La búsqueda de 65 mineros atrapados en el norte de México podría culminar dentro de tres días, pero para entonces sería grande el riesgo de explosión por la mayor concentración de gas metano, advirtieron el día 20 rescatistas.
Uno de los jefes de cuadrilla de los rescatistas, Armando Díaz, dijo a periodistas que los socorristas podrían llegar al lugar de la mina carbonífera donde se encuentran los mineros hasta el miércoles o jueves debido a la cautela de la operación.
El nivel del gas metano o "grisú" en la mina llega ahora a la cifra "tolerable" de 0.4 por ciento, pero en los próximos días podría subir a un 15 por ciento que reduciría la velocidad de los trabajos de excavación, añadió Díaz en la mina, que es subterránea y se encuentra en la ciudad de San Juan de Sabinas en el estado de Coahuila.
El accidente ocurrió en la madrugada de ayer domingo en la mina "Pasta de Conchos" con una explosión de gas "grisú" y un posterior derrumbe que atrapó a 65 mineros, mientras otros 13 o 15 pudieron salir o fueron rescatados. De éstos, entre cuatro y siete se encuentran hospitalizados.
La localidad de San Juan de Sabinas, mejor conocida como Nueva Rosita, es una ciudad de unos 40 mil habitantes que viven del carbón y forma parte de la región carbonífera de México, cuyo producto es destinado principalmente a plantas eléctricas y siderúrgicas.
Hasta el momento no hay reportes de víctimas fatales ni de comunicación con los mineros aislados, dijeron autoridades presentes en la mina, ubicada a unos 120 kilómetros de la frontera con Estados Unidos y a unos 900 kilómetros al norte de la capital de México.
El presidente mexicano, Vicente Fox, envió este lunes en su representación a la mina al secretario (ministro) de Trabajo, Francisco Salazar, quien ya verifica los trabajos de rescate en el yacimiento.
Representantes del sindicato minero dijeron que el sistema de ventilación en la mina han estado funcionando con la intención de "inyectar" aire al interior del yacimiento, pero reconocieron que desconocen la situación de los mineros atrapados aunque expresaron confianza en que estén con vida.
Los mineros suelen cargar una botella adicional de oxígeno y el yacimiento cuenta con varios respiradores y canales de ventilación, indicaron las fuentes sindicales sobre la mina, que tiene una perforación vertical de 150 metros que da paso a tres perforaciones horizontales de hasta 2,000 metros de largo.
Otro factor que suscita optimismo es que la explosión habría ocurrido a 300 metros de la perforación o "tiro" vertical, dijeron las fuentes, aunque también admitieron el riesgo creciente por la acumulación de gas.
Sobre el número de rescatistas, las primeras versiones hablaron de 200 personas, pero ahora las autoridades locales mencionan 44 personas que laboran con instrumentos manuales, sin la posibilidad de recibir el apoyo de maquinaria para evitar el riesgo de explosiones.
Decenas de familiares y amigos de los mineros aislados permanecen en las cercanías de la mina, que está acordonada por soldados. Los parientes y amigos entonan plegarias y canciones entre raptos de llanto por la angustia que les causa el paso del tiempo sin conocer la situación de los mineros.
Varios familiares dijeron a periodistas que la explosión y derrumbe del domingo fue un desastre anunciado porque las autoridades locales detectaron el pasado 7 de febrero una riesgosa concentración de gas en la mina, pero sus recomendaciones fueron desoídas por la empresa administradora, Industrial Minera México.
La versión de los parientes fue confirmada por autoridades locales, pero directivos de Industrial Minera México insistieron en atribuir la explosión a un accidente, ajeno a anomalías en la mina. Esa empresa es filial del Grupo México, uno de los principales consorcios mineros en el país.
El obispo de la ciudad coahuilense de Piedras Negras, Alfonso Garza, pidió a la población que eleve plegarias por los mineros atrapados e hizo un enérgico exhorto a los empresarios mineros para que refuercen las medidas de seguridad para evitar la pérdida de vidas.
Fuentes de Protección Civil en San Juan de Sabinas dijeron que el peor accidente en la mina "Pasta de Conchos" ocurrió hace "varios años" con "más de un centenar de muertos".
Alrededor de 4,000 personas han fallecido en las minas de Coahuila. El incidente más grave ocurrió en 1969 con 164 muertos en la ciudad de Barroterán. Según fuentes policiales, el 25 de enero de 1998, una explosión en la Mina Cuatro y Medio de la región dejó un saldo de 37 mineros muertos y 19 heridos.(Xinhua)
21/02/2006