Actualizado a las 2009:12:24.15:33

Las nuevas tendencias en la situación mundial

La actual situación mundial está experimentando grandes cambios, y presenta tres tendencias de significación profunda.

Primero, EEUU comienza a presentar síntomas de decadencia. Después de la entrada del presente siglo, en vista de que el Gobierno norteamericano está profundamente atrapado en las guerras de Afganistán e Irak sin poder salirse de los atolladeros, cierta gente en EEUU comienza a hablar de la decadencia de la influencia y el poderío de EEUU. A partir del estallido de la crisis financiera global, se multiplican en el seno de EEUU y en la comunidad internacional comentarios sobre la “recesión de EEUU”. El Comité Nacional de Inteligencia de EEUU publicó hace pocos días un informe de evaluación estratégica señalando: “EEUU verá debilitar en gran medida su predominio en el mundo antes de 2025. En el campo de las fuerzas armadas en que ahora goza de superioridad, verá también disminuir su importancia.”

Para determinar el comienzo de la decadencia de EEUU, no se niega que en un período bastante largo en adelante EEUU siga siendo la potencia de mayor poderío integral, sino que se basa en los siguientes puntos: Primero, el peso que representa la economía norteamericana en el volumen total de la economía mundial está reduciéndose, y la hegemonía del dólar norteamericano enfrenta desafíos cada vez más serios. Segundo, bajo el impacto de la crisis financiera global, el modelo económico de que EEUU depende para desarrollar su mercado libre sufre contestación seria. Terceero, la influencia de EEUU en los asuntos mundiales se ve debilidada.

Segundo, comienza a modificarse la gran disparidad de fuerzas entre el norte y el sur. Durante un período prolongado, los países desarrollados juegan un papel protagonista en el orden político y económico de la comunidad internacional, y acaparan casi por completo la voz en el manejo de los asuntos mundiales. Y los países en vías de desarrollo se hallan en una situación de marginación. Pero en los últimos años bajo la influencia de la globalización económica, algunos países en vías de desarrollo prestan atención a poner en juego las funciones reguladoras de sus gobiernos, y no copian mecánicamente el modelo económico de los países desarrollados de Occidente. Han logrado desarrollar su economía a ritmo relativamente acelerado, y están denominados como “economías del mercado emergente” o “países emergentes”. Suman unos 30 países, incluyendo principalmente a China, India y Brasil.

Los “países emergentes” llevan consigo una serie de cambios: Primero, han disminuido las disparidad de poderío económico con los países desarrollados. Según las estadísticas, en los últimos diez años, el desarrollo económico de los países en vías de desarrollo supera al de los países desarrollados en más del doble. Esto se mantiene incluso bajo el impacto de la crisis financiera global. Segundo, el cambio del poderío económico ha aumentado la conciencia de los países en vías de desarrollo sobre la importancia de su unión para fortalecerse. Han surgido diversas clases de organizaciones regionales, y éstas juegan un papel cada vez más importante en la escena internacional. Frente a los países occidentales, manifiestan una determinada independencia y autonomía en el manejo de ciertos problemas importantes internacionales. Tercero, a raíz de los profundos cambios de la paridad de fuerzas entre el sur y el norte, el orden político y económico, manipulado durante largo tiempo por unos pocos países desarrollados, enfrenta graves desafíos, y se oye voces cada vez más altas exigiendo reformas. La crisis financiera global ha impulsado la sustitución de G7 y G8 por G20. A pesar de que actualmente el poderío económico de los países en vías de desarrollo es inferior al de los desarrollados, la comparación de fuerzas entre el norte y el sur sufre un cambio de calidad a largo plazo.

Tercero, el problema de desarrollo ha pasado a ser el problema de núcleo del mundo contemporáneo. La competencia de poderío integral ha pasado a ser el contenido principal en las relaciones internacionales. Su connotación, agudeza y complicación no se registran nunca antes en las relaciones internacionales. Las contradicciones entre los países en vías de desarrollo y los desarrollados en torno al problema de desarrollo han pasado a ser las contradicciones principales del mundo contempráneo. Los focos de lucha entre las dos partes están en mantener o reformar el actual orden político y económico que está en mano de los países desarrollados. Las superpotencias, para impedir la emergencia de otros países, recurren a todos los medios, incluido los financieros, además de continuar con sus amenazas militares. Como resultados del desarrollo de la globalización económica, los países mantienen lazos cada vez más estrechos, y se observa que cada vez más problemas requieren la coordinación de la comunidad internacional. Los países desarrollados y los en vías de desarrollo, en vista de su diferente nivel de desarrollo, comparten intereses. Pero la tesis de “responsabilidad compartida” ha pasado a ser un pretexto altisonante de los países desarrallado para descargar su responsabilidad y su crisis en los países en vías de desarrollo.

Las tres tencias arriba expuestas tendrán una gran influencia en la evolución de la situación internacional, y merecen atención y seguimiento estrechos. (Pueblo en línea)
24/12/2009

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