Última hora:  
Español>>América Latina

Estudiantes chilenos cambian estilo de protestar con marchas paralelas

Actualizado a las 24/08/2012 - 10:16
SANTIAGO, 23 ago (Xinhua) -- Los estudiantes secundarios y universitarios de Chile realizaron hoy un total de 18 marchas o concentraciones simultáneas por toda la ciudad de Santiago, nueva modalidad de protesta en su movimiento por una reforma educativa.
Palabras clave:

SANTIAGO, 23 ago (Xinhua) -- Los estudiantes secundarios y universitarios de Chile realizaron hoy un total de 18 marchas o concentraciones simultáneas por toda la ciudad de Santiago, nueva modalidad de protesta en su movimiento por una reforma educativa.

En lugar de generar un solo acto masivo, como era lo acostumbrado, los estudiantes decidieron dividirse en grupos más pequeños para protestar en todas las comunas (distritos) de la capital chilena contra el sistema de educación que entrega la educación escolar a los municipios (gobiernos locales).

Luego de dos semanas en la que los secundarios radicalizaron su protesta y comenzaron una serie de ocupaciones a sus colegios y manifestaciones, al considerar que sus demandas por una educación gratuita y de calidad no han sido escuchadas por el gobierno, esta nueva jornada sólo generó una mayor tensión en Chile.

Universitarios chilenos y estudiantes secundarios han realizado marchas desde abril de 2011, en demanda de un sistema educacional de mayor calidad y del fin al lucro en la educación.

Ante estas manifestaciones, el ministro chileno de Educación, Harald Beyer, declaróque los disturbios y las tomas de colegios por parte de estudiantes secundarios "perjudican a la propia educación que se dice defender".

"Creo que eso es lo que explica que los estudiantes no estén siguiendo con entusiasmo estas nuevas convocatorias", aseguró el ministro al criticar la conducción de los dirigentes por no controlar la violencia y no conducir un diálogo.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, señaló, por su parte, que en estos momentos son sólo nueve las instituciones que están ocupadas por los estudiantes, lo cual representa menos del 0,1 por ciento de las escuelas de Chile.

"Si bien escuchamos a ese 0,1 por ciento, con mucha mayor razón escuchamos al 99,9 por ciento restante, que lo que quiere hacer es estudiar", subrayó el mandatario.

Piñera sólo hizo referencia al grupo de los llamados "Liceo emblemáticos", los mejores establecimientos de educación pública del país que obtienen los más altos puntajes y de donde han egresado la mayoría de los ex presidentes del país, y que desde siempre han encabezado las protestas de secundarios desde la década de 1980.

Estas palabras fueron respondidas duramente por los dirigentes estudiantiles.

El presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile y vocero del movimiento, Gabriel Boric, dijo que el gobierno no aprendió nada de lo ocurrido el año pasado.

Boric señaló que "el gobierno sigue apostando a la deslegitimización y al desgaste del movimiento, pero hoy los estudiantes universitarios y secundarios salimos a la calle juntos más fuertes que nunca".

Por su parte, la dirigente de estudiantes de secundaria, Eloisa González, consideró paradójico que quienes son minoría, quienes gobiernan y son minoría, quienes deciden en minoría, ahora tildan de minoría a los estudiantes.

JORNADA DE MULTIPLES PROTESTAS

El resultado de las múltiples marchas fue disperso, lo cual hace difícil cuantificar el número de participantes, además de efectuarse cada marcha en distintos horarios para confundir aún más la situación.

Al menos en la centro de la ciudad, en la comuna de Santiago, llegaron cerca de 7.000 estudiantes secundarios y universitarios que quisieron continuar con sus protestas por una educación gratuita y de calidad, tal como lo han hecho desde hace un año.

Para llegar al sitio de reunión en la comuna de Santiago, en la Plaza de Armas, frente al edificio de la Municipalidad, los jóvenes se reunieron en diferentes puntos para marchar, como lo fue el sector de Plaza Italia.

En ese punto, pudo apreciarse la confusión que reinaba, llegaban jóvenes de todas las direcciones, sin tener muy claro donde ir y qué hacer.

Un grupo importante decidió partir rumbo al este de la ciudad para reunirse con los manifestantes de la vecina comuna de Providencia.

Al final, un grupo de unos 150 jóvenes de los establecimientos Instituto Superior de Comercio 2, Liceo 2 y 4 de Santiago decidieron partir, lo cual dio paso al primer momento tenso de la jornada.

Ninguna de estas marchas estaba autorizada por las autoridades chilenas y un fuerte contingente policial estaba vigilando a los participantes.

