Última hora:  
Español>>Mundo

Romney en el retrovisor de Obama

Actualizado a las 11/09/2012 - 16:30
(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – Si bien a más de un mes de que abran las urnas no hay nada escrito, las aspiraciones de reeleción del presidente estadounidense, Barack Obama, parecen ir bien encarriladas. Los sondeos realizados por las principales encuestadoras dan una ventaja de entre cuatro y seis puntos al actual inquilino de la Casa Blanca, que desde que inició su campaña supera también por primera vez a su rival en recaudación de fondos.
Palabras clave:

(SPANISH.CHINA.ORG.CN) – Si bien a más de un mes de que abran las urnas no hay nada escrito, las aspiraciones de reeleción del presidente estadounidense, Barack Obama, parecen ir bien encarriladas. Los sondeos realizados por las principales encuestadoras dan una ventaja de entre cuatro y seis puntos al actual inquilino de la Casa Blanca, que desde que inició su campaña supera también por primera vez a su rival en recaudación de fondos.

La convención del Partido Demócrata, celebrada la pasada semana, ha significado sin dudas un empujón importante para los niveles de popularidad de Obama, al que la firma Gallup da una ventaja de cinco puntos (49 por ciento – 44 por ciento) sobre el candidato del Partido Republicano, Mitt Romney.

Igual diferencia arrojó la encuesta diaria de Rasmussen, que otorga un uno por ciento más de respaldo a cada aspirante (50 por ciento – 45 por ciento), mientras que las entrevistas de la cadena de televisión CNN amplían a seis puntos la ventaja del actual mandatario (52 por ciento – 46 por ciento).

Reuters-Ipsos, que al igual que el resto de las encuestadoras daba una ligera ventaja a Romney previo a la Convención Demócrata, apreció también un repunte en la carrera de Obama, que según las opiniones recogidas ahora ganaría la elección con un 47 por ciento de los votos, ante un 43 por ciento su contrincante.

Sin embargo, el elemento que más destacan todas las encuestadoras es que a día de hoy la intención de voto hacia Obama supera la de Romney en ocho de los nueve estados en los que el panorama con vistas a las elecciones de noviembre próximo todavía es incierto.

Aunque en todos los casos la diferencia es mínima, los observadores advierten que el respaldo al actual presidente va en aumento, mientras que el de su rival retrocede o se mantiene invariable, y llaman la atención especialmente sobre el caso de Ohio, un estado que ha sido clave para los últimos 10 presidentes de Estados Unidos, donde la ventaja del aspirante demócrata es de cinco puntos.

Prácticamente todos los analistas, incluidos muchos republicanos, coincidieron en que la convención demócrata fue mucho mejor que la republicana, y anticiparon que resultaría más beneficiosa electoralmente. Muchos contaban, no obstante, con que esa ventaja se vería compensada por el efecto negativo del índice de desempleo (8,1 por ciento), que se conoció un día después del cierre de la convención demócrata y confirmaba las serias dificultades del mercado laboral norteamericano, señaló El País.

Sin embargo, el presidente no se ha visto perjudicado por ese dato, quizá, en parte, porque el desempleo es menor en la mayoría de los Estados en los que el resultado es incierto, incluidos los dos más importantes, Florida y Ohio. Conviene tener en cuenta que las elecciones presidenciales norteamericanas no son elecciones nacionales, sino 50 elecciones distintas en otros tantos Estados, de los que 41 están ya fuera de la disputa porque la ventaja de uno u otro candidato resulta insuperable.

Esos Estados en los que el resultado ya es seguro da, por ahora, una ventaja a Obama en el Colegio Electoral que nombra al presidente de 221 representantes frente a 191, de acuerdo al recuento de Real Clear Politics. Se requieren 270 para obtener la mayoría, por lo que Romney tendría que ganar en casi todos los Estados todavía en disputa para convertirse en presidente.

Es difícil, pero, por supuesto, no es imposible. El candidato republicano tiene todavía tres grandes bazas, los tres debates presidenciales previstos en esta campaña, el primero de ellos, el 3 de octubre en Denver (Colorado). Seguramente, Romney pasará a la ofensiva en ellos y tratará de corregir su principal carencia: la falta de confianza del electorado en su figura.

Pero, en años anteriores, los debates no han propiciado cambios apreciables en la marcha de las encuestas. Tradicionalmente, quien acaba por delante en septiembre acaba ganando en noviembre. A la espera de lo que aquí se conoce como “la sorpresa de octubre”, un suceso imprevisto que lo cambie todo.

Noticias relacionadas:

PTVMás

Entrevista con actriz y cantante argentina Susana Rinaldi

EnfoqueMás

ColumnistasMás