|
“La teoría de ‘extinción de la cultura’ propagada por la camarilla de Dalai no concuerda de ninguna manera con la historia y la realidad ni tampoco respeta la verdad de los hechos,” declaró Penzan, gran Buda Viviente del monasterio Songzanlin de la Prefectura Autónoma Tibetana de Diqing, provincia de Yunnan, al ser entrevistado por Xinhua.
Agregó: “En la actualidad, en las zonas concentradamente habitadas por tibetanos, hay escuelas especiales de tibetano. Los niños tibetanos reciben educación en tibetano en las escuelas, de manera que el tibetano puede ser transmitido de generación en generación. En algunas zonas pobladas por varias nacionalidades, muchas personas de nacionalidad naxi y han saben hablar tibetano y, a su vez, los tibetanos de ahí también saben hablar idiomas de otras nacionalidades. Ahí no hay choques entre nacionalidades sino unidad, armonía y compenetración.”
El monasterio Songzanlin es el mayor monasterio budista tibetano de la provincia de Yunnan y también uno de los 13 monasterios de la región de Kangba. En la actualidad, más de 800 monjes estudian y viven en dicho monasterio. El Buda Viviente Penzhu es un budista tibetano de alto nivel académico y muy influyente entre los creyentes del budismo tibetano en la provincia de Yunnan. El Buda Viviente Pengzhu es ahora vicepresidente de la Asociación Budista de la Provincia de Yunnan y vicepresidente de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo de la Prefectura Autónoma Tibetana de Diqing.
El Buda Viviente Pengzhan dijo: El Gobierno ha venido prestando mucho apoyo al desarrollo de las áreas tibetanas, de modo que se han producido notables cambios en la vida de los tibetanos, cuyo nivel de vida se ha elevado cada día más. En Diqing, muchas aldeas apartadas ya cuentan con carreteras y los aldeanos ya están al alcance de los servicios de electricidad y agua potable, mientras los niños de ahí tienen lugares donde estudiar y están en condiciones de ir a la escuela. A medida de la prosperidad del turismo, algunas artesanías tradicionales tibetanas han sido heredadas y desarrolladas.
En Xianggelila, el monasterio Songzanlin, lugar turístico muy concurrido, recibe al año numerosos turistas provenientes de todas partes. El Buda Viviente Pengzhu indicó: “La visita de los turistas no ha molestado a los monjes ni ha interferido en las actividades religiosas.” En los últimos años, añadió, los monasterios de Diqing, en su absoluta mayoría, han sido reparados con la financiación del Gobierno, el cual nunca ha intervenido en las actividades religiosas. El profesar una región depende totalmente de la voluntad personal. En lo que se refiere a Yunnan, coexisten el budismo, el taoísmo, el islamismo, el cristianismo y el catolicismo. El budismo se divide en budismo tibetano, budismo han y budismo Taiwandipa Theravada, los cuales conviven en armonía sin que se produzcan disputas.
El Buda Viviente Penzhu expresó: “Siendo monjes, debemos estudiar con asiduidad la doctrina budista, dedicarnos con cuerpo y alma al budismo y desarrollar la doctrina budista, en lugar de ambicionar poder político.” “En la gran familia de la patria, los hijos e hijas de las diversas nacionalidades deben unirse y convivir en armonía. Sólo de esta manera, se podrá hacer realidad la estabilidad social; el pueblo vivirá feliz y trabajará en paz; y el país se hará próspero, rico y poderoso,” agregó.
“La doctrina budista aboga por la misericordia y es inadmisible la violencia como golpear, destruir, saquear e incendiar.” Al referirse a los incidentes de violencia en parte de las zonas tibetanas, sobre todo, a la participación de un reducido número de monjes, el Buda Viviente Pengzhu manifestó: Ellos fueron excitados por personas con segundas intenciones. Ellos no han estudiado bien la doctrina budista ni observan la ley del país. El comportamiento de ellos resulta doloroso. Indicó: “El budismo tibetano toma como principios de practicar el budismo el no hacer ninguna cosa mala, hacer toda cosa benéfica y cultivar el alma. La participación en estas actividades de violencia va diametralmente contraria a los principios arriba mencionados.”
El Buda Viviente Pengzhu dijo que después del incidente del “14 de marzo”, la fuerza pro “independencia del Tíbet”, a través de ciertos canales, trató de instigar a los monjes del monasterio Songzanlin, pero su intento quedó frustrado. Dijo: “El Gobierno nos ha prestado mucha atención durante tantos años y ha financiado repetidas veces la reparación de nuestro monasterio y el mejoramiento de nuestra vida, mientras la vida de los habitantes periféricos también ha mejorado cada día más. Por esto, frente a la demagogia exterior, los monjes han podido distinguir lo verdadero de lo falso y lo correcto de lo incorrecto.”
Consideró que los monjes deben amar a la patria y a su religión, practicar con toda dedicación el budismo y proteger conscientemente la unidad de las nacionalidades y la estabilidad social. (Pueblo en Línea)
29/04/2008
|