Se eleva cada vez más el porcentaje de la participación política de las mujeres chinas y la política del país adquiere más encantos gracias a su participación |
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Wu Yi, está a punto de salir del escenario dignamente. Es la única persona "con faldas" en el último Buró Político y que ocupa el cargo de vice primera ministra. Desaparecerá de la visión pública para permanecer tranquilamente en el anonimato. Para China, la salida de Wu Yi no significa la ausencia del sexo femenino en la escena política, y muy al contrario, un número cada vez mayor de mujeres han adquirido derecho de decisión en las elecciones de altos cargos gubernamentales.
Entre los diputados de la presente Asamblea Popular Nacional, las mujeres representan un 22 por ciento. Con anterioridad, en las elecciones de los 815 personas para renovar los cuerpos dirigentes de asambleas, gobiernos y conferencias de consulta política a nivel provincial, hay 106 mujeres, que representan aproximadamente un 13%. En las 656 ciudades del país, hay 619 alcadesas, entre las cuales 31 son titulares.
Según se comentan, el hecho de que sea cada vez más alto el porcentaje de la participación política de las mujeres chinas demuestra no sólo la elevación de su status político, sino también la aceleración del proceso de la reforma de las instituciones del personal y de cuadros.
Con respecto a la participación política de las mujeres existen dos puntos de vista diametralmente opuestos desde hace tiempo. Los partidarios de su participación sostienen que las mujeres tienen una ventaja inalcanzable para los hombres. El erudito norteamericano Francis Fukuyama dio un paso más afirmando en su escrito que las mujeres por naturaleza no son tan beligerantes; cuando un mayor número de mujeres se incorporan a la política mundial, especialmente cuando ocupan cargos dirigentes, el mundo se volverá más pacífico. Los que sostiene un criterio contrario opinan que la política es campo de lucha de los hombres, y la mayor tristeza de las mujeres es su dedicación a la política.
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