Luego de una conversación de los dirigentes con el comandante de Carabineros (policía militar), se aceptó una marcha por un costado de la principal avenida de la ciudad, la Alameda, hasta llegar a la Plaza de Armas.

Los jóvenes fueron cantando y emitiendo sus gritos a favor de la educación pública, la gratuidad de la enseñanza y el fin al lucro en ésta, así como burlas a los políticos, al gobierno y a quienes se han convertido en sus principales adversarios, las unidades antidisturbios o fuerzas especiales de Carabineros.

En el trayecto más jóvenes fueron plegándose, mientras algunos automovilistas sonaban sus bocinas y otros transeúntes aplaudían, aunque también muchos eran indiferentes o de lejos expresaban su disgusto.

La legitimidad y apoyo de la ciudadanía al movimiento ha sido puesto en duda por algunas encuestas en el último mes, pues al parecer el cansancio ante las ternas protestas y la violencia de los disturbios han creado cierto desencanto en varios sectores, aunque las demandas siguen siendo ampliamente compartidas.

Al llegar a la Plaza Italia, tras doblar por algunas calles y encontrarse con otros estudiantes universitarios, se pudo sentir el ruido de múltiples tambores y bandas de música callejera que efectuaban los manifestantes.

Por un momento se pudo ver la creatividad de que hicieron gala en las masivas marchas de 2011, con grupos de música, disfraces, grupos de danza, un verdadero carnaval.

El presidente del Centro de Alumnos del Liceo de Aplicación, Felipe Días, se mostraba feliz por lo que veía.

"Nos parece ideal esta forma de protestar, pues cumplen con lo que queremos, que es llamar la atención sobre nuestras demandas por vías diferentes a la violencia".

Pero en ese mismo instante, un grupo hizo un llamado para ir a la avenida Alameda, cientos comenzaron a seguirlos y en cuestión de minutos la Plaza de Armas se vació.

A esa misma hora, otros grupos comenzaban a reunirse en sectores distantes en la ciudad, otras 4.000 personas en Providencia, números indeterminados en Plaza Maipú, San Miguel, Plaza La Reina, Puente Alto, incluso en otras ciudades, como Valparaiso, Concepción o Temuco.

Aunque la mayoría terminó pacíficamente, se vivieron algunos disturbios en lugares como San Miguel, en el sector cercano a la Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación y en Providencia, pero en general fueron menores, ni comparados con los disturbios en la Alameda.

Durante más de dos horas, un grupo de radicales, conocidos en Chile como "encapuchados" por cubrirse sus rostros, protestaron en la Casa Central de la Universidad de Chile, contiguo el Liceo Instituto Nacional para comenzar una batalla de piedras y palos contra carabineros.

Los jóvenes que trataban de tomarse la Alameda fueron enfrentados con gases lacrimógenos y chorros de agua, en un vano intento por dispersarlos, pero una y otra vez volvían a reunirse para tomar las calles.

De acuerdo con el coronel Rubén Tapia de carabineros, cerca de 20 jóvenes fueron detenidos por los incidentes y denunciaban a un grupo de encapuchados que desde el techo de la Casa Central de la Universidad de Chile, considerado monumento nacional y que se encuentra en toma, lanzaban piedras a los efectivos policiales.

Durante la tarde se supieron de otros incidentes en las cercanías de las Universidades de Santiago de Chile y Alberto Hurtado, además de secundarios que organizaban protestas cerca de los liceos tomados en distintas partes de la ciudad.

Unos 25 liceos están tomados en estos momentos en Santiago, como una forma de radicalizar las protestas debido a la escasa respuesta del gobierno ante sus demandas.

LAS RAZONES DE LA VIOLENCIA

El vocero de la Coordinadora Nacional de Estudiantes Secundarios (Cones), Cristopher Saravia, dijo que mientras exista represión habrán enfrentamientos, en referencia a la violencia ocurrida este jueves.

"Los estudiantes se expresan de manera pacífica mostrando su descontento frente a las grandes desigualdades sociales, pero la presencia de carabineros es una provocación", agregó.

El número de denuncias de abuso policial hacia los estudiantes secundarios, por tanto menores de edad ha aumentado y el resentimiento hacia los carabineros es algo evidente en el ambiente.

"Lo que queremos es centrarnos no en la violencia, sino en la educación, la cual tiene que tener un cause político y eso debe ser respondiendo nuestras demandas", señala. La educación debe ser gratuita" concluyó Sarabia.

Noticias relacionadas:

PTVMás

Entrevista con actriz y cantante argentina Susana Rinaldi

EnfoqueMás