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En el discurso pronunciado durante su reciente visita a Praga, el presidente estadounicense Barack Obama presentó su propuesta sobre el avance hacia un mundo sin armas nucleares. De acuerdo con la declaración de Obama, EEUU tomará acciones para la paz y la seguridad en el mundo libre de armas nucleares, pondrá fin al concepto de la Guerra Fría, reducirá el rol que desempeñan las armas nucleares en la estrategia de seguridad del país, iniciará las negociaciones con Rusia para firmar un nuevo tratado de reducción de las armas estratégicas en reemplazo del actual acuerdo que vencerá el 5 de diciembre de 2009, promoverá la aprobación del acuerdo sobre la prohibición completa de las pruebas nucleares, buscará un acuerdo internacional sobre el fin de la producción de los materiales fisibles, promoverá la cooperación internacional por la energía nuclear de uso civil, recuperará en cuatro años los materiales nucleares libres de la efectiva vigilancia, y convocará una cumbre mundial sobre la seguridad nuclear.
La declaración de Obama ha atraído la atención del mundo. Se trata de la primera declaración implícita del máximo líder estadounidense para ponerse al frente en el fin de las armas nucleares. Sin embargo, el mandatario admitió que el objetivo final de un mundo desnuclearizado puede aún tardar en llegar, quizá toda su vida. "Requerirá paciencia y persistencia", advirtió. Pero aseguró que se trata de una meta alcanzable sobre la que hay que ponerse a trabajar ya, rechazando el fatalismo que ha dominado el pensamiento mundial sobre este asunto.
Si Obama promoviera un desarme nuclear de manera rápida y profunda, esto significaría que bajaría la posición de las armas nucleares en la estrategia de seguridad estadounidense y sería alcanzable el término del concepto de la Guerra Fría en el sentido de que amenaza con las armas nucleares.
También sería alcanzable el llegar con Rusia a un acuerdo sobre la reducción en gran margen de las armas nucleares estratégicas. Esto se debe a las necesidades políticas de ambos países. Aunque EEUU no va a anular de inmediato la decisión de desplegar el sistema antimisiles en Polonia y Checa, Rusia tendrá comprensión tácita y lo tratará de manera discreta.
La Casa Blanca promoverá de manera acelerada la aprobación en el Senado del Tratado de la Prohibición de las Pruebas Nucleares. Como los demócratas controlan la mayoría en el congreso, para Obama no es tan difícil conseguir el apoyo de 67 senadores.
No hay obstáculos políticos de importancia para promover los materiales nucleares de uso civil, fortalecer la vigilancia nuclear internacional, e incluso convocar una cumbre intermundial por la seguridad nuclear. Como otra superpotencia nuclear, Rusia también desea colaborar en el terreno. Sobre la base de igualdad, el presidente ruso Dmitri Medvedev aprvecharía esa oportunidad para consolidar el estus quo internacional de Rusia.
Obama ha presentado las propuestas debido a que las demasiadas armas nucleares no traerán seguridad a EEUU sino peligrarán la administración, ni ayudarán a EEUU a convercer al mundo de provenir la proliferación nuclear. E incluso, las propias armas nucleares no podrán traer seguridad a EEUU. En las actuales condiciones, para los EEUU las avanzadas tecnologías de armas convencionales son suficientes para hacer frente a las amenazas en su mayoría. La propuesta de Obama sobre el desarme nuclear demuestra el importante cambio del concepto sobre la seguridad estratégica de EEUU, es decir, la visión del mundo libre de las armas nucleares y el deseo de llevar la delantera al respecto. EEUU tiende a creer que un mundo con menos armas nucleares será más seguro.
El concepto de Obama tiene cierto significado positivo, pero muy limitado. No mencionó la amenaza de las avanzadas armas convencionales ni la explotación del espacio exterior con propósito militar. Estos factores afectarán el proceso del desarme nuclear multilateral. (Pueblo en Línea) 13/04/2009
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