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Reino Unido y Noruega están pagando el precio de su arrogancia

Actualizado a las 21/06/2012 - 16:01
Pekín,21/06/2012,(El Pueblo en Línea)- China ha cancelado recientemente varias conversaciones a nivel ministerial con el Reino Unido y le ha negado el visado al ex Primer Ministro noruego, Kjell Magne Bondevik. Las autoridades chinas no dieron una explicación específica, pero parece ser que estas decisiones son acciones de represalia como muestra de descontento tras la reunión del Primer Ministro del Reino Unido, David Cameron, con el Dalai Lama el mes pasado y la concesión por parte del Comité Nobel de Noruega del Premio Nobel 2010 a Liu Xiaobo.
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Pekín,21/06/2012,(El Pueblo en Línea)- China ha cancelado recientemente varias conversaciones a nivel ministerial con el Reino Unido y le ha negado el visado al ex Primer Ministro noruego, Kjell Magne Bondevik. Las autoridades chinas no dieron una explicación específica, pero parece ser que estas decisiones son acciones de represalia como muestra de descontento tras la reunión del Primer Ministro del Reino Unido, David Cameron, con el Dalai Lama el mes pasado y la concesión por parte del Comité Nobel de Noruega del Premio Nobel 2010 a Liu Xiaobo.

Las especulaciones son probablemente ciertas. En ambos casos, los intereses fundamentales de China han sido ofendidos. Se necesitan contramedidas adecuadas para un país grande. Si China no tomara ninguna acción sería como tolerar una provocación así.

La presión política de Occidente sobre China ha seguido un patrón parecido en anteriores casos. Invitar al Dalai Lama y premiar a disidentes chinos son las provocaciones más comunes. Mientras que este tipo de incidentes están ocurriendo con mayor frecuencia, su impacto sobre la sociedad china se ha ido reduciendo.

Por supuesto, las provocaciones han llevado a China a reflexionar y ver en este asunto algunos resultados positivos. Sin embargo, China debe resistir a los intentos de Occidente de interferir en sus asuntos políticos internos. Es un requisito de nuestra soberanía política para mostrar nuestra determinación de diseñar la futura trayectoria de la nación.

Desde su reforma, China ha aceptado algunos de los conceptos políticos de Occidente, pero eso no significa que deba seguir incondicionalmente las órdenes de Occidente. El estudio de Occidente tiene que realizarse con la condición de resistir a su presión, de lo contrario, es como aceptar su conquista.

El Reino Unido y Noruega son dos países desarrollados con poblaciones relativamente pequeñas. China es consciente de sus ventajas políticas. Sin embargo, gobernar un país de 1300 millones de personas está más allá de la imaginación de países como Reino Unido o Noruega. Es arrogante tratar de decirle a China lo que debe hacer.

Deben pagar por su arrogancia. Es la única manera que tiene China de crear autoridad en el ámbito internacional. China no va a causar un gran alboroto a causa del Lama o un disidente, pero sí conoce muchos métodos para hacer que el Reino Unido y Noruega se arrepientan de sus decisiones.

La cooperación de China y Reino Unido tendrá que ser más lenta. Esto también afectará a los acuerdos de libre mercado entre China y Noruega. La consiguiente pérdida es obviamente más pequeña para China.

No es fácil que el Gobierno chino reciba la simpatía de la sociedad china en estos asuntos. Occidente ha premiado a varios disidentes chinos con altos honores, pero el pueblo chino no se deja engañar y sabe que no se trata de una simple coincidencia.

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