necesidad de estimular el consumo de los habitantes para que este renglón contribuya más al desarrollo de la economía nacional.
"Para realizar esta transformación, el gobierno debe ceder la inversión y la financiación al mercado", declaró Xu. (Xinhua)
26/01/2005