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Relaciones Ruso-Estadounidenses: Lucha entre mimos

Actualizado a las 25/05/2012 - 10:53
Pekín, 22/05/2012 (El Pueblo en Línea) - Algunos medios de comunicación estadounidenses han comentado que las relaciones ruso-estadounidenses se enfriaron desde que Putin ganó las elecciones. Otros incluso consideran que las relaciones se volverán “amargas” en los próximos cuatro años, en caso de que Obama sea reelecto.
Palabras clave:Putin,Obama
Relaciones Ruso-Estadounidenses: Lucha entre mimos

Por Wen Xian

Pekín, 22/05/2012 (El Pueblo en Línea) - Algunos medios de comunicación estadounidenses han comentado que las relaciones ruso-estadounidenses se enfriaron desde que Putin ganó las elecciones. Otros incluso consideran que las relaciones se volverán “amargas” en los próximos cuatro años, en caso de que Obama sea reelecto.

La raíz de que los mandatarios ruso y estadounidense estén evitando encontrarse en cumbres internacionales se debe principalmente a malentendidos entre ambos. Durante las elecciones presidenciales en Rusia este año, los Estados Unidos se aprovecharon de los conflictos internos e incluso apoyaron a los partidos opositores. Después del triunfo de Putin, el gobierno estadounidense no tardó en señalar la existencia de todo tipo de violaciones en las elecciones. Frente a estas acusaciones, el gobierno ruso puso en marcha una investigación independiente y creíble. La tardía carta de felicitación de Obama a Putin también pareció hecha contra su voluntad. Sin embargo, mientras todavía se desconoce el posible resultado de las elecciones generales en EE.UU., ambos países necesitan tantear a su adversario nuevamente. Por eso no es probable que tengan la motivación y el espacio para impulsar la obtención de resultados sustanciales.

No obstante, a la hora de hacer frente a la problemática estratégica que son las relaciones ruso-estadounidenses, ambos países han mostrado tener un cierto grado de tolerancia y moderación. Desde que Obama se encuentra al frente del gobierno, reanudar las relaciones entre ambas potencias ha sido una parte importante del ajuste de su estrategia diplomática global. A la hora de transportar armamento y tropas a Afganistán a través del espacio aéreo ruso, EE.UU. pidió el apoyo de Rusia. Asimismo, en el problema nuclear iraní, Washington también buscó un punto de acuerdo con Moscú. La reelección de Putin creó un nuevo problema para el gobierno de Obama, quien tiene que descubrir cómo llevarse bien con ese “tipo duro” de Rusia. Las relaciones ya están frías, ahora la prioridad será evitar que se vuelvan “amargas”.

Entre EE.UU. y Rusia todavía existe un problema estratégico de confianza mutua, siendo el sistema de defensa antimisiles de la OTAN un aspecto muy importante. El 16 de mayo, Ellen Tauscher, enviada especial para la Estabilidad Estratégica y la Defensa Antimisiles de EE.UU., junto a Madelyn Creedon, secretaria de Defensa adjunta de EE.UU. para asuntos estratégicos globales publicaron un artículo en el periódico ruso Kommersant, titulado “La cooperación en defensa de misiles es un nuevo camino hacia adelante”. Según el texto, la cooperación en defensa de misiles es el siguiente paso en la ampliación de la cooperación entre ambos países y es una buena oportunidad para establecer relaciones verdaderas de socios estratégicos. El objetivo de EE.UU. es alcanzar un acuerdo político con Rusia para garantizar una cooperación práctica. Sin embargo, no es probable que se discuta con Rusia un documento legal para limitar las capacidades de defensa de misiles de EE.UU. Esta política revela claramente las dos caras de la posición estadounidense, mientras indica que ambos países continuarán negociando sobre esta cuestión.

En cuanto a las relaciones ruso-estadounidenses, el gobierno de Obama se enfrenta nuevamente al problema de cómo reiniciarlas, pues la diferencia entre “socio” o “adversario” será muy sutil. En un nuevo escenario político internacional, los nuevos ajustes y cambios en la relación entre EE.UU. y Rusia semejan a una “lucha entre mimos”.

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