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Por Omar Mendoza
En su calidad de presidenta pro tempore de la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), la mandataria de Chile, Michelle Bachelet, se sumó a la repulsa internacional al golpe de Estado en Honduras.
Bachelet desconoció el domingo al designado presidente provisional hondureño, Roberto Micheletti, y confirmó su apoyo al depuesto mandatario Manuel Zelaya, asumiendo así un rol extraregional, pese a que Honduras no pertenece a ese bloque de países.
Unasur está integrada por todos los países de América del Sur, a decir Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.
En Honduras está en juego el sistema democrático de las Américas, de ahí que Bachelet haya reaccionado enérgicamente.
"He conversado con el Presidente Zelaya, a quien le transmití el apoyo decidido y enérgico tanto del gobierno de Chile como de todos los gobiernos de Unasur", recalcó.
También se comunicó telefónicamente con el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, y luego inició una ronda de contactos con distintos mandatarios de países de Unasur, como Lula da Silva, de Brasil; Hugo Chávez, de Venezuela; Alvaro Uribe, de Colombia; y Fernando Lugo, de Paraguay, con quienes acordó respaldar a Zelaya.
Bachelet conversó además con el secretario pro témpore del Grupo de Río, el presidente de México, Felipe Calderón.
"La comunidad internacional irá haciendo todo lo que corresponda, e irá tomando, de acuerdo a la evolución de los hechos, nuevas medidas de acuerdo a lo que la Carta Democrática de la OEA establece como principio", señaló.
A nombre de su país y Unasur, Bachelet condenó enérgicamente el golpe de Estado en Honduras y exigió el establecimiento de la democracia y la reinstalación inmediata del Presidente Manuel Zelaya.
Durante su mandato como presidenta de Unasur, Bachelet convocó en Santiago en septiembre de 2008 una cumbre para analizar la crisis política desatada en Bolivia tras una matanza en el departamento de Pando, en medio de las protestas de los departamentos que buscaban mayor autonomía.
En esa ocasión, la unidad de Sudamérica fue fundamental para detener los intentos separatistas de los prefectos de cinco regiones y evitar un mayor derramamiento de sangre en el país altiplánico.
La Jefa de Estado de Chile entregará el próximo 10 de agosto la secretaría pro tempore al presidente de Ecuador, Rafael Correa, durante la cumbre de la Unasur en Quito.
Frente a la actual crisis política de Honduras, la comunidad internacional sin excepción ha apoyado la restitución del presidente Zelaya en su cargo, lo cual ocurre por primera vez en América Latina, que cuenta con una larga historia de golpes de Estado, la mayoría promovidos por Washington.
El derrocamiento por la fuerza y la expulsión forzada de Zelaya recuerda la ola de golpes de estado de las décadas 60 y 70 del siglo pasado en América Latina, cuyos regímenes se mantuvieron bajo una brutal represión, como el caso de la dictadura de Augusto Pinochet en Chile, con el beneplácito de la Casa Blanca.
Ahora, por primera vez, Estados Unidos ha declarado que sólo reconoce al gobierno de Zelaya, lo que es una muestra de su nueva política hacia América Latina, anunciada en abril pasado en la Cumbre de las Américas por el presidente Barack Obama.
El mandatario ha exhortado a todos los actores políticos y sociales en Honduras a que "respeten las normas, el imperio de la ley y los principios de la Carta Democrática de las Américas".
La secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton, condenó el arresto de Zelaya, su destitución y su exilio forzado a Costa Rica.
Bachelet realizó la semana pasado una visita oficial a Estados Unidos, ocasión en que fue elogiada por Obama, quien le pidió consejos para desarrollar las relaciones con los países latinoamericanos.
Chile y Brasil han sido tomados por la Casa Blanca como modelos para modificar su política hacia América Latina.
Si no restituye en su cargo a Zelaya, la OEA, la Comunidad Centroamericana, el Grupo de Río y Unasur perderían credibilidad en su declarado empeño de garantizar la democracia en el continente. (Xinhua) 30/06/2009
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