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En los últimos dos días, las masas de internautas chinos, compuestas por más de 200 millones de personas y con los jóvenes como sus componentes principales, pasan los días felices como en fiestas.
La sensación de la felicidad tiene su origen en Hu Jintao, secretario general del Partido Comunista de China. El 20 de junio, cuando hizo una inspección en el Diario del Pueblo, a través de la Tribuna de Potenciar al País de la página web del rotativo, intercambió ideas entusiasmado con los internautas. Dispensó el trato de "amigos de Internet" a los internautas, además manifestó a las claras que su objetivo de conoctarse con la red es conocer qué es lo que interesa a los internautas, cuáles son sus puntos de vista, y qué opinan y qué sugerencias que hacen para el trabajo del Partido y del Gobierno. Lo sugestivo es su afirmación: "Internet es la causa de la juventud".
El internet, las páginas en línea y los internautas han jugado su papel heróico en la presente lucha por rescatar a los damnificados del desastre y por paliar las secuelas del sismo. La generación de los jóvenes, nacidos en las décadas 80 y 90, es un colectivo que a ojos de muchos vive en la molicie. Son jóvenes que no hacen nada más de mover sus ratones y tocar el teclado de sus computadores. Generalmente expresan en términos tercos sus puntos de vista. Pero son precisamente ellos quienes en tan sólo siete minutos después del sismo transmitieron la noticia de terremoto a los internautas de todo el país. Difundieron oportunamente diversos mensajes para solicitar ayudas, reunían de inmediato a voluntarios para ir a la primera línea de trabajo, y crearon y difundieron una gran cantidad de obras literarias sumamente conmovedoras. Han demostrado un gran patriotismo y una completa dedicación que conmovieron a toda la sociedad hasta tal punto de que algunos llegan a decir que el terremoto de Wenchuan ha permitido a China preparar a una nueva generación nacida después de la década 80.
El internet sólo tiene una historia de 20 años. Pero ha llevado a los chinos tradicionales, además de transformaciones de su modo de vida, una innovación del concepto de ejercer el poder. Un número cada vez mayor de chinos comienzan a comprender los cambios mundiales a través del internet, transmitir sus precoupaciones por el bienestar del pueblo, y manifestar sus reinvindicaciones vitales. Según informes recibidos, los internautas chinos no sólo son numerosos, sino que ocupan el primer lugar del mundo en cuanto a la manifestación de su interés por la vida política.
El internet ha pasado a ser un componente órganico de la vida social de China, donde confluyen ampliamente las opiniones públicas.
Antes de que el secretaio general se entrevistara con los internautas, no pocos funcionarios locales habían tenido contactos con las masas en la red. Zhang Chunxian, secretario provincial del Comité del Partido en Hunan, había enviado mensaje de felicitación a los interanutas con motivo del año nuevo. Wang Yang, secretario provincial del Comité del Partido en Guangdong, había tenido citas de diversas clases con los internautas. En la provincia de Jiangxi se había establecido una "Oficina de Sugerencias" para tratar especialmente las opiniónes de los internautas. Han Zheng, alcalde de Shanghai, había entrado en contacto con los internautas en el programa de "Respuestas a Preguntas" sobre problemas candentes. Wen Jiabao, primer ministro del Consejo de Estado, había refrendado las opiniones de los internautas en las Sesiones de la Asamblea Popular y de la Conferencia Consultiva Política.
Los carácteres de apertura, igualdad, interacción y bajo costo del Internet determinan que juegue un buen papel de vigilancia en la transparencia administrativa, en la decisión democrática, y en la aplicación de una política a la luz del día. Por lo tanto, el intercambio entre el el secretario general y los internautas demuestra claramente que el Internet es un canal importante para conocer las opiniones públicas y para reunir la sabiduría popular. Esto no puede ser sino un motivo de gran contento para los internautas. Demuestra que se da importancia a las opiniones de los internautas, y además y en mayor medida, implica la confianza y el coraje para llevar adelante el concepto de ejercer el poder considerando el ser humano como primordial. Precisamente está allí donde se hallan la felicidad y la confianza de los internautas chinos.
Cuando se sabe que la Tribuna para Potenciar el País de la página web del Diario del Pueblo es el sitio obligatorio del secretario general en internet, en menos de 24 horas después de la transmisión en directo de esta noticia, el número de los internauts que accedían a la Tribuna se multiplicó en siete. Los ciudadanos manifiestan su gran entusiasmo en hacer sugerenicas, y se sienten animados por la fuerte señal del dirigente de Estado. Es imaginable que a medida del progreso de la reglamentación y la razonalización del Internet en China, la civilización política del país dará nuevos pasos hacia adelante. (Pueblo en línea) 23/06/2008
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