Última hora:  
Español>>Sociedad

Se mantiene alarmado a libros prohibidos

Actualizado a las 03/08/2012 - 08:51
Para muchos chinos del Continente, cruzar la frontera desde Hong Kong con libros políticamente polémicos en la maleta puede ser arriesgado. Trate de mezclarse entre la multitud y rece para que los funcionarios de aduanas no le presten atención.
Palabras clave:
Las apariencias engañan

Fuente: Agencias

Para muchos chinos del Continente, cruzar la frontera desde Hong Kong con libros políticamente polémicos en la maleta puede ser arriesgado. Trate de mezclarse entre la multitud y rece para que los funcionarios de aduanas no le presten atención.

Feng Chongyi, director adjunto del Centro de Investigación de China en la Universidad de Tecnología de Sídney, que viajaba con su pasaporte chino, no tuvo tanta suerte. Las autoridades confiscaron en junio de 2009 nueve de los libros que introdujo en China continental desde Hong Kong por estar catalogados como ilegales.

Argumentó que eran publicaciones de escritores populares de Hong Kong y que eran importantes obras para su investigación. Sin embargo, los funcionarios de aduanas le dijeron que esos libros estaban en la lista de obras prohibidas en China.

Feng llevó el caso a los tribunales un mes más tarde, pero terminó perdiendo el caso.

Desde que turistas independientes tienen la oportunidad de viajar libremente a Hong Kong y Taiwán, muchos visitantes del Continente han intentado introducir ilegalmente en el país libros sobre temas sensibles que están prohibidos, con el consiguiente riesgo de que agentes aduaneros se los confisquen en las fronteras.

Joy Li, una estudiante universitaria de Pekín, dijo al Global Times que se quedó sorprendida después de haber leído La vida privada del Presidente Mao: Memorias del médico personal de Mao, en la casa de un amigo. Tardó tiempo en asimilar toda esa información.

"No puedo creer lo que leí. Me mostró una imagen totalmente diferente del Presidente Mao. Le decía a mis amigos que no podía ser verdad", dijo.

Ella explica que a los jóvenes les gusta leer libros prohibidos para obtener una perspectiva diferente de China.

"Amamos a nuestro país y queremos conocerlo mejor", dijo. "Cuanta más información podamos obtener, más clara será la imagen que tengamos de nuestro país. Somos adultos. Asimilamos selectivamente la información. Podemos distinguir entre el bien y el mal".

El término "material impreso ilícito" ha cambiado a lo largo de los años. En la década de años 80, se refería a material pornográfico y de superstición. Más tarde, esta definición fue sustituida por la de "material perjudicial para la política, la economía, la cultura y la moralidad de China".

Los lectores a veces no necesitan ir a Hong Kong o Taiwán para comprar libros prohibidos. Algunos consiguen comprarlos en internet, a través de empresas que no controlan el material que envían.

Estos libros también están disponibles en formato electrónico o impresos como copias piratas en las calles y librerías.

Sin embargo, esto puede tener graves consecuencias. Un librero en Nanjing, provincia de Jiangsu, fue arrestado por infringir la ley del copyright en 2009. Fue condenado a cinco años de cárcel por vender más de 10.000 libros prohibidos en el Continente, informó el Yangtze Evening News.

El portavoz de la Administración General de Prensa y Publicación, Fan Weiping, admitió que es difícil impedir que materiales de gran impacto político entren en el mercado.

"Los libros que critican a nuestros líderes, exageran la lucha de poder y propagan rumores sobre secretos dentro del Partido han tenido una influencia muy negativa en la sociedad", dijo el Beijing News.

Sin embargo, Feng pide más consideración y una actitud positiva hacia los materiales prohibidos. "No se puede limitar el conocimiento en época de globalización, las autoridades deberían revisar su postura sobre este tema".

PTVMás

Entrevista a Xu Shicheng(Segunda parte)

EnfoqueMás

ColumnistasMás