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Actualizado a las 2011:11:29.14:27

En su lucha contra el terrorismo EE.UU. también debe “jugar limpio”

Por Zhong Sheng

Beijing, 29/11/2011(El Pueblo)-Luego del ataque letal de helicópteros de la OTAN contra una base militar en suelo pakistaní, que causó muertos y heridos, las preocupaciones de Estados Unidos y Pakistán son muy diferentes. Washington está preocupado porque este “bombardeo erróneo” podría causar una eventual pérdida del apoyo pakistaní en su lucha contra los talibanes. Por su parte, lo que más le importa a Islamabad es cómo responder frente a una clara violación a su soberanía por parte de los EE.UU. y los aliados de la OTAN.

Estas diferencias en cuanto a la naturaleza del incidente hace pensar en dos interrogantes: ¿Cómo continuará la lucha contra el terrorismo lanzada por EE.UU.? ¿De qué manera afectará al mundo?

Los EE.UU. siempre tienen la frase “jugar limpio” en la punta de la lengua. Al discutir el incidente del ataque aéreo sobre la base pakistaní, lo primero que debe quedar en claro es que los EE.UU. y la OTAN violaron la ley internacional. Cualquier país, por más fuerte que sea, no puede violar la soberanía de otros países a su antojo. Esta es una de las reglas más básicas de la aldea global. Combatir el terrorismo es muy importante, pero no significa que uno puede hacer lo que quiera, pues el apoyo y la cooperación de cada país tienen condiciones previas.

Este incidente parece accidental, pero en realidad hasta cierto punto fue inevitable. En junio de este año, el gobierno estadounidense anunció una nueva estrategia de lucha antiterrorista, la cual significó un reajuste frente al reciente cambio de la situación del terrorismo mundial. Entre las novedades se incluía el ataque especial de estilo “bisturí” que fue definido como uno de los métodos importantes de la nueva estrategia contra el terrorismo. En la actualidad, numerosos países y regiones podrían caer bajo esa categoría. Este enfoque casi no se diferencia en lo absoluto de los “ataques preventivos” diseñados por la administración de George W. Bush. Podría decirse que el “ataque preventivo” es un ataque transfronterizo evidente, mientras que el “bisturí”es un ataque transfronterizo “oculto”, donde las “fronteras” son las de la soberanía nacional.

A pesar de los ajustes, el gobierno de Obama no ha podido quitar el carácter “militar” de su estrategia antiterrorista. Los EE.UU. promocionan los logros obtenidos, tomando como medida la cantidad de líderes terroristas asesinados. Esto indica que Washington llevará a cabo su combate cueste lo que cueste, basándose en sus necesidades y sin tener en cuenta la realidad política, económica y social de los países que se encuentran en el frente de la batalla. En un momento crítico, los EE.UU. son capaces de violar la soberanía de otros países, a cambio de su propia “seguridad absoluta”. El riesgo de este tipo de lucha antiterrorista es que genera una solidaridad y apoyo latentes entre los grupos terroristas, causa gran daño a inocentes, a la vez que viola la ley internacional. De esta manera, será aún más fértil el terreno de fomento del terrorismo, así como más amplio será su espacio de propagación.

Desde el 2004, EE.UU. ha estado bombardeando las áreas tribales del norte de Pakistán con aviones no tripulados, lo que ha provocado la muerte de más de mil terroristas y de una gran cantidad de civiles, además de heridos. En consecuencia, el sentimiento anti-estadounidense ha aumentado considerablemente en el país. En esta lucha antiterrorista, Pakistán está atado a los EE.UU. y no sólo ha pagado con vidas humanas y pérdidas económicas, sino también ha visto debilitarse su capacidad de control de la situación de seguridad interna. Este panorama no ayuda a la guerra contra el terrorismo y probablemente cause un problema de inestabilidad a largo plazo.

Washington y la OTAN deben reflexionar profundamente acerca del incidente del ataque aéreo contra la base en suelo pakistaní, y no limitarse a una “disculpa” o a un análisis técnico del “bombardeo erróneo”. Si la reflexión no parte de la base de un respeto a la independencia, la soberanía y la integridad territorial de Pakistán, es probable que se produzcan “bombardeos erróneos” similares.

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